Cooperación

La tiendita migrante: un espacio de integración y sustentabilidad para emprendedores migrantes

El Bloque de Trabajadores Migrantes – BTM- nació en 2017 como respuesta a una modificación de la Ley Nacional de Migraciones que permitía expulsar en 72 horas a cualquier persona migrante por condenas no firmes. Se unieron, entonces, organizaciones y colectividades de migrantes de distintos países y como iniciativa del Bloque lanzaron la campaña Migrar no es delito. El Bloque creció y empezaron a dar asesorías legales en distintos barrios de Buenos Aires, y a la fecha continúan su trabajo en articulación con otras organizaciones civiles y estatales para la defensa de los derechos de las personas migrantes. La Tiendita migrante: su historia   La Tiendita Migrante es una iniciativa que nació en 2020 en el contexto del confinamiento por la pandemia de Covid-19. Surgió como una respuesta a la urgente necesidad de generar ingresos para los migrantes. Muchos de ellos, principalmente vendedores ambulantes senegaleses, se vieron imposibilitados de trabajar en la vía pública debido a las restricciones sanitarias. Lo que comenzó como la venta de “Kits Antirracistas” compuestos por remeras, barbijos y alcohol en gel se transformó en lo que hoy es la tiendita. Con el levantamiento de las restricciones por la pandemia, los vendedores y muchos trabajadores volvieron a las calles. La tiendita estuvo en pausa hasta el año pasado. En 2024, en un nuevo contexto político y económico, los artesanos integrantes del BTM respondieron a la necesidad de generar más ingresos y vieron en el espacio del Bloque una oportunidad. La tiendita 2.0   La tiendita evolucionó. Ahora es en un espacio multifacético donde ocho emprendedores de diferentes nacionalidades, incluyendo Colombia, Venezuela, Bolivia, México y Chile pueden comercializar una diversidad de productos; desde artesanías y joyería, hasta cosmética natural y cerámicas. La tienda 2.0 como la llaman quienes la integran, nació de exponer sus productos en una mesa recuperada de calle y en cajones de madera. Todo esto en el local del Bloque de Trabajadores Migrantes, ubicado en el barrio Monserrat en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “La tienda mutó. Siempre nos pasa eso, como que una cosa que en principio pensamos para solucionar un tema, al final nos termina ayudando a resolver otros. Lo importante es no perder esas herramientas y seguir alimentándolas”. Corina Rojo, mexicana, Coordinadora Comisión Socio-productiva BTM La tiendita y la Economía Social y Solidaria   Con el nuevo modelo de negocio nació también la comisión socio productiva. Un área en donde impulsan proyectos productivos de trabajo como Tiendita Migrante. Esta comisión fue la encargada de presentar este año al Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS la propuesta para mejorar la tiendita. El proyecto tiene como objetivo proporcionar un espacio físico adecuado para la organización y desarrollo de la economía social de los migrantes, así como fortalecer la infraestructura y los recursos necesarios para que los emprendedores puedan exhibir y vender sus productos de manera digna y sostenible. Con la adquisición de mesas, gazebos, y equipos de serigrafía y estampado, la Tiendita Migrante no solo mejora su capacidad operativa, sino que también crea un fondo común que garantiza la continuidad del proyecto. Además de las ventas en el local, la Tiendita Migrante se expande a través de ferias al aire libre y ventas a través de redes sociales, lo que permite ampliar el margen de comercialización y participar en espacios que fomentan la difusión de los emprendedores migrantes. Esta estrategia de comercialización se articula con otras organizaciones de la economía social y solidaria del Gran Buenos Aires, creando redes de intercambio y circulación. “La idea es apoyarnos un poco en nuestro trabajo, darnos a conocer. Yo al ser artesana siempre, como que a veces tenía un poco la idea que los migrantes que no vienen a estudiar o a hacer alguna carrera profesional, o vienen a limpiar casas o a hacer trabajo de albañilería. Hay toda una rama de migrantes que se dedican al arte, que es muy grande y no hay apoyo en ningún lado. Y esto es un poco el apoyo que nosotros les brindamos, que puedan exhibir sus trabajos, poder tener alguna calidad laboral que obviamente no le soluciona la vida a nadie, pero es el principio de algo” Corina Rojo, mexicana, Coordinadora Comisión Socio-productiva BTM Serigrafía para difundir ideas   Con el apoyo de CREAS, el BTM compró implementos para hacer serigrafía. De ahí nació también una nueva comisión. Esta nueva comisión de serigrafía se encarga de brindar talleres de esta técnica en el espacio del bloque a las personas que la quieran aprender. Además, se une con la comisión territorial. Esta comisión funciona bajo un esquema de consultoría en el que los miércoles y viernes puede acercarse al espacio del BTM cualquier persona que tenga un problema que la afecte como migrante. El objetivo es facilitar a las personas migrantes el acceso a sus derechos. También hacen jornadas de estas consultorías en los barrios con más población migrante con algún grado de vulnerabilidad como la villa 1-11-14. “Esto también es una herramienta de difusión de ideas que tenemos, combinar esa parte territorial con la serigrafía. Empezar a hacer intervenciones callejeras, a posicionarnos como un sujeto político, y hacer eso visible también, enviar mensajes en la calle. Venimos también a eso, a aprender en el taller, como tener un medio de producción, pero también una herramienta para aprender algo que también pueda ser después una salida para nosotros, para sostener el espacio, y que nos permita comunicar cosas” Daniela, colombiana, integrante de la Comisión territorial El Fondo de Pequeños Proyectos es una de nuestras herramientas para apoyar iniciativas como la del Bloque de Trabajadores Migrantes, en las que las organizaciones se fortalecen internamente al mismo tiempo que trabajan por generar oportunidades que garanticen una mejor calidad de vida a las personas en las comunidades de las que forman parte.

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La Fundación Multipolar y su compromiso con las personas en situación de calle, una propuesta de inclusión social

La Fundación Multipolar es una organización comprometida con mejorar la vida de personas en situación de vulnerabilidad extrema. Desde su creación, ha trabajado en la implementación de programas que promueven la inclusión social y laboral de aquellos que se encuentran en situación de calle o en riesgo de quedar sin hogar en Buenos Aires. Es un espacio de contención, socialización y aprendizaje. Dado el contexto económico y social actual en Argentina, la situación de vulnerabilidad se ha profundizado. Para las personas en situación de calle buscar trabajo siempre es un gran desafío, pero ahora lo urgente es poder alimentarse, por eso algunos buscan un trabajo para sostenerse y mejorar su vida, pero sin resultados dada la actual situación del país. Este año, para hacerle frente a la situación, con el apoyo del Fondo de Respuesta Rápida de CREAS, Multipolar puso en marcha el proyecto Betsaida. Betsaida tiene como objetivo generar oportunidades de empleo y sensibilizar al sector privado sobre la situación de esta población; abordar de manera integral los desafíos a los que se enfrentan las personas en situación de calle, con el propósito de construir un sistema que facilite la seguridad alimentaria de esta población. Para esto, la Fundación Multipolar se propone sensibilizar a 27 empresas del Área Metropolitana de Buenos Aires sobre la problemática de las personas en situación de calle. Generar ingresos para 35 participantes de sus programas de inclusión laboral mediante un sistema de producción y venta de productos para sustentar la compra de alimentos en el Centro de Formación para el Trabajo de su sede de San Martín, provincia de Buenos Aires; y asegurar que 120 personas sin techo puedan recibir alimentos de calidad. El proyecto busca intervenir en varias áreas al mismo tiempo, con la esperanza de generar efectos positivos en distintos aspectos de la vida de los usuarios del programa, como los llaman desde Multipolar. Estos aspectos incluyen: La problemática alimentaria: asegurar los alimentos es una prioridad para Multipolar. Muchas de las personas que participan en sus programas de formación para el empleo están en una situación tan precaria que no pueden pensar en nada más que en su próxima comida, lo que disminuye su capacidad para adquirir nuevas habilidades. La movilización del sector privado: la fundación busca involucrar a empresas de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, en sus iniciativas, tanto a través de la sensibilización como mediante la venta de productos y servicios para financiar sus programas. La sustentabilidad del programa: para garantizar que el apoyo alimentario no se interrumpa por falta de recursos, Multipolar ha diseñado un sistema de generación de ingresos a través de la venta de productos y servicios, aprovechando su red de contactos en el sector privado. Multipolar ya fabrica regalos que compran empresas del sector privado además de la entrega de frutas, snacks saludables, y agasajos para días festivos producidos por personas que participan de sus programas de inclusión social y laboral. Con el proyecto Betsaida también quieren identificar nuevos productos y oportunidades que sirvan para ampliar la oferta y las posibilidades laborales para los usuarios. Este modelo genera ingresos para los usuarios y la fundación, a la vez que proporciona una ocupación digna y significativa, permitiéndoles integrarse en la sociedad de manera más efectiva. Como Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio a través de nuestro Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia, buscamos aportar a proyectos como Betsaida que respondan de manera eficaz a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad. Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creaslac LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasLAC

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Consciente colectivo, formación socio-ambiental para el futuro

Consciente Colectivo nació de la iniciativa de un grupo de jóvenes que durante la pandemia se preguntaron cómo generar transformaciones reales y concretas a las problemáticas que necesitan cambios urgentes. Es un espacio que busca, desde el trabajo colectivo, el activismo y la militancia socio-ambiental, incidir en políticas públicas y en la conciencia social y así garantizar derechos y una vida justa y digna para la población argentina. “La idea nace de pensar como jóvenes cómo vamos a intervenir en la agenda política, en las formas de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza. Pensar distintas formas de afrontar las crisis climáticas en el sur global teniendo en cuenta que Argentina produce menos del 1% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y cómo podemos intervenir para que existan políticas de adaptación al cambio climático. Para que todos vivamos bien debemos pensar en infraestructura urbana, que es medio ambiental, en las formas de producción y consumo de alimentos en las grandes ciudades, todo esto es transversal a lo social. Las problemáticas sociales, económicas, políticas, culturales, ambientales y climáticas deben abordarse de manera conjunta.” Ariana Krochik, Cofundadora de Consciente Colectivo Desde mayo de este año, Consciente Colectivo lleva adelante un proyecto de formación interna sobre militancia de políticas públicas en materia socio-ambiental, el cual presentaron en la última convocatoria y ha sido apoyado por el Fondo de Pequeños Proyectos CREAS. La formación de la que participan 30 jóvenes que forman parte del colectivo, consta de dos talleres presenciales y diez virtuales en los que se están educando en incidencia, comunicación y educación socio-ambiental. El objetivo es que es a partir de estos encuentros se elaboren documentos con contenidos que servirán de inducción para quienes se sigan sumando a esta colectividad. De Consciente Colectivo participan jóvenes de otras organizaciones de todo el país, y la formación funciona también como espacio de intercambio de experiencias. Se espera que más adelante los contenidos que están creándose sean replicados en sus organizaciones y queden establecidos como una instancia de aprendizaje. “El desafío que tenemos ahora es repensar cómo seguir incidiendo políticamente que no sea a través del Congreso. La educación, generar capital político y formar una ciudadanía más consciente que a futuro pueda intervenir, creemos que son las claves” Ariana Krochik Durante los próximos días, Consciente Colectivo, estará participando de la L-COY2024 Cumbre Climática de las Juventudes de las Naciones Unidas, que se llevará a cabo en Santiago del Estero, Argentina. Este evento reúne jóvenes entre los 15 y 35 años que forman parte de diferentes organizaciones ambientales y sociales, y los invita a debatir y pensar juntos posibles soluciones a las problemáticas socio-ambientales del presente en la región, en medio del contexto global. Desde CREAS, a través del Fondo de Pequeños Proyectos, apoyamos iniciativas en las que, mediante el fortalecimiento de las capacidades de las organizaciones, se formen también individuos con las herramientas necesarias para asumirse como agentes activos del cuidado de la Casa común y la vida digna.   Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos   Cruz del Sur: arte para la prevención de violencias   El patio de las rosas: formación y economía solidaria por y para mujeres Liderazgo juvenil y recambio generacional: la experiencia del CC Belén Diez proyectos por y para mujeres apoyados con el Fondo de Pequeños Proyectos CREAS Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt

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La construcción del Barrio Norita Cortiñas y el poder de la unión en tiempos de crisis

El barrio Norita Cortiñas se encuentra en la localidad de Guernica, al sur del Gran Buenos Aires. Su existencia es un ejemplo concreto e inspirador de organización social para la garantía de derechos y la vida digna. Desde 2020, sesenta familias han atravesado un intenso proceso de recomposición social, sorteando los duros efectos de la pandemia por COVID-19 que hasta hoy amenaza sus derechos básicos, incluso el derecho a una vivienda. En tiempos difíciles es la unión la que hace la fuerza y para estas familias ha sido la oportunidad de ser escuchadas y protegidas en un contexto que las invisibilizaba. En el futuro, será también mantenerse unidas y organizadas el desafío que podrá garantizar el éxito de su proyecto de construcción barrial, que desde ya está realizándose con amor y empeño. El barrio Norita Cortiñas es uno de los proyectos que estamos apoyando este año con el Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia. Más adelante lo contamos. El contexto Los estragos causados por el Covid y el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) decretado por el Gobierno Nacional incluyeron, no solo la afectación de salud de la población en sus efectos inmediatos, sino una enorme cantidad de rezagos que se sumaron unos con otros. Muchas personas perdieron sus trabajos y fuentes de ingresos y no pudieron seguir pagando el alquiler de sus viviendas, por lo cual se vieron obligadas a convivir con familiares y amistades hasta que la situación se hizo insostenible y se vieron obligadas a buscar opciones más radicales para garantizarse un techo. Fue este el caso de dos mil familias en la localidad de Guernica, al sur del Gran Buenos Aires, que decidieron ocupar tierras para resolver esta situación de estricta supervivencia. Por supuesto, la situación no fue nada fácil y representó una serie de enfrentamientos y escenas violentas con la policía. Este conflicto llevó varias semanas de diálogos en medio de un clima de tensión que se acentuaba con los riesgos sanitarios. En medio de la violencia, un grupo de familias se organizaron de manera autónoma para cubrir las necesidades básicas como alimentación, salud, cuidado colectivo, con lo cual organizaciones sociales, universidades y asociaciones civiles se interesaron en el proceso y empezaron a brindar acompañamiento a unos 60 grupos familiares. A pesar de los avances, a finales del año 2020 estas fueron desalojadas del terreno tomado. Este grupo de familias, con el apoyo de los varios actores intervinientes en el proceso, logró negociar una relocalización y así empezó, entonces, otro proceso de organización. En abril de 2021 conformaron la asamblea por Tierra y Vivienda Zona Sur, que más tarde sería una cooperativa y que en 2022 pasaría a ser el Barrio Comunitario Norita Cortiñas, tras el apadrinamiento del premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Con las orientaciones técnicas del Taller Libre Proyecto Social (dependiente de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA) y de modo participativo comenzaron las principales tareas de gestión del terreno como la división de predios y las futuras conexiones eléctricas y de agua. Con el esfuerzo y acuerdo comunitario las familias se organizaron, y con el apoyo de la Organización Civil El Galpón Cultural, y otras organizaciones más lograron hacer una compra comunitaria de un terreno en el que habitarán 56 familias con posibilidades de pagos accesibles para cada una de las familias. Sumando esperanza Tras la gestión participativa del territorio y gracias a la organización del barrio por medio de asambleas, se planifica el barrio, que se proyecta para contar con espacios verdes, plazas y salones de uso comunitario. En marzo de este año solicitaron el apoyo del Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia de CREAS para la construcción de su Salón de Usos Múltiples. No podría ser una casualidad que la primera construcción sea un Salón Comunitario. Se parte del centro, del encuentro, para continuar beneficiando el bien común. Todas las familias del barrio serán parte del proceso a través de las mingas (una palabra de origen quechua que referencia al trabajo comunitario y solidario en común entre vecinos) y el plan parte de los conocimientos que tienen unas pocas familias y que será también una oportunidad de capacitación en autoconstrucción y mantenimiento de vivienda, lo que deriva en un fortalecimiento general de capacidades colectivas e individuales. El barrio está pensado por y para las familias, con una lógica de sustentabilidad ambiental y social. La base es la organización comunitaria, la toma de decisiones, la planificación compartida y la acción colectiva. El salón será lugar de encuentro y formación que en su condición de usos múltiples servirá para otras necesidades como el almacenamiento de materiales e incluso espacio de juego para las infancias, entre otros. Una vez terminado, tendrán lugar allí las asambleas barriales que se hacen dos veces al mes en las que las familias toman decisiones sobre los avances del barrio que se está construyendo. También se espera que sea un espacio de estudio, trabajo y ocio para quienes lo necesiten y para plantear más actividades pensadas para los niños, niñas y adolescentes del barrio. Las familias del barrio trabajan con el apoyo de organizaciones como la Cooperativa de Producción Agroecológica (COPA), Casa de la Niñez y la Juventud (CNJ), Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Fundación Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), Sol Lírica, Taller Libre Proyecto Social y equipo docente del Seminario “Claves Geográficas del problema habitacional Argentino” del departamento de Geografía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), las cuales aportan su conocimiento y trayectoria para dar soluciones a problemáticas habitacionales como la conexión a servicios básicos como luz y agua, o a conflictos sociales que pueden aparecer en el proceso. “La idea es que el barrio sea distinto a lo que conocemos, que sea algo comunitario. Fue la forma que encontramos para solucionar el problema habitacional, una de las formas de salida. Si no hubiéramos hecho esto

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Jornada de aprendizajes e Intercambio en el proyecto Cocinas eficientes a leña

El pasado 13 de abril, en la Universidad Nacional de La matanza (UNLaM), se llevó a cabo el Encuentro de cocineras, una jornada de aprendizajes e intercambio del proyecto “Cocinas eficientes a leña” que adelanta Ingeniería sin Fronteras junto con La Poderosa, Hacono Estufas y la UNLaM, y con el apoyo del Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia de CREAS. Durante la mañana del sábado, 30 cocineras de diez comedores comunitarios conocieron de cerca el funcionamiento de las cocinas eficientes a leña con las que próximamente serán equipados sus comedores y gracias a este encuentro pudieron conocer la experiencia de cocineras de otros barrios que ya usan estas tecnologías. Este proyecto se reafirma en la importancia del intercambio para el fortalecimiento de las organizaciones y las personas. “Nosotras tenemos un comedor en el que cocinamos para 345 personas, 50 familias. Antes para cocinar teníamos que llegar a las cinco de la mañana para al mediodía tener la comida. Hoy a las ocho de la mañana entramos a cocinar y a las 11:30 am ya tenemos los almuerzos. Sólo con un cajoncito de madera cocinamos para esas personas. Es una bendición tener esta cocina” Yanina, Merendero El árbol de las cosquillas. “Tenemos un merendero que empezamos en 2017, desde la pandemia que nos golpeó a todos, empezamos además a repartir viandas y asistir a más familias. Estamos orgullosas porque la cocina nos da una mano muy grande y podemos atender a más chicos, cada vez vienen más personas y ahorramos un montón de tiempo. Podemos hacer otras cosas” Nélida, Merendero Barrio Alberdi El uso de las cocinas eficientes a leña les permite a los comedores reducir los costos para la producción de los alimentos, cocinar más rápido y con menor impacto ambiental. El objetivo principal del proyecto es garantizar la seguridad alimentaria de 3500 personas de diez barrios del Área Metropolitana de Buenos Aires. “Esta iniciativa, que apoyamos desde el Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia, reúne varios elementos, aspectos de salud, seguridad alimentaria, y elementos vinculados a lo comunitario: que es lo que más nos interesa fortalecer desde CREAS. Se aborda uno de los desafíos de nuestra realidad actual en la que se han incrementado los niveles de pobreza. Este proyecto aporta no sólo a que varios comedores puedan cocinar mejor sino que impacta también en la vida de quienes cocinan. Es un proyecto innovador en cuanto al uso de la tecnología en clave social. Busca generar nuevos aprendizajes y saberes en las comunidades que una vez apropiados pueden tener una mejor calidad de vida” Jorge Fernández, coordinador del FRR-MEP Para CREAS, es esencial el apoyo al esfuerzo conjunto las organizaciones en pro de mejorar la calidad de vida y transformar la realidad de las personas, fortaleciendo sus capacidades como comunidad. El proyecto Cocinas Eficientes, apoyado por nuestro Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia se implementará hasta septiembre de 2024; aquí más detalles.

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Llamados a la transformación: Diaconía Ecuménica – Libro descargable gratis del CMI y ACT Alianza

“Hechos 6 describe el llamado de los primeros diáconos: Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás. Casi dos mil años después, este llamado a cuidar en el nombre de Cristo es igual de relevante, esencial y urgente. Discernir la mejor manera de hacerlo en tiempos cambiantes es lo que llevó a escribir el documento ‘Llamados a la acción transformadora: Diaconía Ecuménica’.” Rev. Prof. Dr. Ioan Sauca, Secretario General en funciones Consejo Mundial de Iglesias (2020-2021) Este documento es una publicación conjunta del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y ACT Alianza; elaborado con el objetivo de profundizar la comprensión de la diaconía ecuménica y proporcionar una plataforma común con la que iglesias, organizaciones basadas en la fe y socios ecuménicos de todo el mundo actúen y reflexionen en conjunto. La publicación describe los fundamentos bíblicos y teológicos de la diaconía, y ofrece contenido práctico para quienes participan en su implementación. El documento de estudio está destinado a la formación y capacitación en diaconía ecuménica, fortalecer la capacidad institucional de quienes participan en la diaconía y fomentar el diálogo y la cooperación entre iglesias, socios ecuménicos, ACT Alianza y el CMI. Esta colaboración entre instituciones cristianas tuvo su origen en la conferencia celebrada en Malawi en 2014 entre el CMI y ACT Alianza, que se esforzó por aclarar la relación entre las iglesias y los ministerios especializados. Desde la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas en 2015 y la pandemia de la COVID-19 desde 2020, se ha requerido que las iglesias y sus organismos diaconales respondan y se impliquen de manera coordinada, en concordancia con esas transformaciones y con ánimo cooperativo para compartir ideas y acciones entre las distintas confesiones y a través de las fronteras . . “La diaconía es “parte integrante del ser y de la misión de la Iglesia” (4.4). No hay iglesia sin diaconía, y no hay diaconía sin “el carácter distintivo de su acción basada en la fe”. En este contexto, en materia de diaconía, no hay contradicción entre un enfoque basado en la religión y otro basado en los derechos, ya que se refuerzan mutuamente: “las acciones basadas en la fe y en los derechos se afirman recíprocamente” … “La comprensión de nuestro “llamado a la transformación” viene acompañada de la idea de que este llamado (vocatio) incluye la necesidad de que nos comprometamos con las personas pobres, marginadas y excluidas mediante la defensa (ad-vocatio) y, si es necesario, mediante la provoca-ción (pro-vocatio): “la diaconía provocará resistencias y contradicciones, pero siempre con la con-vicción de que será transformadora, llamando a nuevas formas de ver, actuar y discernir”. Rudelmar Bueno de Faria, Secretario General ACT Alianza. PARA DESCARGA EN ESPAÑOL – CLIC AQUÍ.   Esta publicación está organizada en 10 capítulos más un Addendum o suplemento sobre la respuesta diaconal a la COVID-19, considerando que el libro se había preparado antes del brote de la pandemia y que sus consecuencias plantean importantes transformaciones y nuevos desafíos. Se pueden encontrar temas como: Capítulo 1: Antecedentes, contexto, ¿qué se entiende por diaconía ecuménica y documentos existentes sobre este tema. Capítulo 2: Historia de la Diaconía Ecuménica; iglesia primitiva, era misionera, ayuda intereclesiástica, diaconía ecuménica y ayuda para el desarrollo, nuevos paradigmas y la formación de ACT Alianza. Capítulo 3: La diaconía en el movimiento ecuménico policéntrico de hoy, con información sobre Busán 2013 y enfoques en la peregrinación de justicia y paz. Capítulo 4: Reflexión teológica sobre la diaconía; con referencias bíblicas, perspectivas trinitarias de la diaconía, la naturaleza y la misión de la iglesia, la diaconía como discipulado, diaconía y la proclamación. Capítulo 5: El contexto cambiante de la acción diaconal: nuevos rostros de la pobreza, los ODS como entorno sociopolítico para la diaconía, migración, justicia económica, justicia climática, justicia de género, justicia en salud. Capítulo 6: La naturaleza distintiva de la páractica diaconal: objetivo de la acci+on diaconal, la conexión entre lo que las iglesias son y lo que hacen, la diacon+ia como acción basada en la fe y los derechos, la singularidad de las organizaciones confesionales, activos diaconales, lenaguaje y profesionalidad diaconal. Capítulo 7: Desafíos contemporáneos: recursos limitados, carácter bilateral o multilateral del trabajo diaconal, cooperación y asociación, el trabajo con organizaciones laicas, diapraxis y trabajo con personas de otras religiones, diaconía profética, y el abuso en instituciones diaconales. Capítulo 8: Diaconía ecuménica en contextos regionales y sus diversas comprensiones: ortodoxa, luterana, reformada, anglicana, metodista, pentecostal, bautista, católica romana, de las iglesias instituidas en África y de las Iglesias de la Paz. Capítulo 9: Diaconía ecuménica en contextos regionales: Latinoamérica, Caribe, Europa, África, Asia, Oriente Medio, Pacífico, Norteamérica. Capítulo 10: El camino a seguir. Reconocer el momento de kairós, afirmar la diaconía como visión y mandato compartidos, la diversidad de los dones, la justicia como prioridad, estructuras para la acción compartida, refuerzo de redes de cooperación, mejoras a la comunicación, aumento de la capacidad diaconal, práctica y código de conducta, ecodiaconía. Descargar el documento en inglés, alemán o francés, aquí.

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Haciendo frente a la sequía en Sargento Cabral, Chaco

La sequía afecta al país desde hace poco más de tres años, siendo una de las que más ha impactado a nivel macroeconómico y en la vida cotidiana de miles de personas, principalmente en algunos territorios, uno de esos territorio es la Provincia del Chaco. En este caso, para muchas familias de la localidad de Sargento Cabral el ganado menor, cabras y corderos, forma parte esencial no solo de la alimentación de las familias, sino también de su subsistencia económica gracias a los ingresos que generan con la crianza y comercialización de estos animales. Sin embargo, con la sequía, la escasez de agua que llegaba a la zona y las limitadas capacidades estatales para dar respuesta frente a este fenómeno obligó a priorizar para el consumo humano, teniendo que dejar de lado la producción agropecuaria de las familias y acarreando con ello diversos problemas de salud y de solvencia, durante el verano del 2022 que se perpetuó a lo largo del año. El pastoreo también se vio afectado. Este es el método más usado para la alimentación de herbívoros como las vacas, cabras, corderos y ovejas, a través del cual el ganado se nutre del pasto u otras plantas de bajo crecimiento. Por la sequía, el campo y los pastizales no se recuperan y sólo queda la tierra seca, generando un estado de emergencia climática no sólo en el Chaco, sino a nivel país. Como respuesta a esta situación el Instituto de Cultura Popular – INCUPO se unió con CREAS para que, por medio del Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia, (una herramienta creada para dar apoyo y fortalecer organizaciones en territorio ante emergencias que lo requieran) dieron inicio en septiembre del 2022 a un proyecto en la mencionada localidad, dado que la ayuda del Estado Nacional y de aplicación provincial no llegó a éstos productores dada la alta demanda general en la provincia. En un marco de alianza, CREAS con INCUPO se llevó adelante el proyecto “Recuperación de la producción de ganado menor de las familias de las organizaciones del departamento Sargento Cabral – Chaco” con el que cincuenta familias fueron involucradas en la construcción de soluciones para hacer frente a este fenómeno. En el contexto de las acciones que se estaban llevando a cabo para hacer frente a la sequía, a esta situación se le sumó un brote de rabia paresiante en los animales; lo que terminó de agravar la situación para las familias, y requirió nuevas respuestas ante este nuevo desafío. “Llevamos peleando con la sequía cuatro años pero los dos últimos fueron los peores. Hay lugares donde no se consigue agua, si no hay lluvia no se recupera el campo y no hay pasto para los animales. Hubo que buscar alternativas para darles de comer. Cuesta para un productor pequeño comprar balanceado; si uno tiene otro oficio puede, pero a veces toca descuidar los animales” Walter Sandoval, pequeño productor de Colonia Elisa, Sargento Cabral, Chaco ¿Qué hizo INCUPO junto con las familias y organizaciones de la zona para mejorar la situación de emergencia?   Se trabajó con las organizaciones de productores y las familias para conocer el impacto de la sequía a nivel local. Se trabajó en el relevamiento de la cantidad de animales que tiene cada familia. Con la entrega de un botiquín de productos veterinarios y vacunas contra la rabia paresiante, las familias pudieron hacer frente rápido a la situación sanitaria del ganado menor. Generaron un fondo rotatorio para poder abastecerse mejor de las vacunas Generaron mecanismos de capacitación para lograr una mayor y mejor capacidad para la atención del ganado menor. Acompañaron las etapas del proyecto y el proceso de trabajo con las organizaciones de productores. Ante la falta de pasto en el campo, con sales y suplementos vitamínicos se pudo suplir el déficit nutricional que tenían los animales. Articulando los esfuerzos de las organizaciones de productores para generar las acciones necesarias para administrar dichos recursos. Soluciones a largo plazo “De momento, la única solución de fondo en el corto y largo plazo es que llueva, en la cantidad necesaria y abundante como para volver a lograr niveles de pastura óptimos y similares a los de antes de la sequía. Si bien el proyecto logró sus objetivos, permitió que la situación de las familias de productores no se deteriore, con lo cual las actividades lograron ser un freno; las familias pudieron contar con un ingreso mínimo para su subsistencia, los cuales los complementaron con otras múltiples acciones orientadas a mantener los medios de vida, algunos debieron dedicarse a hacer otros trabajos temporarios, como realizar perforaciones para lograr puntos de extracción de agua, generación de leña y carbón, entre otros, para incrementar los ingresos, los que además se ven afectados por la inflación. La situación es crítica, ya que en la zona otras familias migraron hacia el pueblo o hacia otras ciudades, mientras que otras no lo consideran como una opción dado que son varias generaciones las que viven en dichos territorios y mudarse al pueblo o a la ciudad, agravaría la situación de pobreza de las familias, y principalmente de aquellos adultos mayores que no tendrían otras opciones u oportunidades para el trabajo y la reinserción social.”. Jorge J. Fernández, Coordinador del Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia. A pesar de la necesidad inminente de resolver la alimentación para los animales y, por lo tanto, asegurar el autoconsumo y tener un ingreso, las familias y organizaciones de pequeños productores, propusieron soluciones que brindan un margen de acción mayor y que permitan, después de la reacción, el establecimiento de formas alternativas de organización y abastecimiento. A través de INCUPO, las organizaciones de productores pudieron relacionarse con el gobierno provincial de Chaco, por medio de diferentes programas provinciales, para presentar proyectos que den solución a futuro a la escasez de agua que no es nueva en la zona. «Con el Ministerio de Producción se acordó poder realizar un proyecto de abastecimiento de agua

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Cooperativas y desarrollo local

La importancia de las cooperativas en el desarrollo: una mirada a los apoyos del Fondo de Pequeños Proyectos CREAS

Por Lina Salas Ramírez, Coordinadora de Comunicaciones CREAS La Economía Social, Solidaria y Popular, como se le conoce en Argentina, y que se refleja en diversas prácticas de Economía Comunitaria en América Latina, tiene un campo muy amplio de actores, espacios y sujetos que la gestionan. En conversación con Henry Chiroque, miembro del Comité del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, y Rosaura Andiñach, Coordinadora del Fondo, reflexionamos sobre el rol fundamental que cumplen estas formas de asociación en las que la cooperación permite desplegar nuevas formas de funcionamiento en las comunidades. “Pensando siempre en todas esas otras economías, ese otro sector distinto a la forma de economía concentrada, neoclásica, liberal, que solo piensa al sujeto como competitivo, un Homo Economicus que viene a resolver sus necesidades en desmedro de otros y que toma la naturaleza como mercancía, estas otras economías tienen formas de organización muy diferentes. Muchas veces tienen también trayectos empíricos que se generan en los territorios y que pueden ser distintas a las que conocemos en los márgenes del capitalismo o el eurocentrismo. Existen formas como la Minga, el Ayni, el Ayllu el Motiro, entre otras formas que se pueden observar en comunidades de ascendencia indígena en América Latina y también entre las comunidades afroamericanas. A esto se suma el modelo cooperativo que viene de los anarquistas europeos, sobre todo los ingleses quienes lo desarrollaron y luego los migrantes lo trajeron para estas tierras. Y es considerada también la economía social tradicional, que tiene una historia muy fuerte en esta región porque viene a resolver temas y demandas que los Estados en su momento no pudieron resolver, sobre todo en comunidades y espacios territoriales. Las Cooperativas tienen allí espacios fundamentales para resolver demandas agropecuarias, de servicios (luz, agua, internet), de logística, de provisión de otras cuestiones como el cuidado, de consumo, comunitarias, o del trabajo mismo, entre otras”. – Henry Chiroque Docente de las Universidades de Quilmes y Hurlingham. Licenciado en trabajo social, con estudios de psicopedagogía, Maestría en Economía Social y Solidaria, especialista en educación en entornos virtuales y amplia experiencia en proyectos de economías solidarias y en gestión e implementación de programas de promoción y protección de de derechos, en cooperación internacional. Miembro del Comité de Evaluación del FPP CREAS Las cooperativas tienen más de 200 años de haberse organizado (El movimiento cooperativo nació en el marco de la Revolución Industrial, durante el siglo XX) y en ellas cada integrante o socio es un voto, lo que los convierte en referentes y les da voz en las decisiones de algo que es de propiedad comunitaria-asociativa. Para todo lo que es el desarrollo local es fundamental también el entramado de las cooperativas con otras unidades: federaciones, confederaciones, redes, nodos. la agricultura familiar, la agroecología, la economía circular y otras cuestiones que la forma jurídica de la cooperativa permite articular. Para estos circuitos socioeconómicos de producción, consumo, comercialización es fundamental trabajar desde la cooperación. “Las cooperativas se asocian, se autogestionan, articulan el trabajo y vienen a resolver demandas de los territorios o comunidades: temas de justicia alimentaria, derechos, jóvenes, mujeres, género, que son temas fundamentales para las misiones de estas organizaciones a las que CREAS apoya con fondos y proyectos como los implicados en el Fondo de Pequeños Proyectos #FPPCREAS Los proyectos que se eligen para recibir los apoyos de este fondo tienen diversas características: Su forma nominal (si no formalmente jurídica) implica: asociación, autogestión, generar entramado/vínculos e incidencia en los territorios, y sobre eso generar otros entramados.   “Con el Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, lo que buscamos es acompañar experiencias pequeñas y cortas que puedan desarrollarse. Las Cooperativas muchas veces tienen un grado de modelación muy complejo. Algunas están empezando y ahí es donde CREAS apoya para fortalecer sus capacidades además de impulsar su alcance y su capacidad de acción pronta. En muchos casos, el apoyo de CREAS ha sido el impulso necesario para que grupos asociativos de la base formalicen su forma empresarial y jurídica como Cooperativas, beneficiando nuevas formas de organización laboral y, por ende, de garantía de derechos esenciales”. – Henry Chiroque En los últimos 3 años el FPP ha apoyado al menos a 7 cooperativas (constituidas legalmente como tales) en Argentina. Son Cooperativas de producción: textil, de cajones de madera para el agro, cerveza artesanal; cooperativas de reciclaje (2 de residuos urbanos como cartón, plástico y demás y una de reciclaje electrónico), y una Cooperativa de Cuidados. “Algunas de estas cooperativas están llevadas adelante por chicos y chicas muy jóvenes, y son cooperativas que no solo están lideradas por jóvenes sino que tienen también procesos de formación para sus pares del barrio y que buscan generar empleo para otros jóvenes e incluirlos en el mundo del trabajo. También hay dos cooperativas lideradas por mujeres trans. El tipo de trabajo y de población que llevan adelante las cooperativas apoyadas por el FPP CREAS es variado”. – Rosaura Andiñach Coordinadora FPP CREAS En general los proyectos apoyados por el Fondo de Pequeños Proyectos buscan: Mejorar infraestructura: Ampliar o mejorar espacios de trabajo para tener ambientes más dignos, más seguros o que les permitan ampliar su producción. Mejorar equipamiento: Equipos más profesionales o más grandes, que les permiten producir más y mejor, diversificar la producción y aumentar su oferta. Capacitación: en comunicación, ventas, uso de tecnologías, etc. Algunos aprendizajes de la experiencia del FPP apoyando cooperativas: “Haber acompañado distintos tipos de Cooperativas en estos años nos ha brindado diversos aprendizajes, como dónde están las principales dificultades de las pequeñas cooperativas hoy: la dificultad para acceder al financiamiento, lo cual se manifiesta o repercute en infraestructura insuficiente, equipamiento que no es adecuado, baja visibilidad y problemas de comercialización. Las cooperativas por lo general se concentran mucho en lo que saben hacer y producir y les cuesta encarar la comercialización, que requiere un saber distinto, y allí siempre hay una necesidad de acompañamiento; algunas organizaciones han solicitado apoyo para publicidad, para mejorar sus medios de comunicación y demás. También hemos identificado barreras y dificultades

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Sequía en Chaco

Una respuesta rápida a la sequía: alianzas para garantizar derechos en comunidades del norte de Argentina

Por Carmina Sánchez Corrales, Asistente de Comunicación, CREAS Para cubrir las necesidades de consumo e higiene básica una persona necesita, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, entre 50 y 100 litros de agua diarios. Sin embargo, en el mundo hay 2300 millones que no llegan a cubrir este mínimo básico debido a la escasez que existe de agua a nivel global.  El agua es vida. Además del consumo humano, también es necesaria para el desarrollo económico y social de un país, actividades como la agricultura y la pesca dependen de la abundancia del agua. Y para las comunidades originarias el agua tiene un profundo significado espiritual.  Según la Organización de las Naciones Unidas, las sequías han aumentado un 29% desde 2020 y Argentina no ha estado exenta de este fenómeno. En la región del norte del país, comunidades indígenas y pequeños productores han sido los principales afectados por la falta de lluvias, pues la cantidad de agua disponible no es suficiente para abastecer las necesidades humanas, ni de los animales o huertas. Como consecuencia, las comunidades pierden su seguridad alimentaria o los ingresos económicos que el ganado menor o las huertas les pueden proveer, y deben buscar alternativas para subsistir, por ejemplo, migrando a zonas urbanas. CREAS como organización de servicio y que trabaja por el cuidado de la casa común, el bienestar y la dignidad de las personas, reaccionó ante esta situación creando el Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia.  Así aportamos enfocados en nuestra misión como organización, también al Objetivo de Desarrollo Sostenible – ODS- 6 “Hacer frente al reto: posibilitar el acceso al agua limpia y potable en todo el mundo”.     Con el FRR de CREAS ha sido posible establecer alianzas con otras organizaciones basadas en la fe – OBF – que están en la zona y conocen a las comunidades y sus necesidades más inmediatas. El Instituto de Cultura Popular – INCUPO y la Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo – APCD – tienen como fin ayudar a las comunidades de El Chaco y Formosa a superar los efectos de la sequía en sus territorios y en sus vidas cotidianas.  Si se garantiza el derecho al agua, se garantiza además el acceso a la alimentación de las familias de la región. Por eso, los proyectos en cooperación con estas organizaciones buscan garantizar estos derechos.  “Hemos tenido una sequía muy prolongada, las lluvias no alcanzan para tener el agua que se necesita y una persona no alcanza a tener más de tres litros de agua por día” Alberto Hug, INCUPO En Chaco, el proyecto “Recuperación de la producción de ganado menor de las familias de las organizaciones del departamento Sargento Cabral”, en cooperación con INCUPO, fue la respuesta a la falta de agua y alimento para los animales que tenían los productores. Con capacitaciones y entregas de kits veterinarios, los productores pudieron salvar animales y garantizar un mínimo consumo familiar mientras se hacía frente a otros de los efectos de la sequía en la región: un brote de rabia. Por otro lado, familias wichí de San Bernardo, Las tolderías y Lote 3, han podido construir aljibes con los que abastecen huertas en las que cosechan verduras para su consumo, el proyecto Derecho Al Agua Y Alimentación Saludable se adelanta, también, en cooperación con el Instituto de Cultura Popular.    En Formosa, la deforestación y la sequía han traído como consecuencia la disminución de los alimentos que se encuentran en el monte y que las comunidades solían consumir. Es necesario, entonces, introducir nuevos alimentos a las comunidades, que aprendan a usarlos y hacer un cambio de hábitos alimenticios. Allí, ACPD trabaja con 375 jóvenes, niños y niñas de tres comunidades indígenas en el proyecto Herramientas para la disminución de la violencia, mejora de hábitos alimentarios y recomposición de espacios comunitarios.   La construcción del aljibe que beneficia la nueva huerta es muy importante porque vamos a empezar a comer alimentos más sanos como verduras y dejamos de comer sólo fideos o harinas.  Estela Soria, Las Tolderías Antes de la llegada del aljibe teníamos que caminar varios kilómetros con baldes para traer agua y poder cocinar. Estoy contenta porque recibí una huerta y mi sueño era tener una huerta para sembrar verduras porque no podíamos consumirlas. Ramona Gómez, San Bernardo.   Más sobre el Fondo de Respuesta Rápida y el Chaco: Conoce el Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia De camino por el Chaco para la mitigación de los efectos de la pandemia Cooperación ecuménica en acción solidaria por la región del chaco argentino La conversación por redes sociales:  Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasLac

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Articulación e Intercambio: “Jóvenes y trabajo en ámbitos rurales”

Los pasados 26 y 27 de mayo, en Avellaneda, Provincia de Santa Fe, alrededor de 22 jóvenes de once organizaciones de distintas regiones del país se reunieron en el encuentro “Jóvenes y trabajo en ámbitos rurales”, con el apoyo de CREAS, el Instituto de Cultura Popular – INCUPO– y la Asamblea Campesina e Indígena del Norte Argentino –ACINA-.  Jóvenes y mujeres son poblaciones particularmente afectadas por la situación económica, social y ambiental que vivimos. Son además actores de cambio en sus comunidades, impulsando iniciativas económicas y sociales en su lucha por un trabajo digno, inclusivo y respetuoso del medio ambiente. Para nuestro Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio es importante acompañarles en el fortalecimiento de sus capacidades para abordar esos problemas locales y en la generación de espacios que expandan sus voces, para que sus propuestas puedan ser visibilizadas en ámbitos más amplios. Este encuentro específico invitó al intercambio de las experiencias organizativas, económicas y productivas que cada una/o genera o apoya en sus zonas rurales y periurbanas de Chaco, Santa Fe, Córdoba, Formosa, Corrientes y Buenos Aires.  Jóvenes de cooperativas de agricultores, pescadores y de actividades relacionadas a la producción del campo, compartieron sus sueños y desafíos personales, lo que abrió el camino para compartir las experiencias y desafíos relacionados a sus trabajos como pequeños productores.  Economía de Francisco, Trabajo y cuidado, Agricultura y justicia, fueron los temas que se trabajaron en el encuentro de la mano de María Belén Pérez y Deborah Petcoff de CREAS, y Laura Maldonado por parte de INCUPO.  «El trabajo y el cuidado están unidos por la palabra RESPONSABILIDAD. También ambas dan Independencia y salud. Debemos cuidar el ambiente, el suelo y el consumidor final». – Grupo 4 “El cuidado mejora el trabajo y crea lazos comunitarios”. – Grupo 1 “El trabajo implica empatía y amor”.   – Grupo 3 Además, ACINA y Obreros del Surco, la radio comunitaria FM El tero, La Asociación Sindical de Pescadores y la Cooperativa El Dorado, de Villa Ocampo e Isleta Norte, provincia de Santa Fe, organizaciones de larga trayectoria en la ruralidad, presentaron sus experiencias.   El principal desafío que expusieron quienes formaron parte del encuentro fue la falta de condiciones dignas para el trabajo en el campo. Por esta razón, los jóvenes migran a zonas urbanas a estudiar y buscar un trabajo en relación de dependencia y se pierde la conexión con el campo y sus tareas, con las consecuencias que esto trae, como el desarraigo de su lugar natal.  En este espacio los y las participantes pudieron llevarse nuevos conocimientos e intercambiar contactos para así generar nuevas articulaciones entre organizaciones. Destacaron la importancia de escuchar a otras personas de lugares geográficos distantes pero con desafíos similares que con el apoyo y las ideas de sus pares pueden superar.  Desde CREAS, reafirmamos nuestro compromiso para conectar en red estas experiencias con las de otros jóvenes y organizaciones comunitarias, y de la diaconía de las iglesias en la región. “Cuando nos abrimos al diálogo con los y las demás podemos encontrar aspectos que compartimos y nos identifican, aun cuando somos muy distintos.” y “Somos una generación que puede cambiar cosas.” son algunas de las frases que marcaron la conclusión de la jornada. Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt

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