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Jornada de evaluación de proyectos FPP CREAS de arte, deporte, recreación y cultura para jóvenes

  Esta semana ocho organizaciones referentes de 4 ciudades del Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Resistencia nos reunimos en capital durante un día, para hacer una evaluación respecto a proyectos implementados en los últimos dos años, cuyo objetivo esté relacionado con fortalecer derechos de adolescentes y jóvenes a través de actividades culturales, artísticas, deportivas y/o recreativas y reflexionar colectivamente sobre los efectos que han tenido en el corto y mediano plazo. En los últimos dos años el FPP ha apoyado más de 60 proyectos y en su historia alrededor de 800. Estos son algunos de los que han obtenido apoyos del Fondo de Pequeños Proyectos, creado para brindar apoyo a organizaciones comunitarias y al trabajo social de las iglesias, organizaciones ecuménicas y organizaciones basadas en la fe, con un énfasis en derechos de los jóvenes, mujeres, diversidades, y en economía social y solidaria, promoviendo la justicia social, la justicia económica, la justicia de género y la justicia climática. El enfoque en este tipo de públicos tiene en gran parte que ver con las vulnerabilidades que se agudizaron con los efectos de la pandemia y a estas poblaciones en mayor medida. Los/as jóvenes (considerándolo en un rango de edad variable entre las adolescencias y adultes jóvenes) experimentaron durante las diversas etapas de aislamiento y crisis sanitaria, dificultades en el acceso a derechos económicos como el acceso al trabajo, a la educación y acceso a actividades recreativas, deportivas, culturales o creativas, tanto por las situaciones de vulnerabilidad que ya vivían antes como por las propias de la pandemia Covid, y también con elementos determinantes como la sobrecarga de tareas de cuidado que recae especialmente en las mujeres y estas poblaciones. Así que ha sido de esperarse que los proyectos implementados en 2021 y 2022 -en este contexto que nos llama a la solidaridad y a la toma de decisiones sabias para el bien colectivo- constituyan oportunidades especiales para mitigar los efectos de la pandemia y expandir las misiones diacónicas. Estas son las organizaciones comunitarias u organizaciones de base que participaron: Centro comunitario Belén (Buenos Aires) Centro comunitario Yakacuaha (Buenos Aires) Jóvenes por el Juego (Buenos Aires) Casa Chaco Stylo (Chaco) Hormigas de barrio (Rosario) El Ranchito / El transformador (Buenos Aires) Escuela Deportiva Nueva Generación (Córdoba) «Para CREAS esto es importante porque nos permite evaluar qué sucede con los apoyos que hacemos a los proyectos 6 meses o un año después de que el proyecto ya se ejecutó y rindió; conocer los efectos a mediano plazo que tienen esos apoyos. Para las organizaciones y para nosotros es una instancia de encuentro e intercambio que resulta siempre muy rica, porque permite reunir organizaciones que por ahí no se conocen, que trabajan en territorios diferentes o cercanos, y compartir el trabajo que están haciendo, sus experiencias. Siempre se produce ahí un momento valioso y lindo de intercambio; aprendizajes«. Rosaura Andiñach, Coordinadora del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS #FPPCREAS ¿Qué encontramos? Organizaciones fortalecidas. El objetivo del FPP CREAS es apoyar el fortalecimiento de organizaciones comunitarias y cuando hacemos estas evaluaciones identificamos que se vieron fortalecidas no solo en lo material, con la compra de equipamiento o con mejoras de infraestructura sino que son organizaciones con capacidades nuevas, las cuales han desarrollado a través de la implementación del proyecto. En muchos casos, capacidades de gestión, porque para muchas organizaciones es la primera vez que tienen que formular un proyecto, implementarlo y rendirlo, y eso ya es un aprendizaje, sino también nuevas capacidades que surgen de la oportunidad que brindan los proyectos para que las organizaciones se abran más a la comunidad, atrayendo a muchos/as/es más jóvenes, quienes naturalmente se habían replegado a espacios privados durante la pandemia. Algunas tuvieron más alcance y otras lo que hicieron fue restablecer los vínculos que se habían diluido. Muchos jóvenes dejaron de participar en las actividades de los centros a los que acudían antes y a través de estos proyectos se abrieron nuevos espacios para intercambiar entre organizaciones, salir a la comunidad y facilitar aprendizajes tanto para los colectivos como para les mismos jóvenes; sobre todo por las conexiones que permite lo cultural; habilitar espacios artísticos, pintar murales, bailar en la vereda, noches de cine en el barrio, entre otras. «En los jóvenes también identificaron mayor participación y mayor compromiso. Cuando hay una propuesta nueva o que está más o mejor equipada en lo material, genera un entusiasmo adicional que hace que se comprometan más con el proyecto de las organizaciones y con proyectos propios. se generan otros que surgen de los mismos jóvenes y que van autogestionando, lo cual se traduce en mayor autonomía». R. Andiñach   Así lo vivió Casa Chaco Stylo, de Resistencia:   Ver esta publicación en Instagram   Una publicación compartida por Casa Chaco Stylo (@casachacostylo)

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Políticas del cuidado en el Acuerdo de la XV Conferencia Regional de la Mujer, de CEPAL

Del lunes 7 al viernes 11 de noviembre de 2022 se realizó el principal foro intergubernamental regional de las Naciones Unidas sobre los derechos de las mujeres y la igualdad de género, que este año celebra su 45 aniversario en la decimoquinta Conferencia Regional de la Mujer (realizada cada 3 años). Se reunieron en Buenos Aires, capital Argentina, delegadas y delegados de 30 de países de América Latina y Caribe y de otras regiones, además de representantes de 17 agencias de las Naciones Unidas y de 14 organismos intergubernamentales. A ellos se sumaron parlamentarias de 15 países de la región y más de 750 integrantes de la sociedad civil. En total 1.168 participantes. – CEPAL. CREAS participó como parte de la Comunidad de Práctica (COP) de Género de Act Alliance en la región, de la que formamos parte con organizaciones como SEDI Asociación Civil (Servicio Evangélico de Diaconía), Fundación Hora de Obrar, CEDEPCA, y DIAKONIA de Perú y de Colombia. En el acto de cierre de este evento que situaba el debate central en “La sociedad del cuidado: horizonte para una recuperación sostenible con igualdad de género” se leyó el Compromiso de Buenos Aires donde se compilan los acuerdos a los que llegaron los Estados en esta Conferencia que parten de reconocer los efectos diferenciales que las crisis económicas, sociales, ambientales, de conflicto, etc tienen con las mujeres, niñas, LGBTIQ+, indígenas, mujeres rurales, poblaciones afrodescendientes, discapacitadas, en una abarcativa lista que cada vez que se nombró generó celebración: Disposición para todas, para nombrarnos y transformar la realidad con lo que tenemos aquí y ahora. Respecto a los cuidados, el texto exhorta a los Estados a pensar, implementar y poner en práctica políticas públicas de cuidado integrales, con perspectiva de género, interseccionales, interculturales, que redistribuyan las tareas del cuidado entre las familias, las comunidades, el Estado y el sector privado, para sacar esta carga de las mujeres, las jóvenes y las niñas logrando que tengan oportunidad de disfrutar con mayor libertad, con tiempo libre; más activamente y de manera más igualitaria en el mercado de trabajo y la vida pública. Desde CREAS trabajamos en esta línea en los territorios; acompañando los esfuerzos que hacen las mujeres en las comunidades: cuidadoras comunitarias, educadoras comunitarias, cooperativas de mujeres, cooperativas trans, etc, en apoyo a la dignificación de estas tareas, el fortalecimiento de las orgnizaciones que velan por sus derechos. Estamos con el compromiso de trabajar por la autonomía económica de las mujeres, tanto por el valor ético de transformar estas realidades como por el cada vez más evidente indicador de desarrollo que es la equidad y la justicia para el buen vivir de todas las personas y seres sobre el planeta. Como organización basada en la fe promovemos procesos de transformación desde el trabajo en los territorios que realizan las iglesias, comunidades de fe y organizaciones comunitarias. Conectamos discernimientos colectivos para que las agendas regionales reflejen las necesidades y los logros de las comunidades, para inspirar a mujeres en América Latina y el Mundo en sus procesos de cambio para mayor justicia económica con equidad de género. El texto, de 9 páginas y 54 puntos, entre otras: Nombra y reconoce los acuerdos que le brindan marco político, normativo, jurídico e internacional. Promueve el trabajo articulado y coordinado entre organizaciones, mecanismos nacionales, regionales e internacionales. Reconoce las diversas formas de discriminación buscando que los derechos se garanticen desde las realidades contextuales. Reconoce de qué manera la organización del tiempo libre, de las posiciones de liderazgo y la organización de las tareas del cuidado permite el desarrollo de las sociedades y a las mujeres y niñas en ellas. Reitera el llamado a las acciones afirmativas para la igualdad sustantiva, el trabajo decente y la sostenibilidad de la vida. Reconocer el cuidado como un derecho de las personas a cuidar, a ser cuidadas y a ejercer el autocuidado sobre la base de los principios de igualdad, universalidad y corresponsabilidad social y de género. También la importancia de la compensación económica por la realización de estas tareas y la distribución justa de bienes. Acuerda diseñar y aplicar políticas de Estado que favorezcan la corresponsabilidad de género y permitan superar los roles perjudiciales, comportamientos y estereotipos sexistas. Promueve la noviolencia. Soporta la autonomía, la independencia y el desarrollo de las identidades, incluida la libertad para que las personas con discapacidad puedan tomar sus propias decisiones y desarrollar su vida. Integra la perspectiva de género, interseccionalidad e interculturalidad en las políticas, iniciativas y programas nacionales ambientales, de adaptación y mitigación frente al cambio climático, y de reducción del riesgo de desastres. Promueve un cambio sistémico en el abordaje de las migraciones desde las perspectivas de género, interseccionalidad, interculturalidad y derechos humanos para lograr la visibilización del aporte que realizan las mujeres migrantes, desplazadas, refugiadas y solicitantes de asilo a las sociedades y la eliminación de las condiciones estructurales que las exponen a situaciones de vulnerabilidad, incluido el tráfico y la trata de personas. Promueve la defensa de los derechos humanos y de quienes defienden esos derechos, con particular mención a quienes se dedican a cuestiones relacionadas con el medio ambiente, la tierra, el territorio y los recursos naturales. Promueve la inversión, las medidas de ajuste fiscal o de recortes presupuestarios con perspectiva de género y la transversalización del enfoque de género en los sistemas estadísticos nacionales, así como las mediciones del bienestar complementarias al producto interno bruto / PIB. Establece las condiciones para la siguiente Conferencia. entre otros. >>>>> Lee el Compromiso de Buenos Aires completo, aquí <<<<< “Saludamos el gran compromiso político acordado en Buenos Aires, que nos permitirá avanzar en políticas concretas para hacer realidad, en toda la región y en todos sus territorios, los derechos y la autonomía de las mujeres y que además nos permite seguir fortaleciendo la Agenda Regional de Género, como venimos haciendo desde hace 45 años. Desde la convicción de renovar nuestras reflexiones a partir de las crisis en cascada que nos interpelan es que la CEPAL propone continuar con un profundo cambio

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ecoalaene y la teoría económica de los bienes comunes para el desarrollo sostenible

Por: Lina Salas Ramírez – lina@creas.org Coordinadora de Comunicaciones Estratégicas de CREAS ecoalaene, potenciando economías conscientes también conocido como la Escuela Latinoamericana de Economías para la Vida es un proyecto que desarrolla PIDESONE – Programa Internacional de Democracias y Nuevas Economías de la Universidad de Buenos Aires (UBA) junto con CREAS, para trabajar en la región -en conexión con movimientos globales- con el objetivo de: “promover el intercambio interdisciplinario de jóvenes profesionales, investigadores, emprendedores, empresarios, con responsabilidad en políticas públicas y con desarrollos empíricos, para la producción teórico-práctica sobre nuevas economías, la promoción del desarrollo humano integral y sostenible, la protección de los bienes comunes desde un enfoque en políticas públicas y/o prácticas territoriales”. Se puede hallar más en esta nota que compartimos con Qonakuy, la red de universidades protestantes y evangélicas de Iberoamérica.   En relación con ese objetivo integrador, no solo entre personas y disciplinas, sino entre la teoría y la práctica, fue precisamente Qonakuy (y la UniReformada como anfitriona de la II Asamblea de esta misma red) quienes invitaron a ponentes de ecoalaene a liderar un conversatorio+taller que José Oscar Henao, Economista Senior de Cáritas ALyC, investigador Principal del PIDESONE y docente de @ecoalaene tituló ‘Bienes comunes y desarrollo sostenible: una mirada desde la teoría económica y el trabajo territorial’. Tomaré este encuentro como ejemplo inicial (aunque mencionaré otros dos) de esas exposiciones teóricas y metodológicas, pedagógicas, que he tomado de desarrollos hermenéuticos de Henao en múltiples espacios formativos y que, a mi parecer, hacen de ecoalaene un proyecto que puede sumar con su presencia en cada vez más espacios vocacionales, de difusión y de co-creación del desarrollo que nos soñamos quienes sabemos que para cuidar la casa común se requieren procesos que puedan sostenerse en el tiempo, respetando las dinámicas del mismo planeta y las comunidades en él; un interés transversal, sin duda, para las organizaciones basadas en la fe, como CREAS y Qonakuy. Una teoría que resulta muy interesante por su posición optimista (y comprobada con buenos ejemplos) respecto a las conductas humanas para el desarrollo social y económico que permite ese cuidado de la casa, es la del gobierno de los bienes comunes. El modelo de gobierno de los bienes comunes plantea que las comunidades están en capacidad de tomar sus decisiones de manera autónoma, desarrollar procesos de planeación, incidencia en los gobiernos y gestionar de manera cooperativa procesos de producción y comercialización.   El nobel de economía Richard Thaler señala elementos conductuales que se requieren para lograr transformaciones que nos beneficien como sociedades: Reconocer que no somos más un homoeconomicus impulsado solo por una conducta individual. Reconocer que nuestras conductas no necesariamente están impulsadas por los «espíritus animales» que John Maynard Keynes acuñó en 1936 para referirse a las acciones irracionales, imprecisas y emocionales del individuo que provocan variaciones en la economía imposibles de calcular. Pasar a un interés colectivo que facilite estrategias de cooperación para llevar adelante un proyecto común. Y Elinor Ostrom, primera mujer Nobel de Economía (2009), nos habla del Gobierno de los Bienes Comunes, planteando cómo las comunidades pueden desarrollar y dirigir sus propias estrategias de bienestar, identificando sus procesos, reconociendo sus limitaciones y sin que agentes gubernamentales o privados les indiquen cómo hacerlo. Así que, ¡atentas aquí, organizaciones de base! ? Para que las transformaciones sociales puedan darse, Ostrom enumera 3 modelos que la teoría económica también suministra: Tragedia de los comunes: es una paradoja planteada por Garrett Hardin en 1968 que plantea que los bienes comunes (que por ende son de todos) se ven siempre perjudicados por el uso indiscriminado. Sin embargo, Ostrom rebate con amplias evidencias que demuestran la viabilidad de la participación comunitaria en la gobernanza de bienes naturales y sociales de importancia social crítica. Para Elinor es esencial que se reconozca necesario ayudar, cooperar con le otro/a. Dilema del prisionero: es un problema fundamental de la teoría de juegos que demuestra que dos personas pueden no cooperar pese a que si lo hicieran el resultado obtenido sería mejor para las dos partes; por lo cual Ostrom plantea que para llegar al gobierno de los bienes comunes las comunidades deben poder encontrar que la mejor decisión posible para todos es poder cooperar siempre y cuando la información esté completa. Que todos conozcan los riesgos, oportunidades y beneficios. Lógica de acción colectiva: que deriva de un interés común y requiere de la definición de acciones claras para poder transformar. Ahora, hay muchas formas de desarrollo para lograr el bienestar de las comunidades, pero cuanto más a lo macro vamos más evidente se hace la necesidad de un Desarrollo Sostenible (o sus equivalentes en otras corrientes de pensamiento) que, como lo he mencionado anteriormente y por su propio nombre redunda, se refiere al sostenimiento de los recursos, la vida, los ecosistemas y los seres en ellos; el planeta en sus sistemas. Las Naciones Unidas diseñaron la Agenda 2030 (con sus objetivos, metas e indicadores) conceptualizando la sostenibilidad como la relación y construcción de estrategias de desarrollo que contemplen tres dimensiones (reconociendo qué efectos tiene): «económica, donde nos solo prime el tema de crecimiento sino también una dimensión social que implica elementos redistributivos, de reducción de la pobreza y otros elementos; y por supuesto esto no puede estar sin un elemento ambiental, lo que implica uso eficiente de los recursos, transición energética, entre otros. como lo explica José Oscar Henao de Cáritas América Latina y el PIDESONE desde el momento 1:04:50 en la transmisión de su ponencia sobre Energía y Pobreza Multidimensional del 2° Congreso Internacional de Economía de Francisco en América Latina y el Caribe. De manera que lograr lo que se proponen los objetivos de esta agenda para el año 2030 implica unas visiones individuales que integren lo colectivo y viceversa: que lo colectivo considere lo individual como un activo esencial (y muy valioso) para esa construcción de grupo. En eso estuvo centrado el workshop/taller que realizaron en la UniReformada durante la II Asamblea Qonakuy y que compartiremos más adelante en una nota sobre innovación social.

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Todo listo para el 2° Congreso Internacional de Economía de Francisco en América Latina y el Caribe

El jueves 10 y viernes 11 de octubre se llevará a cabo en la Universidad de Buenos Aires, de Argentina (como país anfitrión) y en universidades de diversos países de América Latina y el Caribe este evento que convoca a agentes de cambio (jóvenes economistas, emprendedores, activistas sociales, académicos, estudiantes, investigadores/as, entre otros) para lograr una «economía diferente: la que da vida y no la muerte, la que es inclusiva y no excluyente, la humana y no deshumanizadora, la que cuida el medio ambiente y no lo despoja» como lo describe el Papa Francisco en la carta convocante al primer evento de este que es ya un permanente y transformador movimiento.  Este evento es, entonces, una muestra de lo que se ha hecho desde Asís y en otras partes del mundo, pero marcándola con la impronta latinoamericana: las necesidades, visiones y desafíos propios de esta región con sus características económicas, sociales y culturales particulares. Lo organiza la Red Latinoamericana de la Economía de Francisco. >>>>>Inscripciones aquí<<<<<   Estos son los países que ya han confirmado su participación con asistencia y/o programación: Colombia Argentina Perú Brasil Cuba Nicaragua México Paraguay Ecuador Costa Rica Chile Uruguay Venezuela Las agendas locales responden a los espacios preparados por las instituciones Co-Organizadoras en Argentina, Brasil, Colombia y México, donde se desarrollarán espacios de co-creación e innovación social en los intermedios de los bloques de la Agenda Regional. Agenda regional: La programación de Argentina será híbrida, con transmisiones en vivo y espacios presenciales de experiencia. Quienes se inscriban y deseen asistir podrán reunirse con colegas en la Facultad de Derecho de la UBA. La sede convocante es el PIDESONE – Programa Internacional sobre Democracia, Sociedad y Nuevas Economías de la Universidad de Buenos Aires, el cual tiene por objetivo principal contribuir a la investigación y al debate académico sobre nuevos paradigmas en la concepción de democracia, sociedad y economía; así como sobre el vínculo entre ellas, desde una perspectiva centrada en la inclusión, la justicia y el desarrollo sostenible. Ponentes Día 1: Cristina Calvo (Directora Programa Internacional sobre Democracia Sociedad y Nuevas Economías – PIDESONE/UBA) Directora del Programa Internacional sobre Democracia, Sociedad y Nuevas Economías de la Universidad de Buenos Aires. Miembro del Comité organizador de “Asís-2000 jóvenes para transformar la economía” y referente de la Red Latinoamericana de Economía de Francisco. Miembro de la interdisciplinaria Task Force COVID19 del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral del Vaticano convocada por el Papa Francisco. Doctora en Economía del Comportamiento y Sociología Económica. Máster en Política, Gobernabilidad y Desarrollo. Fue Coordinadora Nacional de Cáritas y de Incidencia Política en Cáritas Regional de América Latina y el Caribe. Integró la Coordinación de la Mesa del Diálogo Argentino entre el gobierno nacional, la Iglesia Católica y el PNUD. Electa por los delegados comunales candidata a Defensora del Pueblo de Buenos Aires en 2013 y candidata a diputada nacional 2011 por el Frente Amplio Progresista. Fue asesora principal en el Banco de la Nación Argentina, desarrollando innovadores programas de inclusión social, finanzas sostenibles, derechos humanos, relaciones con la comunidad, desarrollo local y transparencia. Fue Directora Nacional de Inclusión y Desarrollo Humano en el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas de la Nación, representante en la Mesa Interministerial para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (UN) y en la Mesa Interministerial de la OIT contra el trabajo infantil. En el año del G20 en Argentina coordinó el “Diálogo de Alto Nivel sobre Ética y Economía” de la Comisión Episcopal de Pastoral Social Argentina, el Departamento Justicia y Solidaridad del CELAM, el Secretariado Latinoamericano de Cáritas, la Comunidad Reformada Mundial con el apoyo del INTAL BID, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Banco de Desarrollo para América Latina (CAF). Integra el Consejo de Honor y el Consejo Académico de diversas organizaciones y programas y es docente invitada en Centros de Estudios nacionales e internacionales. Flavia Piovesan (Docente del Instituto Brasileño de Educación, Desarrollo e Investigación) Doctora en Derecho por la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (1996) de la que es también docente en los Programas de Grado y Posgrado en Derecho; miembro visitante del Programa de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de Harvard (1995 y 2000); investigadora visitante del Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Oxford (2005); investigadora invitada en el Instituto Max-Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional (Heidelberg, 2007-2008; 2015-2018) y miembro investigador de la Fundación Humboldt Georg Forster en el Instituto Max-Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional (2009 -2014) ). Fue miembro del Consejo para la Defensa de los Derechos Humanos; el Grupo de Trabajo de Alto Nivel de la ONU sobre la implementación del derecho al desarrollo; y el Grupo de Trabajo de la OEA para el seguimiento del Protocolo de San Salvador sobre derechos económicos, sociales y culturales. Elegida miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (2018-2021). Tiene experiencia en el campo del Derecho, con énfasis en Derechos Humanos, Derecho Constitucional y Derecho Internacional, trabajando principalmente en los siguientes temas: derechos humanos, Derecho Constitucional, Derecho Internacional, protección internacional y amparo constitucional. Lemman Visiting Scholar en el David Rockefeller Center for Latin American Studies de la Universidad de Harvard. Francesca Giglio (EoF Internacional) Community Services Manager en la Economía de Francisco Global. Agente de  cambio enfocada en sostenibilidad y modelos de emprendimiento social con habilidades y experiencia en Comunicación. Mariana Reis (Brasil) – Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP) Estudiante de doctorado en Economía en UNICAMP con un doctorado en la Scuola Superiore Sant’Anna di Studi Universitari e Perfezionamento, Pisa. Magíster en Economía de la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP). Tiene experiencia en el campo de la Economía Industrial y la Innovación y la Economía Ambiental. Trabaja con financiamiento de energías renovables para una transición energética baja en carbono a través de la Economía de la Complejidad. Investigadora en el movimiento La Economía de Francesco y Coordinador de Vila Energia & Povereza en la misma institución. También actúa

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Desafíos para la academia y las OBF: diversidad y género en la II Asamblea Qonakuy

Del 25 al 27 de octubre se está realizando en Barranquilla, ciudad industrial y capital del Caribe colombiano, la II Asamblea de la Red de Universidades Protestantes y Evangélicas de América Latina – Qonakuy. Representantes de más de 14 instituciones de educación superior de la región se congregan para intercambiar experiencias académicas, teóricas y prácticas para el Desarrollo Sostenible y nuestro Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio les acompaña como aliado. En ese marco Horacio Mesones, Director Ejecutivo de CREAS, fue invitado al conversatorio sobre Inclusión, Género y Diversidad, junto a Laura Chacón en representación del programa Colombia de la Federación Luterana Mundial. Al evento asistieron docentes, estudiantes e investigadores de la Corporación Universitaria Reformada (UniReformada), universidad anfitriona de la Asamblea y del Colegio Americano de Barranquilla, que también pertenece al sistema educativo Reformado de Barranquilla. La invitación se dio específicamente por la experiencia del Fondo de Pequeños Proyectos CREAS, en apoyo a proyectos como Juntas y Unidas. Juntas y Unidas es un emprendimiento de la economía social y solidaria dedicado al cuidado de personas en su salud, su recreación, trámites que necesiten. Es su apuesta para superar la exclusión social y habitacional, y poder construir trayectorias laborales planificadas y duraderas, basadas en su profesionalización. Es una opción autogestiva que apunta, según las palabras de sus integrantes, a un acercamiento de las personas de orientaciones sexuales e identidades diversas con la economía formal, una relación saludable con el mundo del trabajo que habilite espacios de formación y reafiliación social. El proyecto de Juntas y Unidas expone realidades de discriminación, estigma y derechos vulnerados. Nos habla de capacidades y saberes que se movilizan y se ponen en contacto. Y nos habla también de solidaridades y cooperación para dignificar vidas. Desde CREAS, mediante el Fondo de Pequeños proyectos, fortalecemos la inclusión social y económica, apoyando en este caso iniciativas de formación y equipamiento. Desde este trabajo que realizamos en CREAS, propusimos entonces, en este conversatorio en la UniReformada sobre diversidad, inclusión y género, algunas reflexiones para promover el diálogo entre los participantes en este espacio. Algunos datos relevantes compartidos en el encuentro y al final de este blog el video de la transmisión en vivo: Lo primero que nos preguntamos, desde la mirada a los derechos de las diversidades, fue el tamaño del problema, ¿cuántas personas son afectadas por su identidad llamada «diversa» (como si no fuera esa una característica humana inherente)? ¿Cuál es la extensión o la profundidad de esta problemática que, más allá de la garantía de los derechos individuales, afecta en profundidad las estructuras sociales? Recientemente el PNUD elaboró un cuerpo de indicadores para medir el avance en la efectivización de derechos basados en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Aunque en los propios documentos del PNUD se señala que las estadísticas son inexistentes, incompletas o inaccesibles en relación a las personas LGBTI, estos indicadores constituyen un marco para analizar las realidades de este sector poblacional. Los indicadores construidos por el PNUD se nuclean en cinco ejes que son esenciales de analizar: Seguridad personal y violencia Participación política y cívica Bienestar económico Salud Educación. Seguridad personal y violencia: La población LGBTI está más expuesta a la violencia física, verbal y psicológica, que incluye la probabilidad de ser expulsados de sus casas, la violencia policial, la exposición a discursos de odio (incluyendo redes sociales), situaciones que además se han agravado con la pandemia. Como demuestra un reciente informe de Caribe Afirmativo (por el reconocimiento de los derechos de la diversidad sexual, expresiones e identidades de género diversas en Colombia.), la tasa de homicidios en el Caribe colombiano contra personas LGBTI, en particular personas trans, ha aumentado de manera consistente en los últimos años. Muchos hechos de violencia no son denunciados, y las instituciones no siempre dan respuesta de manera eficaz y oportuna. Los efectos de la violencia a largo plazo derivan en afectaciones a la salud mental. Participación política y cívica: Las organizaciones que promueven los derechos de la población LGBTI sufren los efectos de la reducción del espacio habilitante para la sociedad civil, reforzadas por estigma y la discriminación. La reducción de espacio incluye en muchos países la posibilidad de constituirse como organizaciones legales, hostigamiento en redes, desacreditación pública y violencia contra sus líderes. Este punto es clave, porque cuando se reduce el espacio de la sociedad civil organizada, se afecta los sectores más vulnerables. Bienestar económico: Las dificultades para el acceso a un trabajo digno y el riesgo de vivir situaciones de acoso y violencia, refuerza y retroalimenta el riesgo de caer en la pobreza y en la inseguridad alimentaria. En particular, las personas transgénero tienen menos oportunidades de acceder al mercado laboral. Los datos muestran que los empleos se concentran en el sector servicios y en el turismo, que fueron los más afectados por la pandemia. Aunque en Sudamérica la mayoría de los países han aprobado legislaciones de unión civil o matrimonio igualitario, la ausencia de esta legislación corta la posibilidad de beneficios económicos por la vida en pareja. Salud: Los problemas se sitúan en el plano de la estigmatización y la discriminación, pero deben mencionarse también los derivados de la patologización médica (, que sigue ocurriendo pese a que desde 1990 la OMS eliminó la homosexualidad como enfermedad. El caso de Colombia es una muestra clave, pese a ser uno de los 10 países con un marco legal más amplio en términos de los derechos garantizados, es uno de los países en los que las terapias de conversión no son ilegales. A todo este marco se suman los problemas de salud mental y automedicación, agravados durante la pandemia. Educación: Las personas LGBTI sufren mayor acoso escolar, violencia física y psicológica por falta de dispositivos institucionales y de implementación de políticas integrales contra la discriminación en ambientes educativos. Los sistemas educativos resultan en muchas oportunidades expulsivos para las personas LGBTI, resultando en mayores índices de ausentismo y deserción, con el consecuente impacto en el desarrollo de habilidades para la inserción social y

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Ya viene el II Congreso Internacional de Economía de Francisco en América Latina y el Caribe

Por Lina Salas Ramírez Coordinadora de Comunicaciones Estratégicas CREAS lina@creas.org La economía de Francisco ha sido pensada como una economía que no deja a nadie atrás. Se define a sí misma como «un movimiento internacional de jóvenes economistas, emprendedores y agentes de cambio comprometidos en un proceso de diálogo inclusivo y de cambio global joven y vibrante, que avanza hacia una nueva economía«. Surge en 2019 con un llamado del Papa al evento Economía de Francisco, en Asís, Italia; allí donde: «Francisco se despojó de toda mundanalidad para elegir a Dios como brújula de su vida, haciéndose pobre con los pobres, hermano de todos. Su decisión de abrazar la pobreza también dio lugar a una visión de la economía que sigue siendo muy actual, que puede dar esperanza a nuestro futuro y beneficiar no solo a los más pobres de los pobres, sino a toda nuestra familia humana. Una visión necesaria también para el destino de todo el planeta, nuestra casa común, “nuestra hermana Madre Tierra”, en palabras de San Francisco en su Cántico del Sol» . El EoF 2022 fue hermoso, en Asís del 22 al 24 de septiembre.    ➤➤➤➤➤ Compartimos un corto video en nuestro Instagram junto a @ecoalaene, pero puedes ver las transmisiones completas en el YouTube Oficial de The Economy of Francesco. Y sigue en América Latina. La red Latinoamericana de la Economía de Francisco es otro brazo de esa red autogestiva, joven y vibrante, que genera encuentro y conocimiento en favor de nuevas maneras de organizar los recursos para el mayor y más común bienestar.  Nos convoca para el 10 y 11 de noviembre y ocurrirá de manera simultánea en la región: Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Colombia, México, Cuba, Costa Rica, Bolivia, Perú.    El lanzamiento será este sábado 22 de octubre a las 11hs Argentina y se pondrá ver en vivo por el YouTube Oficial del capítulo latinoamericano de EoF:   Desde ya puedes inscribirte al evento en noviembre. ❮❮❮❮   La programación de México está muy interesante, amena, divertida, y ya disponible en las redes sociales:                                                                     En Argentina, el país anfitrión este año (el pasado fue Brasil), se realizará en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. – Av. Figueroa Alcorta 2263, C.A.B.A. y está organizado por el Pidesone – Programa Internacional sobre Democracia, Sociedad y Nuevas Economías de la UBA y ecoalaene, Potenciando Economías Conscientes.    

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La Asamblea WACC América Latina y los desafíos de la comunicación con perspectiva de fe

Por Lina Salas Ramírez Coordinadora de Comunicaciones Estratégicas CREAS lina@creas.org El martes 18 de octubre de 2022 se llevó a cabo la Asamblea Regional de WACC América Latina, que por sus siglas en inglés para World Associtation for Christian Communication es la Asociación Global para la Comunicación Cristiana y en su capítulo latinoamericano se reunió, 4 años después de su última Asamblea, para volver a elegir Comité Ejecutivo Regional (CER). La cita fue en una reunión híbrida que congregó a más de 35 representantes de instituciones de la región y miembros suscritos a título personal, con lo que se juntaron las visiones de organizaciones basadas en la fe, universidades, centros de estudio, institutos de investigación, observatorios de medios y diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos, frente a la Comunicación como Derecho, su profundo impacto en la garantía de los demás derechos en general y los desafíos que nos plantea el actual contexto global y regional. WACC global opera en ocho regiones: Asia, África, Europa, Medio Oriente, Pacífico, Caribe, América del Norte y América Latina.   Una de las iniciativas globales y tradicionales de la WACC es el Proyecto de Monitoreo Global de Medios (GMMP) con el que, desde 1995, convoca a cientos de voluntarias y voluntarios en el mundo para desarrollar el análisis de medios más grande con perspectiva de género, para analizar los lugares de las mujeres en las noticias y otros contenidos, durante cada quinquenio. Puedes encontrar algunos de los resultados en este artículo de Cirenia Ortega (Secretaria WACC AL) sobre el l foro La Comunicación: Piedra Angular de la Justicia Social, convocado por WACC global. Durante la bienvenida, Philip Lee, secretario general de WACC global compartió el interés general de la WACC “posibilitamos que la gente sea vista y escuchada pues independientemente del tema, justicia de género, justicia digital o cambio climático, no se avanzará sin una comunicación justa y eficaz”. Lee señaló “la exclusión digital de un gran número de personas también las excluye de los procesos democráticos. En la era digital se agrava la ampliación de poderes de vigilancia y los ataques al derecho a la libertad de expresión y el aumento de noticias falsas”. Para muestra, “En el Abya yala, durante la pandemia pocos pudieron quedarse en casa, la gran mayoría no tuvo el privilegio del teletrabajo, tuvo que exponerse al virus, indígenas y mujeres pobres.” En el encuentro regional de este martes 18 se presentó el informe del Comité Ejecutivo Regional – CER WACC AL sobre su gestión 2018– 2022 y se eligió el nuevo equipo para el período de los 4 años subsiguientes, continuando en su cargo 3 de ellos: Leonardo Félix: Presidente. (Argentina – Región Cono Sur) Nieves Vargas: Vicepresidente (Perú – Región Andina) Cirenia Ortega: Secretaria (México – Región Central) Se sumó la participación de: Judith Castañeda: Vocal (Guatemala – RC) Marcela Gabioud: Vocal (Argentina – CS) Y un lugar de Tesorería que se asignaría por consenso del CER Electo a un miembro de Brasil, cumpliendo con los estatutos que señalan debe haber al menos un integrante de cada una de las cuatro subregiones: Cono Sur, Centroamérica, Zona Andina y Brasil. Respecto a todo este contexto, tan interesante y pertinente, le pregunté a Leonardo Félix: ¿Qué le significa continuar en el cargo de Presidente? ¿Qué planes o visiones tiene en este cargo? «Tiene que ver con la posibilidad de funcionar para América Latina pudiendo dirigir y consensuar procesos comunicacionales que incluyan a más personas, a más organizaciones. Yo lo veo como la oportunidad de amplificar lo que ya se está haciendo y, en los planes y visiones del cargo, incidir específicamente en nuevos territorios y territorialidades; la posibilidad de seguir ampliando el alcance político-institucional de la WACC en América Latina con experiencias que tienen que ver con los pilares de la WACC Global: pueblos indígenas, medio ambiente, cambio climático, y estudios de género, tecnología digital, brecha digital y acceso a la justicia digital. Lo veo también como la posibilidad de tener una visión a mediano y largo plazo y seguir descubriendo que en América Latina hay mucha gente, muchas organizaciones que trabajan por la Comunicación como un derecho humano inalienable«. Entonces, cuando conversamos sobre el papel de CREAS e instituciones similares en una asociación como WACC; me dice: «Tiene que ver con esta amplificación del trabajo y con esta posibilidad de generar una incidencia para un impacto real en nuestro continente. Organizaciones como CREAS y otras similares que trabajan la diaconía en forma ecuménica responden también al sentido que tiene la WACC en el marco identitario desde el cual se creó, de poder ver desde las creencias y espiritualidades más diversas cómo se trabaja en conjunto para proyectos que sostengan y mejoren la vida de las personas, en este caso en nuestro territorio que es América Latina. Así que, para cerrar, le pido la visión del desafío de la comunicación cristiana en estos tiempos: «Con toda la generalidad de lo que este término implica creo que el primer reto es poder entender las espiritualidades que convergen dentro de la WACC, que ya no se trata de ese primer ámbito cristiano, europeo, protestante que le dio origen a la WACC a nivel mundial hace más de 60 años, sino que se trata de albergar culturas, pueblos ancestrales, cosmovisiones totalmente distintas, espiritualidades que se mueven por todo el continente, y que comunican permanentemente y cuyas voces han sido acalladas. Entonces creo que uno de los roles más importantes de una comunicación cristiana en este continente tiene que ver con la inclusividad, con la apertura y la ampliación de derechos permanentes, donde todas las personas se sientan representadas y puedan tener este espacio para hablar, decir, opinar, para ser no solamente escuchadas sino tener una incidencia real desde las organizaciones que tienen, y en esto creo que la WACC es facilitadora también de esos espacios y tiene que resultar una facilitadora también de espacios de convergencia, como un paraguas que cuide las demandas de los distintos sectores sociales de América Latina,

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13 de octubre Día Internacional para la Reducción de Riesgos a Desastres – Nuestro aporte como OBF

Por Jorge Javier Fernández Coordinador de Proyecto Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia Los Desastres, NO SON NATURALES, es una máxima que desde diferentes ámbitos públicos y privados una y otra vez tratamos de repetir cual mantra místico para que el concepto pueda debelar lo que encierra. La acción humana en la naturaleza, en obras que “aportarán al desarrollo” no siempre cumplen su propósito, en ocasiones estas obras son las que intervienen en el territorio y generan desastres que se cobran vidas humanas, pérdidas cuantiosas de ecosistemas e infraestructuras locales y que ponen en jaque cómo se gobiernan los efectos de los desastres, cómo se gobierna una situación crítica que impacta en la vida de miles de personas. La Reducción de Riesgos a Desastres implica que un conjunto de actores públicos se oriente en base a planes de desarrollo sostenible, involucrando a la sociedad civil y principalmente a las comunidades locales, pero estos factores no siempre se conjugan. Más allá del voluntarismo estos factores no siempre se conjugan positivamente, en ocasiones la legislación existe como base normativa, pero carece de recursos, en otras ocasiones los recursos existen, pero no se administran adecuadamente en tiempo y forma generando un impacto en aquello que debiera ocurrir y no ocurre. Las amenazas siempre estarán latentes, la exposición a la que las comunidades se someten no siempre es visibilizada y la carencia de organización comunitaria impacta en la posibilidad de pasar revista a las capacidades locales, las vulnerabilidades preexistentes son el conjunto de elementos perfectos para incrementar el riesgo a la que las comunidades se ven expuestas cotidianamente. Cuando un desastre ocurre quienes primero responden son las propias personas afectadas, en ocasiones sin preparación, sin recursos, tratando de sobreponerse al dolor de las pérdidas de vidas y de bienes. A partir de aquí se comienza a poner en marcha un engranaje de solidaridad desde las instituciones más cercanas, en muchos casos las Iglesias, las pequeñas congregaciones, que tratan de ayudar, de dar una mano con los brazos abiertos para sostener la vida y acoger compasivamente a quien sufre. En las últimas décadas se han incrementado los desastres, se han incrementado las crisis derivadas del cambio climático, producto de la desigualdad y de las malas políticas publicas que no invierten lo suficiente en las acciones de prevención y preparación de las comunidades para hacer frente a un desastre y activar comportamientos más resilientes; se gastan millones de dólares en la respuesta humanitaria (la cual es siempre necesaria en función de los impactos) y pocos miles de dólares en la prevención y preparación. En el ciclo de la gestión de riesgos la prevención y preparación son centrales para tener un menor impacto cuando un desastre ocurra, allí luego viene la etapa de respuesta humanitaria y reconstrucción (en sentido amplio) a veces de infraestructura, a veces de vida. Esta reconstrucción, cual recuperación implica planificar el desarrollo tratando de que se logren otras dinámicas de desarrollo más sostenibles, más viables, amigables con el medio ambiente, con inclusión social y sostenibilidad económica, también implica contar con sistemas de alertas tempranas y la máxima coordinación posible de los actores de la comunidad. La reciente epidemia de COVID-19 nos ha dejado un conjunto de efectos que aún estamos aprendiendo a reconocer, en el actual contexto los incendios forestales dan un paisaje terrible, las escasas y repentinas inundaciones sorprenden cada vez más por su capacidad de daño, las sequías prolongadas y silenciosas se consumen la vida poco a poco, desnudando lo terrible de carecer de elementos básicos para la vida. Frente a este panorama desde CREAS acompañamos a las organizaciones comunitarias y a las organizaciones basadas en la fe para poder incorporar estrategias de reducción de riesgo y de mejorar su capacidad de respuesta frente a los eventos que localmente se presentan, más allá de los aspectos técnicos promover la resiliencia personal y comunitaria junto con brindar un activa esperanza son nuestros rasgos distintivos para brindar una diaconía ecuménica, transformadora y profética para poder actuar sobre la realidad y decir más que nunca, LOS DESASTRES NO SON NATURALES.

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Taller de formulación de proyectos

CREAS apoya a las organizaciones comunitarias a formular sus proyectos

A lo largo de la vida de CREAS, con 20 años fortaleciendo el movimiento ecuménico de América Latina como Centro de Asesoría y Servicio, muchos aprendizajes han tenido lugar gracias a la articulación con iglesias, organizaciones basadas en la fe (OBF) y organizaciones comunitarias. Tenemos una amplia trayectoria facilitando para estas (y otras entidades que inciden en los territorios), la apropiación de metodologías para la elaboración de los proyectos que logran esa incidencia. El valor diferencial de los espacios de aprendizaje que proponemos, a partir de la experiencia, es la posibilidad de que las organizaciones se articulen, compartan visiones y puedan también conectar sus públicos e iniciativas. Las claves metodológicas de CREAS delimitan lo que nuestra organización busca en los proyectos a financiar a través del Fondo de Pequeños Proyectos – FPP: Que se plantee como un proceso: con planificación, monitoreo y evaluación (PME). Que sea transformador: que deje huellas y cambie realidades. Que la comunidad sea protagonista: por tanto que esté involucrada en sus diversas etapas. Que sea sostenible: así que pueda sustentarse en términos ambientales, sociales y económicos. Estas claves son, a la vez, guías diferenciales que planteamos a los líderes -independientemente de las fuentes de financiamiento– para expandir el nivel de incidencia de sus proyectos, más allá de la solución de necesidades específicas, en la consideración de las problemáticas como parte de un contexto amplio en el que se entrelazan diversos actores y realidades que pueden ser -e idealmente serán- agentes activos en las transformaciones sociales de sus comunidades. A veces, en un mar de opciones o un bloqueo que de momento no identifica ninguna, es posible no saber qué hace proyecto a un proyecto o cómo elegir aquel en el que queremos trabajar primero, y estas son tres características esenciales de los que ayudamos a formular: Debe responder a una necesidad (o varias) de la comunidad. Debe estar vinculado estrechamente a la misión de la organización. Debe ser viable. Para recibir la formación no en necesario tener conocimientos previos o proyectos ya formulados, aunque si ya los tienen, podrán evaluarlos y replantearlos, o enlazarlos con otros nuevos. En los talleres abordamos preguntas básicas como ¿Qué es un proyecto? O ¿Cómo definir un problema comunitario? Y usamos algunas herramientas metodológicas estandarizadas como el Árbol de problemas y actividades que ayuden a pasar del diagnóstico a la propuesta y del problema a los objetivos. Elaborar un Plan Operativo de Actividades y un Presupuesto estructurado, así como considerar los respectivos métodos de gestión, control y evaluación; la rendición de cuentas e informes. El último taller que realizamos este año fue en el Bajo Flores, en la sede COopa ubicada en el barrio Rivadavia 1, de la Ciudad de Buenos Aires. Quince personas, de entre 18 y 60 años, pertenecientes a organizaciones como el Comedor Comunitario «Manuel Belgrano», la Escuela de Hip-Hop Impacto Sur Clan, la Asociación Civil «Desde abajo desde el bajo», el Club Social y Deportivo Bajo Flores y la escuela de boxeo recreativo Buena Vida Boxing se reunieron un sábado, entre las 9:30 y las 16h para recibir esta formación que, juntando actores centrales del trabajo social de la zona, podría también propiciar articulaciones entre entidades. Parte de la misión de CREAS es la movilización de saberes y experiencias junto a otros actores del ecumenismo, del movimiento social y de las comunidades. Es por eso que tomamos en estos encuentros la oportunidad de conocer, de primera mano, cuáles son los temas que afectan a la comunidad y que consideran necesario profundizar; en esta oportunidad los asistentes manifestaron interés en temas como: Comunicación, Jóvenes y Cultura, Justicia de Género y Economía circular y medio ambiente. También nos propusieron abordar en otro encuentro la temática de niñez y derechos y consumos problemáticos. De esta manera, CREAS fortalece los espacios de aprendizaje desde las prácticas, y de articulación y cooperación entre organizaciones en los territorios, para un mayor impacto y sustentabilidad de sus propuestas. Descarga el Manual de Planificación, Monitoreo y Evaluación y Diversificación de Recursos para Procesos Locales, en nuestra sección de Publicaciones.   ¡Seguimos la conversación en redes sociales! Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC

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CREAS y PAMPA 2030 capacitaciones Objetivos de Desarrollo Sostenible en La Matanza, 2022

PAMPA 2030 en la construcción territorial del desarrollo sostenible en Argentina

Por: Lina Salas Ramírez Coordinadora de Comunicaciones Estratégicas CREAS lina@creas.org   La formación de organizaciones de base sobre desarrollo sostenible es esencial para lograrlo. Mientras la Agenda 2030 fue adoptada en 2015 como un nuevo plan de desarrollo sostenible que sucedió a los Objetivos del Milenio y se planteó alcanzar e interconectar a todas las naciones, pueblos y personas, su implementación en lo local es lo que asegura cambios de paradigmas estructurales que deriven en efectos a mayor escala. «la importancia de esta formación radica en conocer cómo se relacionan los aspectos globales con los locales y la interdependencia de unos u otros. Diariamente los fenómenos locales que afectan el desarrollo tienen presencia en las agendas globales, como la inseguridad alimentaria, el cambio climático, la ausencia de Paz, la pobreza, el desempleo, las desigualdades de género, entre otras». Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con sus 169 metas e indicadores, nos impulsan a centrarnos en nuevos criterios de civilización basados en los derechos humanos y del planeta como una relación de mutualismo en la que cuidar los recursos es la clave de la supervivencia y el equilibrio que permite la calidad de vida. Cuanto más nos vamos a lo específico más muestras de esta mutualidad podemos tomar: entre humanos y la naturaleza (las plantas, los animales, los reinos, los ecosistemas), así como entre humanos y humanas. Por esto la Agenda 2030 contempla un amplio espectro que incluye la importancia de establecer alianzas multisectoriales que incluyan a múltiples actores para reducir los niveles de desigualdad, la necesidad de considerar la diversidad como una realidad natural, la educación y la cultura como eje transversal, y su aplicación biyectiva entre lo general y lo específico. Es así como, una resolución firmada en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AG-ONU), se hace realidad gracias a la conexión de organizaciones de cooperación internacional, estas con entidades de desarrollo nacional, organizaciones no gubernamentales, líderes y organizaciones de base, y las ciudadanías (participando por los derechos humanos más allá de la ciudad y todo límite territorial o conceptual). El desarrollo sostenible es un entramado, una red (de seres y de procesos), que nos sostiene. Argentina cuenta con un plan acordado con las Agencias de Naciones Unidas para promover el desarrollo sostenible y con su monitoreo colaboran organizaciones como PAMPA 2030, conformada por un conjunto de organizaciones sindicales, organismos de derechos humanos, ONG’s y fundaciones, organizaciones ambientalistas, organizaciones religiosas o basadas en la fe (de las que somos parte con CREAS, campañas argentinas por los derechos, cooperativas y el sector académico: Naciones Unidas en Argentina, conjuntamente con el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales y la Plataforma Argentina de Monitoreo para la Agenda 2030 (Pampa 2030) nos comprometemos a territorializar la Agenda 2030 a partir de una metodología participativa que permita a las comunidades construir la Agenda de Desarrollo local en consonancia con los ODS desde una perspectiva inclusiva, integral y desde las necesidades de cada municipio, región y provincia. En este marco, una de las muchas acciones de Pampa 2030 son talleres de formación enfocados en las organizaciones de base, y el último presencial, que apoyamos con CREAS, fue el 22 y 23 de septiembre en La Matanza, con los siguientes objetivos: Construir un marco conceptual sobre los ODS y la Agenda 2030, priorizado en las metas para La Matanza, que sirva de referencia y fundamento para su implementación. Brindar una experiencia de formación en temas relacionados con el Trabajo Decente y los vínculos con las metas de la Agenda 2030. Adquirir las capacidades necesarias para proponer caminos de solución a problemas concretos que se presenten en el ámbito local, integrando e implementando ODS, metas, indicadores y prioridades nacionales. Sentar las bases para el trabajo conjunto inter organizacional –gobierno local, actores productivos, organizaciones sociales- para la identificación y resolución de problemas de la localidad que fortalezcan la difusión y aplicación de la Agenda2030 y la eficacia al desarrollo. Presentar criterios metodológicos y recursos para la formación en ODS y la construcción de una Agenda común de las organizaciones sindicales y sociales en La Matanza. En una agenda de dos días en el Centro Cultural Valentín Barros / Teatro UOM San Justo (gracias al apoyo del sindicato de la Unión Obrera Metalúrgica que abrió sus puertas) se abordó la integralidad de estas necesidades, analizando el estado del desarrollo en La Matanza bajo los parámetros que permiten visualizar los ODS y enfocando en la necesidad del consenso y la elaboración de políticas públicas. En la programación del Día 1 Jorge Javier Fernández, miembro del equipo de desarrollo territorial de CREAS, planteó los análisis del ODS 17: La Agenda de Desarrollo y las Alianzas Locales, compartiendo Metodologías de Acción para desarrollar propuestas participativas que determinen el plan de La Matanza de la Agenda 2030, y en el Día 2 presentamos, junto con Juan Rojas (DyA), una segunda metodología para abordar problemas con soluciones posibles e iniciativas realizables de los ejes priorizados por la comunidad. Finalmente, el evento nos invitó al trabajo en grupos sobre los ejes centrales de la Agenda 2030, las 5 P de Personas, Planeta, Paz, Prosperidad y Participación, elaborando propuestas concretas para acción en este partido de la provincia argentina de Buenos Aires. CREAS, desde los inicios ha estado involucrado en el proceso de territorialización y en la formación de formadores, aportando su experiencia en aspectos metodológicos y de facilitación de este tipo jornadas de capacitación. Lograr los desafíos de la Agenda 2030 requiere el esfuerzo mancomunado de la sociedad civil, los Estados, el sector empresarial y los mecanismos del sistema de Naciones Unidas y la principal característica de este tipo de encuentros es la riqueza que genera la diversidad de experiencias compartidas y la integración de perspectivas gracias a los diálogos y acciones interinstitucionales» – Jorge Fernández. En el evento cincuenta (50) personas recibieron la formación y para el acto de clausura se reunieron más de 400 trabajadores y trabajadoras de La Matanza. En el acto de inicio estuvo Fulvia Farinelli, Representante de

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