organizaciones comunitarias

Intercambio entre Fondos de Pequeños Proyectos Argentina – Brasil

El Fondo de Pequeños Proyectos es una de las herramientas con las que cuenta CREAS hace más de veinte años para acompañar y fortalecer el trabajo de organizaciones comunitarias, iglesias, redes e iniciativas de la economía social y solidaria. Por medio de un sistema de proyectos y el apoyo económico, buscamos promover las acciones que los actores de los territorios urbanos más densamente poblados de la Argentina llevan adelante cotidianamente para mejorar la vida de las personas y construir comunidad. A finales de 2023 tuvimos la oportunidad de conocer el trabajo de otro fondo de proyectos, el Programa de Pequeños Proyectos de la Fundación Luterana de Diaconía en Porto Alegre, Brasil. Ambas organizaciones formamos parte del Colectivo de Fondos de Pequeños Proyectos de Sudamérica, que reúne organizaciones contrapartes de Pan Para el Mundo que cuentan con esta herramienta. Este segundo encuentro con la FLD (precedido por su visita en abril a conocer los proyectos que apoya CREAS en Buenos Aires), permitió intercambiar ideas, estrategias y metodologías acumuladas en tantos años. Ambas organizaciones tenemos miradas y prioridades compartidas: la más importante es que el apoyo económico es una herramienta más dentro de una metodología integral que incluye acompañar el fortalecimiento de las organizaciones con espacios de intercambio, articulación, capacitación y aprendizaje. Una metodología que permite sostener los logros del apoyo económico así como contribuye a la sostenibilidad de las organizaciones, promoviendo mejoras en la gestión, en la formación de liderazgos, en su vinculación territorial y sectorial, y, en última instancia, en su capacidad de transformación. El foco en el acompañamiento del trabajo diaconal es otro de los intereses compartidos. Como organizaciones basadas en la fe buscamos fortalecer el trabajo social de las iglesias, comunidades de fe y organizaciones ecuménicas que contribuyen con su trabajo a la dignidad de todas las personas. La diaconía ecuménica es un valor para CREAS. Fortalecer su presencia territorial y su vinculación con otras organizaciones es parte también de nuestra estrategia. La importancia de promover el liderazgo de mujeres y jóvenes también fue un punto de encuentro entre CREAS y la FLD. No solo por medio del apoyo a proyectos que los y las tengan como destinatarios sino, a su vez, promover su participación activa en la implementación de los proyectos. Las acciones apoyadas por el FPP pueden ser también herramientas de transformación al interior de las organizaciones. Se descubren capacidades en las personas, se disputan roles, se impulsan nuevos liderazgos. El año 2024 en Argentina ya se nos presenta desafiante. Una crisis social y económica que se agrava cada día y una crisis ambiental que sigue desatendida. Será nuevamente la sociedad civil organizada quien deberá encontrar formas de dar apoyo a tantos y tantas que verán sus vidas y comunidades aún más empobrecidas y sus derechos vulnerados. Desde el Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, queremos acompañar a aquellas organizaciones comunitarias, iglesias, jóvenes y mujeres que por medio de sus acciones busquen hacer una contribución a la sostenibilidad de sus comunidades, el desarrollo de iniciativas en nuevas economías, el cuidado del ambiente, y la promoción de la convivencia democrática y de territorios de paz.

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Hilvanando Sueños en el norte de Santa Fe

Campo Hardy es una localidad pequeña y de pocos habitantes al norte de la provincia de Santa Fe. Sus habitantes, especialmente las mujeres, cuentan con pocas oportunidades de trabajo. Mujeres de Campo Hardy, nació en 2015 con el fin de generar proyectos que permitan que las mujeres de la localidad, en particular aquellas que han sufrido violencias basadas en género, tengan mejores condiciones de vida. Con el acompañamiento del Instituto Popular de Cultura – INCUPO– y el apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, durante el segundo semestre de 2023 empezaron el proyecto “Hilvanando sueños» con el que generaron un emprendimiento de costura familiar como salida laboral. Con el proyecto, el grupo de mujeres compró una máquina de coser y se sumó a los materiales que ya tenían, así terminaron de armar su taller textil. Junto con otras organizaciones de la zona participaron en talleres de formación de Producción y Comercialización. Allí aprendieron sobre canales de venta, nuevos mercados y el uso de las redes sociales para la promoción de sus productos. Recibieron también capacitaciones en el manejo y uso de la máquina recta y la overlock. Con los nuevos aprendizajes las mujeres empezaron a producir bolsas ecológicas, servilletas, toallas, cortinas, repasadores y otros elementos para el hogar con los que han tenido bastantes ventas en la zona. Por supuesto, también han usado estos conocimientos para confeccionar prendas para sus familiares, vecinos y amigos. Con su participación en el grupo y la capacitaciones estas mujeres no sólo tienen un ingreso económico que les ayuda con su independencia sino que, como ellas mismas lo mencionan, se sienten acompañadas y contenidas por el grupo de costura. “Ellas en la evaluación contaron que se sienten partícipes de un grupo en el que pueden contar con otras, es de mucho sostén. Descubrieron que pueden hacer otras cosas como mujeres que no sea solamente estar en su casa y ocuparse de los suyos. Socialmente implica un lugar donde participar y gestar proyectos”. Mariana Cian, INCUPO Efectos de Hilvanando Sueños   Ahora el grupo de Mujeres de Campo Hardy, es el emprendimiento de costura más reconocido en la localidad. Las mujeres han identificado ya otras demandas y nuevos espacios de venta de sus productos. Con lo anterior, las ventas aumentaron en un 10% sobre lo que tenían planeado y están alcanzando otras localidades cercanas. La confianza en sí mismas, la organización y disposición al aprendizaje han sido claves para alcanzar y superar las expectativas que se habían puesto al inicio del proyecto. En el desarrollo se evidenciaron cambios en el grupo:  Aumento de la autoestima, valoran más su propio trabajo.  Implementación de mecanismos más participativos en la toma de decisiones sobre gestiones, modos de venta y nuevos mercados.  Nuevos aprendizajes de organización autogestiva: se organizaron en dos grupos de trabajo con cronogramas de horarios para trabajar en el taller y distribución de tareas. “Las mujeres que integran el grupo han logrado fortalecer el funcionamiento del grupo en cuanto a roles. Cada una pudo asumir una tarea sobre todo en la participación; unas tienen tareas de cortar y coser, otras tesorería, difusión, contactos para la venta. Al tener definidos los roles se facilita el funcionamiento. Vemos cambios de la autonomía como mujeres en un territorio muy chico en donde la economía familiar es difícil de sostener, generar emprendimientos de mujeres que se puedan sostener a largo plazo marca un cambio importante en Campo Hardy”. Mariana Cian Lazos del proyecto   Durante el proyecto, el grupo de mujeres de Campo Hardy hizo un encuentro con el Costureras de Tacuarendí, en el que intercambiaron saberes, aprendizajes y dificultades que se les presentan en sus emprendimientos y pensaron juntas nuevas ideas y soluciones. Por otro lado, las organizaciones gestionaron un proyecto con el Ministerio de Equidad, Igualdad y Género de la provincia de Santa Fe que permitió la compra de insumos y contar con stock de telas para continuar con la confección de prendas y accesorios. El grupo de mujeres de Campo Hardy planea hacer un catálogo de los productos que tienen actualmente a la venta, crear una marca, reforzar su presencia en redes sociales y así aumentar su producción e ingresos económicos. Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos   Cable a tierra: formación laboral para jóvenes Transformar para transformarse Música y arte para jóvenes del barrio Providencia Una Casa para todos que fortalece la comunidad Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt

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Cable a tierra

Cable a tierra: formación laboral para jóvenes

Por: Carmina Sánchez Corrales – Asistente de Comunicación Desde hace 24 años la Asociación Civil Cable a Tierra trabaja con niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad del barrio La Candela del Partido de La Matanza y articula con otras organizaciones de la zona oeste del Gran Buenos Aires. Viendo la necesidad de que los jóvenes de la zona se inserten en el mercado laboral, desde hace seis años Cable a Tierra ofrece talleres de formación laboral en panadería y peluquería. En 2017, tuvieron un apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS para insumos y materiales para empezar un Taller de Panadería, que hasta ahora se sostiene de manera autogestiva. Desde 2022 ampliaron su propuesta de talleres de formación laboral en electricidad, un rubro por el que los y las jóvenes habían mostrado interés, y que además tiene salida laboral. En 2023 y con el apoyo del FPP de CREAS, los talleres se hicieron realidad. Con la compra de implementos de electricidad y el pago a los talleristas, 30 jóvenes semana a semana se hicieron presentes en Cable a Tierra para adquirir conocimientos sobre electricidad. “La propuesta es que ellos puedan tener algún ingreso trabajando de manera autónoma o en alguna empresa. La posibilidad de que sigan habitando Cable quedan abiertas, les abrimos el espacio a que si un día tienen un trabajo puedan utilizar las herramientas o si quieren venir a usar el espacio para el armado de algo y se lo llevan tienen esa posibilidad” Ivana Vallejos, responsable del proyecto Además de las habilidades técnicas que los y las jóvenes adquieren en los talleres, Cable a Tierra acompaña la trayectoria profesional y de vida de quienes participan de los espacios. De acuerdo con los intereses que vayan surgiendo, ayudan a la persona interesada a articular con otras instituciones. Así, contribuyen a que los y las jóvenes elaboren su plan de vida personal y profesional y generen proyectos autogestivos que se inserten dentro de la economía social.   Mejoras eléctricas para Cable a tierra   Los saberes adquiridos en los talleres de formación laboral fueron compartidos y puestos en práctica en la casa de Cable a Tierra como parte de la actividad comunitaria. En compañía de los talleristas los y las participantes hicieron mejoras edilicias: Colocación tomas en el espacio Arreglo de zapatillas multitomas y de un transformador Puesta de luminarias en la vereda de la casa Colocación de un timbre para personas sordas que utilizan el espacio de Cable en articulación con la Escuelita de Lengua de Señas del Oeste. El Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS promueve proyectos que fortalezcan las capacidades de las organizaciones que contribuyan a la ampliación de derechos y a que los y las jóvenes tengan un futuro y una vida más digna. “Lo que nos fortalece es tener otra propuesta alternativa a lo que veníamos haciendo, si bien es parte del eje laboral es una opción más para los pibes que no les interesa la panadería o peluquería. Los cursos de electricidad son en general inaccesibles para estos jóvenes y acá está al alcance de su mano. Sólo tienen que preguntarse por su interés y lo que quieren explorar” Ivana Vallejos Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos   Transformar para transformarse Música y arte para jóvenes del barrio Providencia Una Casa para todos que fortalece la comunidad RE SI clando el Valle: formación productiva para cuidar el medio ambiente     Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt

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Transformar para transformarse

La brecha digital que se hizo más evidente con la pandemia es más profunda en las zonas rurales y barrios populares de Argentina, generando aún más desigualdades sociales y económicas. Hoy, es prácticamente imposible pensar en estudiar, trabajar o incluso entretenerse y vincularse con otros sin el acceso a un dispositivo digital, a una buena conexión a internet o a tener los conocimientos que se requieren para su uso. El Centro de Desarrollo Popular -CDP- en el barrio Las Tunas, ubicado al norte del Área metropolitana de la provincia de Buenos Aires identificó la falta de educación y alfabetización digital en el barrio de la mano de la dificultad que tienen las personas del barrio de acceder a una computadora. Además de pensar en la brecha digital se cuestionaron sobre la basura electrónica que generan los dispositivos cuando dejan de funcionar y se desechan sin ningún tipo de gestión ambiental adecuada. Para darle solución a lo anterior, el Centro Popular de Desarrollo, desarrolló una iniciativa de formación de jóvenes y adolescentes del barrio en tecnología e informática, e implementó un proyecto productivo en el que reparando computadoras en desuso, se puedan vender a un precio accesible. Con el apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, la organización construyó un nuevo salón, más grande y cómodo en el que reciben a grupos más numerosos en las actividades educativas y productivas del centro. También compraron herramientas de trabajo con las que en las formaciones arreglaron varias computadoras de escritorio y una tablet. El apoyo para el mejoramiento de equipamiento e infraestructura para iniciativas desarrolladas por organizaciones comunitarias y diaconía de iglesias en los temas de nuevas economías, ecología integral y fortalecimiento organizacional, es prioritario para el Fondo de Pequeños Proyectos. De esta manera, aportamos al trabajo de dignificación de la vida en las comunidades y el cuidado de la Casa Común. Del espacio nuevo se beneficiaron todas las personas que van al CDP, el grupo de niñez (6-12 años) y otros talleres cuentan con un espacio amplio en donde realizar sus actividades.     Reciclar e intercambiar   La iniciativa del Centro de Desarrollo Popular tiene tres objetivos: Reciclar y reducir la basura tecnológica: muchas veces se descartan dispositivos a los que, reparándolos, se les podría alargar la vida útil. Encontrar maneras de arreglar, usar aplicaciones menos pesadas, sacar componentes que puedan ser usados en otros dispositivos son maneras de generar menos contaminación electrónica. En las actividades de formación el grupo aprendió sobre los componentes de las computadoras, junto con los profesores el grupo pudo distinguir, chequear y clasificar las partes que se pueden reciclar y cuáles desechar de las donaciones de dispositivos electrónicos que recibieron. Intercambio de saberes: El Centro de Desarrollo Popular está formado por jóvenes estudiantes que forman parte de la organización desde adolescentes. Ahora son ellos quienes capacitan a adolescentes en los talleres de computación y esperan que quienes están formándose puedan hacer lo mismo con los próximos grupos. En el transcurso de los talleres se consolidó la relación entre todo el grupo y los profes y todo el trabajo y aprendizaje se concretó cuando entregaron las computadoras reparadas a las familias del barrio. “Tuvimos que trabajar el tema de costos y venta a precio popular para recuperar el costo. Hubo múltiples aprendizajes no sólo en lo tecnológico sino en el servicio de la comunidad en la concientización de reciclar, reparar y no contaminar. Aprender la lógica del uso y tiro, múltiples aprendizajes en las diferentes áreas que se propusieron. Estamos muy contentos. Cuando tuvieron el lugar físico el grupo se posicionó de otra manera y empezó a trabajar mejor” Valeria Barraza, responsable del proyecto Lazos comunitarios   Para llevar adelante el proyecto productivo, el Centro de Desarrollo Popular conoció la experiencia de la Organizacion Social Fray Luis Beltran de la Boca en Buenos Aires en el que ejecutan un proyecto similar. Además, presentaron el proyecto al Municipio de Tigre en busca de donaciones de computadoras en desuso de las oficinas de la municipalidad. Contaron también con el apoyo de la Red de Apoyo Escolar y Complementaria – RAE – para la visibilización y difusión del proyecto. “Para implementar el proyecto se llevaron a cabo distintas articulaciones o colaboraciones que nos ayudaron a concretar no solo en mano de obra si no que también en materiales como donaciones de pintura, muebles de oficinas, placas de escritorios, computadoras en desusos, donaciones de teclados y monitores de modelos antiguos pero en perfecto estado para su uso”. CDP Uno de los grandes logros de este proyecto es la firma de un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional en su sede de General Pacheco -norte del conurbano bonaerense – con el cual se articulan actividades educativas y de transmisión de conocimientos para con los participantes del proyecto productivo. “Empezamos a hacer un vínculo con la Universidad Tecnológica Nacional y nos dijeron que tal vez nos pueden becar en algunos cursos cortos de extensión y motivar a los pibes a que es un lugar posible. Hicimos una visita a la universidad, que queda cerca de nuestro centro comunitario. Es lindo habitar esos espacios donde los pibes nunca se proyectaron, va a dar hermosos frutos” Valeria Barraza Promoción de la economía solidaria   Las computadoras reparadas y armadas en el taller del Centro de Desarrollo Productivo se venden a las familias del barrio a un precio popular. Así las familias pueden acceder a un dispositivo tecnológico y el proyecto se sostiene a largo plazo. En caso de que una familia no cuente con el dinero suficiente para pagar el aparato puede acceder a este a través del trueque, intercambiando su trabajo o conocimientos. “A través de esta modalidad podemos fomentar el trabajo socio comunitario beneficiando a las familias con vulneración de derechos, por ejemplo si detectamos alguna vulneración de derecho a la vivienda (construcción de un baño, construcción de un contrapiso, revoque, etc.) El intercambio se realiza entre los propios vecinos. De esta manera reforzamos los lazos de la comunidad con el

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Música y arte para jóvenes del barrio Providencia

El objetivo del Centro Comunitario Providencia es ampliar las posibilidades de acceso a la cultura y el arte para la comunidad del barrio Providencia en José C Paz, Buenos Aires. Con una orientación artística, cultural y deportiva responde a las necesidades de los chicos y chicas que se acercan al centro comunitario. Desde 1994 el centro cultural forma parte del barrio. Hoy ahí se dan talleres de poesía y escritura, teatro, artes plásticas, fútbol y actividades deportivas, ensamble músical y murga. Se proponen abordar el arte y la cultura desde distintos lugares y ofrecer espacios de contención y sano esparcimiento para jóvenes entre los 10 y 18 años. Diez años después, en 2004, a partir de los talleres nace la murga “Gastasuelas” que ahora es parte de la esencia del centro comunitario, del barrio, y es reconocida en el ámbito murguero del conurbano bonaerense. Quienes formaron parte de la murga en ese momento, hoy son referentes y talleristas del centro comunitario. Desde hace dos años el centro comunitario es uno de los que conforman la Red El Encuentro. Con la incorporación a esta red de centro comunitarios pudieron sostener la frecuencia de los talleres y el trabajo de los talleristas. Con el apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, se dotó el Centro Comunitario Providencia de instrumentos como trompetas, trombones, repiques, un piano y otros materiales; fortalecieron y ampliaron el trabajo del ensamble de orquesta y la murga. El apoyo a iniciativas culturales, artísticas y recreativas, en particular cuando son promovidas desde los y las jóvenes, es una línea de trabajo prioritaria del FPP de CREAS, en la medida que contribuye a fortalecer el tejido social comunitario para promover la vida digna en los barrios. “La murga es lo que más les atrae a los pibes. Con los adolescentes teníamos el problema de que no solían engancharse con los talleres o vienen con mucha carga de violencia y era difícil atraerlos, pero la murga es lo que más les atrae. Es un espacio que les gusta y les apasiona y que, cuando lo tomamos como eje de los talleres, pibes que habían dejado de venir, volvieron. Gracias al apoyo de CREAS le podemos dar la oportunidad a los pibes de conocer y tocar instrumentos que son de difícil acceso. Es una oportunidad única. Por primera vez tenemos varios instrumentos y con ello la oportunidad de contenerlos para evitar que se pierdan y alejen del centro. Podemos ver frutos en los pibes que están muy motivados y tienen mucho potencial artístico” Julian Foresti, coordinador de los talleres musicales Lo que plantea el centro comunitario es que los talleres sean espacios que promuevan el respeto, la cooperación, la comunicación en los que la juventud sea protagonista de la construcción colectiva. Escuchan sus intereses y desde ahí trabajan en los montajes musicales que se hacen en los ensambles. En total, cincuenta jóvenes del barrio toman los talleres y se espera que sean ellos los próximos en compartir sus conocimientos a los niños y niñas que se vayan incorporando.   Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos   Una Casa para todos que fortalece la comunidad RE SI clando el Valle: formación productiva para cuidar el medio ambiente Jóvenes creciendo: transformando realidades en San Miguel, Buenos Aires Amasando Autonomía, proyecto productivo de jóvenes del Centro Comunitario San Cayetano Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt  

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Una Casa para todos que fortalece la comunidad

“¿Hoy hay casita?” Es la pregunta que los habitantes del barrio San Francisquito en Rosario le hacen vía whatsapp o cuando caminan por el barrio a los y las referentes de la organización “Casa de todos”. Con el apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, llevaron adelante “Hay casita”, proyecto con el que ahora pueden responder de manera afirmativa a la pregunta que les llegaba constantemente. El proyecto fortalece a los diversos espacios de encuentro y contención mutua que se promueven en Casa de todos, con el objetivo de dignificar la vida de los niños, las niñas, sus familias y toda la comunidad. San Francisquito, Villa Banana y Alvear son barrios con los servicios básicos propios de la urbanización y los asentamientos irregulares. Estos barrios han crecido conforme las familias que allí habitan construyen un lugar para vivir. Allí conviven familias con diversas culturas y tradiciones. Muchas de ellas han llegado desplazadas por las condiciones de violencia de otros barrios del mismo Rosario. También llegan personas de otras provincias o incluso de países vecinos como Paraguay y Bolivia buscando una mejor calidad de vida. Sin embargo, las condiciones del entorno siguen siendo difíciles para las familias. “Las condiciones de vida han empeorado, por diversas razones, a partir de la pandemia. El desempleo amenaza con transformarse en un estado persistente, se acrecentó la violencia familiar y social y se agravó la exclusión, con el consiguiente debilitamiento de los vínculos comunitarios”, nos contaron. Para que, efectivamente, “haya casita” para promover el buen vivir entre las familias de los barrios, la organización renovó los espacios de creación, juego y esparcimiento. Su deseo era hacer la casita más habitable, segura y acogedora. “Optimizar, potenciar y enriquecer son las palabras que definen el proyecto ‘Hay casita’ para casa de todos” Marta Vitta, responsable del proyecto Además de mejorar el espacio físico de la casa para todos, empezaron a ofrecer dos talleres: Danza Folklórica y Ritmo y Movimiento para todas las edades. En el transcurso de los talleres y las tareas diarias salieron algunas reflexiones sobre algunas dificultades en la comunicación. Así que, lo que en un principio habían planteado como un espacio de capacitación para la comunidad decidieron convertirlo en un espacio para trabajar la comunicación y la interacción grupal. Los lazos comunitarios en Casa para todos     Al ampliarse el espacio los talleres de danza, que antes eran para niños, niñas y adolescentes, ahora también se ofrecen para personas adultas. Muchas de las personas que antes se limitaban a llevar a los niños y niñas a la actividad, se sumaron a esta. No sólo se promueve la diversión si no el intercambio generacional mientras se consolidan lazos familiares y comunitarios. La cantidad de adultos beneficiados por el proyecto directamente duplicó lo que habían planteado. De hecho, fue necesario abrir dos horarios más en los talleres para poder asumir la amplia acogida que tuvieron de la comunidad. “Casa de todos pudo fortalecerse como un lugar de referencia para el barrio, se amplió la participación de las familias y la posibilidad de dar talleres destinados a distintas edades. Los espacios de trabajo son más agradables y funcionales. Poder sumar juegos potenció el trabajo con las infancias y el desarrollo de la creatividad.” Marta Marzi, responsable del proyecto Los vecinos y vecinas se apropiaron de la Casa, sus espacios y sus actividades: colaboran con los talleristas, ayudan en la preparación de meriendas para los niños, ayudan con el mantenimiento general del lugar, la difusión de los eventos barriales y llevan nuevas propuestas para proyectos futuros. Las Jornadas Recreativas y Ferias Barriales que hacen cada año en la calle frente a la organización, este 2023 tuvieron una asistencia superior a la de años anteriores. La organización de estas actividades se hizo con los vecinos y vecinas en colaboración la Red Intersectorial de los Barrios San Francisquito, Alvear, Carlos Casado y Latinoamericano (conformada por distintas ONGs e Instituciones estatales de la zona).   Más Casa: la biblioteca, la ludoteca y el roperito   Parte de la renovación de la casa incluyó llevar nuevo material de lectura y juegos didácticos. Tanto la ludoteca como la biblioteca han tenido mayor concurrencia diaria y se ha incrementado el retiro de libros para leer en la casa. Al ver el interés de la comunidad en la lectura se abrió un espacio semanal de Encuentros Literarios con la colaboración de profesores y estudiantes de la Diplomatura en Prácticas Alfabetizadoras de la Universidad Nacional de Rosario. Por otro lado, con la nueva dinámica de la Casa de todos, la organización pudo acercarse más a las madres y cuidadores de los niños y niñas; y aunque no desconocen sus necesidades, decidieron preguntar directamente ¿qué más podemos aportar? Ante las respuestas decidieron volver a implementar y destinar una habitación para “el roperito”: pintaron las paredes y la acondicionaron para que sirva de lugar de guardado y organización de las donaciones. “Este espacio está ofrecido para la ayuda inmediata ante necesidades de ropa, calzado u otros artículos. Se enmarca en un acompañamiento mayor, evitando caer en una práctica meramente asistencialista. Se lleva a cabo de un modo cuidadoso, para que cada persona pueda elegir y no sentirse pasiva, recibiendo. En algunas ocasiones, se efectivizan prácticas de intercambio: algo ofrezco y algo llevo. Es, también, un momento facilitador para la charla, el diálogo, la escucha. Con la participación de vecinas, conocedoras de las necesidades de las diferentes familias del barrio, se ordenan y clasifican las distintas prendas, calzados y accesorios, entendiéndose, dichas tareas, como modos de cuidado comunitarios” “Con la amplia asistencia a las actividades y talleres se fortaleció no sólo la diversión y el intercambio sino que se logró fortalecer el intercambio entre las familias del barrio. Con el tiempo La Casa de todos se afianzó como lugar de acogida, aportando al buen vivir y a la construcción colectiva” Marta Marzi

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Encuentro de iglesias cristianas sobre Diaconía y Acción comunitaria

El pasado sábado cuatro de noviembre se llevó a cabo el Encuentro de intercambio: Diaconía Ecuménica y Acción comunitaria. El objetivo del encuentro fue tener un espacio de intercambio entre las personas responsables de diaconía o acción comunitaria de iglesias en Buenos Aires. Durante la mañana del sábado pudimos conocer de primera mano cuáles son las tareas de diaconía y cómo cada iglesia las está llevando adelante. Así como cuáles son sus capacidades, fortalezas y las necesidades que se les presentan en su entorno. Estas iglesias y organizacione tienen un rol importante el desarrollo y fortalecimiento de las comunidades vulnerables en las que se encuentran haciendo talleres de formación productivos, proyectos culturales y tabajando por los Derechos Humanos. “La intención principal del diálogo ecuménico en relación a la diaconía es permitir que las iglesias aprendan unas de otras y poder compartir desde diferentes enfoques y distintas formas de llevar a cabo las acciones diaconales. Encontrarnos de manera articulada es una forma de enfrentar y encontrar esperanza en medio del panorama de incertidumbre actual en Argentina” Deborah Petcoff, coordinadora de Procesos Comunitarios El encuentro contó con la participación de Humberto Shikiya – Vicepresidente de CREAS – y la presentación del documento “Llamados a la transformación – Diaconía Ecuménica” recientemente difundido por el Consejo Mundial de Iglesias y ACT a cargo de Horacio Mesones, Director Ejecutivo de este Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio. Además, quienes participaron pudieron conocer el trabajo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS y la experiencia formativa de Ikumeni. El proceso continuará en 2024, convocando a iglesias, comunidades de fe, organizaciones ecuménicas y comunitarias con trabajo diaconal comunitario. Participaron del encuentro: Iglesia Presbiteriana San Andrés – Temperley, Lomás de Zamora Endepa -Equipo Nacional de Pastoral Aborigen – Tigre, CABA Centro Cristiano Nueva Vida – Berazategui, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Avellaneda, Lanús, Ezeiza, La matanza, Moreno, CABA (Constitución, Caballito, Barracas, Parque Patricios, San Nicolás, Retiro) Iglesia Metodista de Almagro – CABA Iglesia Metodista de Villa Diamante – Lanús Iglesia Metodista de Luis Guillón – Esteban Echeverría Iglesia Evangélica Metodista Argentina – Villa Lugano, Barracas, Balvanera Asociación Civil Nuevo Sol (Iglesia Católica – Movimiento de los Focolares)- José C Paz, La matanza, Almirante Brown Pastoral Social Evangélica – Quilmes, Almirante Brown, Esteban Echeverria, La matanza, Merlo, Moreno, Avellaneda, Tres de Febrero, San Isidro, CABA (Monte Castro, Villa Luro, Flores, Barracas) Iglesia de Dios Argentina – Quilmes “Para mi fue muy importante el encuentro de Diaconía porque a veces ante tanta necesidad sentimos que estamos solos, que el esfuerzo no alcanza y encontrarnos con tantas personas que dedican además de su trabajo, su ingenio, sus ideas, su entusiasmo fue un soplo de aire fresco que renueva y anima a pensar ideas. Además sentirse apoyado por una entidad como CREAS es esperanzador” Liliana Balcala, Iglesia Metodista de Almagro.   «Me acerqué al encuentro sin tener bien en claro de qué se trataba en un principio. Me sorprendió. Me pareció pertinente y hermosa la propuesta de CREAS. Recordé que las posibilidades de servir a Dios son muchísimas y qué cada pequeña acción suma. Creo que algo de lo que me aportó el intercambio, es tomar conciencia que hay muchas personas comprometidas con la diaconía, que no estamos solos en la tarea. Me llevo ideas concretas para talleres en mi comunidad, y preguntas nuevas que me gustaría pensar con esta red en un nuevo encuentro. Sin duda este tipo de convocatorias son súper útiles para tejer redes necesarias y darnos apoyo a los distintos equipos de servicio.Estos espacios nos ayudan a crecer y aprender con las experiencias de los demás. Nos ayudan a ampliar la mirada y abrir el corazón.» Maria Benavente, Iglesia Presbiteriana San Andrés   «El ecumenismo siempre me pareció interesante. Creo que la mejor forma de hacerlo posible es a través de las experiencias de cada uno y en este encuentro eso fue enriquecedor. La capacitación presentada con las palabras apropiadas y las terminologías justas recorrieron mi cabeza rápidamente al sentirme autodidacta en la tarea de ampliar el Evangelio, entendiendo que todo es inspirado por Dios y guiados por su Espíritu Santo, más allá de lo que podemos imaginar. Fue inspirador, práctico y necesario tiempo compartido, encontrarnos y poder hacer un alto en el trabajo diario nos llena de Fe y esperanzas renovadas. Deseoso de participar de muchos encuentros mas, espero pronto conocer a hermanos y hermanas de nuestra patria grande contando sus experiencias evangelizadoras en nuestras tierras bendecidas.» Claudio Bravo, Centro  Cristiano Nueva Vida  

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Más y mejores alimentos ante la sequía en Formosa

Argentina ha atravesado una de las peores sequías de los últimos años. Visto en perspectiva y según datos oficiales estamos en presencia de la peor sequía de los últimos 60 años, generando un profundo impacto en la economía y la vida cotidiana de su población, poniendo a algunas comunidades en serios riesgos para sostener la vida. No obstante, estas dificultades han sido aún más devastadoras para las comunidades de pueblos originarios ya vulnerables debido al desmonte, la falta de oportunidades de integración y situaciones de discriminación, como las que residen en la provincia de Formosa, en el norte del país. Tradicionalmente, estas comunidades encontraban sustento en el monte, pero la sequía y la deforestación de sus tierras han agotado paulatinamente sus recursos alimentarios. Para contrarrestar la emergencia alimentaria la Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo – APCD- contó con el apoyo del Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia de CREAS para el proyecto Apoyo Nutricional para niños, niñas y jóvenes de 3 comunidades indígenas afectadas por la sequía, que tuvo como objetivo mejorar el acceso y la calidad de los alimentos que consumen 375 niños, niñas y jóvenes de tres comunidades indígenas en Formosa. Como Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio fortalecemos la acción de organizaciones comunitarias y de la diaconía de las iglesias, que de manera rápida brinden respuesta ante situaciones que lo requieran y busquen mejorar y dignificar la calidad de vida de las comunidades. De igual manera, buscamos fortalecer las capacidades de los actores en los territorios y que estos se articulen en pro del bienestar común, como lo hizo APCD para este proyecto junto a otras organizaciones como Cáritas a nivel local. Con el proyecto, que tuvo una duración de cuatro meses, las familias pudieron acceder a nuevos alimentos – como frutas y verduras – y con esto a más de una comida fuerte al día. Aprender a consumir nuevos productos alimenticios y cómo prepararlos fue parte del proceso que vivieron las comunidades junto con APCD. Así mismo, las comunidades están tomando conciencia de la incidencia que tiene sobre su salud la dieta que eligen, considerando las limitantes del contexto, para su día a día. Poco a poco los platos que consumen las personas de las tres comunidades que formaron parte del proyecto se están completando con más verduras y frutas y menos harinas. Se implementó un sistema de vouchers para llevar los alimentos y se hicieron también acuerdos con los comercios de alimentos de la localidad. Las familias fueron encargadas de la organización para las ollas comunitarias. La provisión de la leña, organización de las cocineras, recibimiento de los alimentos, así como la comunicación a las comunidades y el seguimiento del acceso de los alimentos a niños, niñas y jóvenes. De igual manera, todos los utensilios de cocina, ollas y agua fueron provistos por la misma comunidad. Las mujeres tuvieron roles centrales de liderazgo: “Se acordó con los líderes que la preparación de las ollas se realizaría en la casa de una familia y desde allí se repartieron raciones al resto. En Lote 27 dos hermanas del grupo familiar más numeroso de la comunidad fueron las encargadas de cocinar; en Tres Pozos se cocinó en la casa del agente sanitario; en Lote 47 se cocinó en la casa de la hija de un dirigente de la comunidad con la ayuda de su vecina.” Informe del proyecto APCD Cáritas se sumó al proyecto con más alimentos que fueron distribuidos a través de la parroquia Nuestra Señora de la Merced, como parte de su servicio de diaconía. Los líderes comunitarios junto con APCD fueron encargados de la distribución e incorporación de estos nuevos alimentos a las ollas comunitarias. Durante el transcurso del proyecto, los miembros de la comunidad se unieron y buscaron maneras de organización que permitieran llevar adelante el objetivo de garantizar comidas a sus niños, niñas y jóvenes. Las mujeres de Lote 27 y los agentes sanitarios de Lote 47 y Tres Pozos siguen capacitándose y transmitiendo los nuevos conocimientos sobre la importancia de una buena nutrición, nuevas recetas para incorporar alimentos y cómo esto incide directamente en la salud de sus comunidades. De esta manera, en el marco de un proyecto de respuesta a la emergencia, apostamos que la experiencia y el aprendizaje motive a las comunidades a cambios que transformen sus maneras de vivir y fortalezcan sus capacidades. Las comunidades viven en un contexto desafiante en lo social y económico, a lo que se suman las condiciones climáticas que ponen en riesgo la vida. Frente a problemas complejos, la transformación social para una mayor dignidad de las comunidades, la calidad de vida y el cuidado del medio ambiente, requiere un trabajo en el que las organizaciones comunitarias ejercen el liderazgo. Es clave generar confianza, oportunidades de cambio y de acceso a derechos. Este camino que se comienza a recorrer permitirá responder a las problemáticas de las comunidades, partiendo de la convicción de que todos los actores implicados buscamos una vida plena y abundante para todas las personas, en igualdad en dignidad y derechos.

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El Fondo de Pequeños Proyectos en Córdoba – Argentina

El Fondo de Pequeños Proyectos CREAS, apoya a organizaciones en el Gran Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Desde su creación en 2003 ha brindado apoyo financiero y de formación a más de 850 proyectos enfocados en el fortalecimiento de las capacidades y estrategias de organizaciones comunitarias en Argentina. La primera semana de octubre y durante cuatro días, Rosaura Andiñach, coordinadora del FPP, visitó cuatro organizaciones de las siete que han sido apoyadas desde 2021 hasta hoy en Córdoba. Dos de los proyectos que visitó Rosaura están finalizados y dos están en proceso de implementación. Estos proyectos son llevados adelante por organizaciones e iglesias en distintas localidades, en cuyas comunidades plantean la solución de problemáticas concretas mediante acciones que puedan restituir derechos y mejorar la calidad de vida a jóvenes y mujeres: “RE SI” clando el Valle en Traslasierra, Córdoba.     La población del Valle de Traslasierra ha vivido un crecimiento exponencial por la llegada de turismo masivo en los años que siguieron a la pandemia. Dos factores que incrementan la contaminación ambiental si no se tiene una gestión adecuada de los residuos que se generan. Allí, en la localidad de Villa las Rosas, la organización ETIS, identificó además la falta de espacios de formación y encuentro para los y las jóvenes, para lo cual presentó al #FPPCREAS el proyecto «“RE SI” clando el Valle» beneficiando a chicos y chicas de Villa Las Rosas que se encuentran en la escuela secundaria del pueblo para integrarse con los nuevos habitantes y desarrollar proyectos productivos con materiales recuperados, aportando en comunidad al cuidado del medio ambiente.   Una nueva generación que sueña sin miedo     La Escuela Deportiva Nueva Generación en Cordoba Capital, presentó al FPP en 2022 el proyecto ‘Sueña sin miedo, entrena sin límites’, con el cual compraron indumentaria deportiva para los niños y niñas que juegan fútbol y otros deportes, y acondicionaron también un espacio para eventos. Nueva Generación surgió de la iniciativa de un grupo de vecinos que ante la falta de propuestas recreativas para sus infancias y juventudes empezaron a juntarse para jugar en la plaza que estaba abandonada. Con el tiempo crearon una escuela deportiva y mejoraron las instalaciones de la plaza Poco a poco se apropiaron de este espacio público y crearon espacios seguros de recreación. Con el tiempo asumieron roles de liderazgo en la asociación vecinal y lograron mejoras en el barrio, como la articulación con el municipio que permitió este año asfaltar algunas calles y poner alumbrado público, mejorando la calidad de vida. Fundación Suyai   Suyai es una organización comunitaria liderada por mujeres, que empezó hace veinte años. En 2022 y con el apoyo del FPP de CREAS, llevaron adelante el proyecto ‘Empoderar para emprender’. Desde el pasado septiembre, en un acuerdo con la municipalidad de Pilar, Córdoba, tienen una casa nueva que usan como espacio para talleres, capacitaciones y oficinas para su trabajo diario.   Diaconía en Alta Gracia       La Iglesia Evangélica Metodista Argentina – IEMA– ‘Jesús para todos’ del barrio Sabattini en Alta Gracia, como comunidad de fe y en su labor diacónica, aporta en la recuperación de los lazos comunitarios que se perdieron como consecuencia de la pandemia y el aislamiento, con un proyecto productivo a partir de vidrio reciclado. “CREAS sigue apostando a la organización comunitaria como estrategia para abordar los problemas que afectan a los barrios y sus habitantes. Desde el FPP seguimos apoyando y acompañando a iglesias y organizaciones comunitarias que, desde su fe y compromiso social, promueven la dignidad de todas las personas y el cuidado de la Casa Común”. Rosaura Andiñach, coordinadora Fondo de Pequeños Proyectos  

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Amasando Autonomía, proyecto productivo de jóvenes del Centro Comunitario San Cayetano

En Moreno, provincia de Buenos Aires, jóvenes del Centro Comunitario San Cayetano se organizaron para la producción de prepizzas y su distribución a otros centros comunitarios de la zona. De esta manera, veinte jóvenes que se capacitaron en panadería y participan en el emprendimiento nacido de un proyecto productivo, tienen un ingreso con el que financian actividades en San Cayetano. La falta de oportunidades laborales en condiciones dignas para los jóvenes del centro hizo que empezaran a pensar e investigar otras formas de trabajo. Ahí surgió la idea del trabajo cooperativo como objetivo, para que cada jóven trabajador pueda tener poder, un ingreso propio y así, una mejor calidad de vida. Además, el CCSC tiene un trabajo comunitario con niñas y niños, lo que ha significado nuevos desafíos. Para lograr su objetivo y empezar a trabajar en la conformación de la cooperativa, iniciaron el proyecto Amasando Autonomía, apoyado por el Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS. Con el financiamiento pudieron comprar equipamiento como un horno, heladera, amasadoras y una mesa que les dan autonomía a la hora de elaborar los alimentos pues antes usaban las herramientas habituales de la cocina del centro comunitario. Además, pudieron capacitarse en panadería y adquirir conocimientos profesionales para desarrollar el proyecto productivo. El Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS promueve el desarrollo de experiencias de nuevas economías locales populares, solidarias y sostenibles, con apoyos para equipamiento y capacitación, como una apuesta a dignificar la vida de las y los jóvenes en sus comunidades. Quince mujeres y cinco varones hoy producen prepizzas, churros y pan relleno. Han logrado alcanzar su público objetivo para esta primera etapa: los vecinos del barrio y otros centro comunitarios les compran las prepizzas cuando su propio menú lo requiere. El intercambio de experiencias con otros jóvenes de cooperativas fue parte del proceso de aprendizaje para llevar adelante el proyecto. La cooperativa del Movimiento Campesino de Santiago del Estero, productora de dulces y conservas compartió estrategias de venta. Por otro lado, conocieron estrategias de marketing de la mano de una cooperativa de diseño. En un primer momento, la panadería estaba ubicada en un salón que les prestó la capilla del barrio, ya que en San Cayetano no contaban con un espacio para poder trabajar cómodamente. Este salón empezó obras de refacción por lo que la panadería tuvo que ser trasladada a un espacio que les concede el centro comunitario Yakacuaha, del que son vecinos. Al estar en el mismo barrio no hubo inconvenientes para la continuidad del proyecto, por el contrario fue una oportunidad para que jóvenes de Yakacuaha se unieran e integrarse más como comunidad. Allí, identificaron que en las tardes niños y niñas se acercaban a jugar y participar de algunas actividades del centro, así surgió la idea de hornear panes para darles una merienda. El proceso de Amasando Autonomía ha fortalecido el grupo de trabajo de los jóvenes del centro comunitario San Cayetano. Varios de ellos se han convertido en referentes para otros jóvenes.   Por su trabajo, doce de los jóvenes pudieron acceder al apoyo estatal Potenciar Inclusión Jóven, así cuentan con un incentivo económico mientras la cooperativa sigue tomando forma y desarrollándose como tal. Las ganancias percibidas por las ventas las ponen en un fondo común con el que han comprado materias primas, material para otros talleres del centro y financiaron un viaje colectivo. También con este fondo, hacen compras grandes de mercadería que cada uno puede llevar a su casa y así ayudar con el mercado familiar. “Trabajamos la responsabilidad, venir en un mismo horario y cumplir con las tareas, no significa ser estrictos sino ser responsables con los compañeros y compañeras. Nos enojamos y nos decimos las cosas, para mejorar y es un aprendizaje para la vida que vamos dejando a quienes vengan, la responsabilidad de que trabajamos comunitariamente. Nos sirve para en el futuro pensar en un trabajo en blanco con lo que hemos aprendido acá. Un par de compañeros ya consiguieron un trabajo con todo registrado; nos hacen falta pero es una gran alegría para nosotros ver su progreso” Mario, CC San Cayetano   Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos y Jóvenes Juventud, empoderamiento y desafíos: Encuentro desde la educación popular Jóvenes creciendo: transformando realidades en San Miguel, Buenos Aires ¿Qué hacen los y las jóvenes para transformar los territorios? Algunos proyectos apoyados por CREAS ¡Casa Chaco Stylo en Resistencia! Mejorando la planta de Gestión de Residuos Eléctricos y Electrónicos de Nodo TAU en Rosario Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt  

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