CREAS

Música y arte para jóvenes del barrio Providencia

El objetivo del Centro Comunitario Providencia es ampliar las posibilidades de acceso a la cultura y el arte para la comunidad del barrio Providencia en José C Paz, Buenos Aires. Con una orientación artística, cultural y deportiva responde a las necesidades de los chicos y chicas que se acercan al centro comunitario. Desde 1994 el centro cultural forma parte del barrio. Hoy ahí se dan talleres de poesía y escritura, teatro, artes plásticas, fútbol y actividades deportivas, ensamble músical y murga. Se proponen abordar el arte y la cultura desde distintos lugares y ofrecer espacios de contención y sano esparcimiento para jóvenes entre los 10 y 18 años. Diez años después, en 2004, a partir de los talleres nace la murga “Gastasuelas” que ahora es parte de la esencia del centro comunitario, del barrio, y es reconocida en el ámbito murguero del conurbano bonaerense. Quienes formaron parte de la murga en ese momento, hoy son referentes y talleristas del centro comunitario. Desde hace dos años el centro comunitario es uno de los que conforman la Red El Encuentro. Con la incorporación a esta red de centro comunitarios pudieron sostener la frecuencia de los talleres y el trabajo de los talleristas. Con el apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, se dotó el Centro Comunitario Providencia de instrumentos como trompetas, trombones, repiques, un piano y otros materiales; fortalecieron y ampliaron el trabajo del ensamble de orquesta y la murga. El apoyo a iniciativas culturales, artísticas y recreativas, en particular cuando son promovidas desde los y las jóvenes, es una línea de trabajo prioritaria del FPP de CREAS, en la medida que contribuye a fortalecer el tejido social comunitario para promover la vida digna en los barrios. “La murga es lo que más les atrae a los pibes. Con los adolescentes teníamos el problema de que no solían engancharse con los talleres o vienen con mucha carga de violencia y era difícil atraerlos, pero la murga es lo que más les atrae. Es un espacio que les gusta y les apasiona y que, cuando lo tomamos como eje de los talleres, pibes que habían dejado de venir, volvieron. Gracias al apoyo de CREAS le podemos dar la oportunidad a los pibes de conocer y tocar instrumentos que son de difícil acceso. Es una oportunidad única. Por primera vez tenemos varios instrumentos y con ello la oportunidad de contenerlos para evitar que se pierdan y alejen del centro. Podemos ver frutos en los pibes que están muy motivados y tienen mucho potencial artístico” Julian Foresti, coordinador de los talleres musicales Lo que plantea el centro comunitario es que los talleres sean espacios que promuevan el respeto, la cooperación, la comunicación en los que la juventud sea protagonista de la construcción colectiva. Escuchan sus intereses y desde ahí trabajan en los montajes musicales que se hacen en los ensambles. En total, cincuenta jóvenes del barrio toman los talleres y se espera que sean ellos los próximos en compartir sus conocimientos a los niños y niñas que se vayan incorporando.   Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos   Una Casa para todos que fortalece la comunidad RE SI clando el Valle: formación productiva para cuidar el medio ambiente Jóvenes creciendo: transformando realidades en San Miguel, Buenos Aires Amasando Autonomía, proyecto productivo de jóvenes del Centro Comunitario San Cayetano Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt  

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Una Casa para todos que fortalece la comunidad

“¿Hoy hay casita?” Es la pregunta que los habitantes del barrio San Francisquito en Rosario le hacen vía whatsapp o cuando caminan por el barrio a los y las referentes de la organización “Casa de todos”. Con el apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, llevaron adelante “Hay casita”, proyecto con el que ahora pueden responder de manera afirmativa a la pregunta que les llegaba constantemente. El proyecto fortalece a los diversos espacios de encuentro y contención mutua que se promueven en Casa de todos, con el objetivo de dignificar la vida de los niños, las niñas, sus familias y toda la comunidad. San Francisquito, Villa Banana y Alvear son barrios con los servicios básicos propios de la urbanización y los asentamientos irregulares. Estos barrios han crecido conforme las familias que allí habitan construyen un lugar para vivir. Allí conviven familias con diversas culturas y tradiciones. Muchas de ellas han llegado desplazadas por las condiciones de violencia de otros barrios del mismo Rosario. También llegan personas de otras provincias o incluso de países vecinos como Paraguay y Bolivia buscando una mejor calidad de vida. Sin embargo, las condiciones del entorno siguen siendo difíciles para las familias. “Las condiciones de vida han empeorado, por diversas razones, a partir de la pandemia. El desempleo amenaza con transformarse en un estado persistente, se acrecentó la violencia familiar y social y se agravó la exclusión, con el consiguiente debilitamiento de los vínculos comunitarios”, nos contaron. Para que, efectivamente, “haya casita” para promover el buen vivir entre las familias de los barrios, la organización renovó los espacios de creación, juego y esparcimiento. Su deseo era hacer la casita más habitable, segura y acogedora. “Optimizar, potenciar y enriquecer son las palabras que definen el proyecto ‘Hay casita’ para casa de todos” Marta Vitta, responsable del proyecto Además de mejorar el espacio físico de la casa para todos, empezaron a ofrecer dos talleres: Danza Folklórica y Ritmo y Movimiento para todas las edades. En el transcurso de los talleres y las tareas diarias salieron algunas reflexiones sobre algunas dificultades en la comunicación. Así que, lo que en un principio habían planteado como un espacio de capacitación para la comunidad decidieron convertirlo en un espacio para trabajar la comunicación y la interacción grupal. Los lazos comunitarios en Casa para todos     Al ampliarse el espacio los talleres de danza, que antes eran para niños, niñas y adolescentes, ahora también se ofrecen para personas adultas. Muchas de las personas que antes se limitaban a llevar a los niños y niñas a la actividad, se sumaron a esta. No sólo se promueve la diversión si no el intercambio generacional mientras se consolidan lazos familiares y comunitarios. La cantidad de adultos beneficiados por el proyecto directamente duplicó lo que habían planteado. De hecho, fue necesario abrir dos horarios más en los talleres para poder asumir la amplia acogida que tuvieron de la comunidad. “Casa de todos pudo fortalecerse como un lugar de referencia para el barrio, se amplió la participación de las familias y la posibilidad de dar talleres destinados a distintas edades. Los espacios de trabajo son más agradables y funcionales. Poder sumar juegos potenció el trabajo con las infancias y el desarrollo de la creatividad.” Marta Marzi, responsable del proyecto Los vecinos y vecinas se apropiaron de la Casa, sus espacios y sus actividades: colaboran con los talleristas, ayudan en la preparación de meriendas para los niños, ayudan con el mantenimiento general del lugar, la difusión de los eventos barriales y llevan nuevas propuestas para proyectos futuros. Las Jornadas Recreativas y Ferias Barriales que hacen cada año en la calle frente a la organización, este 2023 tuvieron una asistencia superior a la de años anteriores. La organización de estas actividades se hizo con los vecinos y vecinas en colaboración la Red Intersectorial de los Barrios San Francisquito, Alvear, Carlos Casado y Latinoamericano (conformada por distintas ONGs e Instituciones estatales de la zona).   Más Casa: la biblioteca, la ludoteca y el roperito   Parte de la renovación de la casa incluyó llevar nuevo material de lectura y juegos didácticos. Tanto la ludoteca como la biblioteca han tenido mayor concurrencia diaria y se ha incrementado el retiro de libros para leer en la casa. Al ver el interés de la comunidad en la lectura se abrió un espacio semanal de Encuentros Literarios con la colaboración de profesores y estudiantes de la Diplomatura en Prácticas Alfabetizadoras de la Universidad Nacional de Rosario. Por otro lado, con la nueva dinámica de la Casa de todos, la organización pudo acercarse más a las madres y cuidadores de los niños y niñas; y aunque no desconocen sus necesidades, decidieron preguntar directamente ¿qué más podemos aportar? Ante las respuestas decidieron volver a implementar y destinar una habitación para “el roperito”: pintaron las paredes y la acondicionaron para que sirva de lugar de guardado y organización de las donaciones. “Este espacio está ofrecido para la ayuda inmediata ante necesidades de ropa, calzado u otros artículos. Se enmarca en un acompañamiento mayor, evitando caer en una práctica meramente asistencialista. Se lleva a cabo de un modo cuidadoso, para que cada persona pueda elegir y no sentirse pasiva, recibiendo. En algunas ocasiones, se efectivizan prácticas de intercambio: algo ofrezco y algo llevo. Es, también, un momento facilitador para la charla, el diálogo, la escucha. Con la participación de vecinas, conocedoras de las necesidades de las diferentes familias del barrio, se ordenan y clasifican las distintas prendas, calzados y accesorios, entendiéndose, dichas tareas, como modos de cuidado comunitarios” “Con la amplia asistencia a las actividades y talleres se fortaleció no sólo la diversión y el intercambio sino que se logró fortalecer el intercambio entre las familias del barrio. Con el tiempo La Casa de todos se afianzó como lugar de acogida, aportando al buen vivir y a la construcción colectiva” Marta Marzi

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Encuentro de iglesias cristianas sobre Diaconía y Acción comunitaria

El pasado sábado cuatro de noviembre se llevó a cabo el Encuentro de intercambio: Diaconía Ecuménica y Acción comunitaria. El objetivo del encuentro fue tener un espacio de intercambio entre las personas responsables de diaconía o acción comunitaria de iglesias en Buenos Aires. Durante la mañana del sábado pudimos conocer de primera mano cuáles son las tareas de diaconía y cómo cada iglesia las está llevando adelante. Así como cuáles son sus capacidades, fortalezas y las necesidades que se les presentan en su entorno. Estas iglesias y organizacione tienen un rol importante el desarrollo y fortalecimiento de las comunidades vulnerables en las que se encuentran haciendo talleres de formación productivos, proyectos culturales y tabajando por los Derechos Humanos. “La intención principal del diálogo ecuménico en relación a la diaconía es permitir que las iglesias aprendan unas de otras y poder compartir desde diferentes enfoques y distintas formas de llevar a cabo las acciones diaconales. Encontrarnos de manera articulada es una forma de enfrentar y encontrar esperanza en medio del panorama de incertidumbre actual en Argentina” Deborah Petcoff, coordinadora de Procesos Comunitarios El encuentro contó con la participación de Humberto Shikiya – Vicepresidente de CREAS – y la presentación del documento “Llamados a la transformación – Diaconía Ecuménica” recientemente difundido por el Consejo Mundial de Iglesias y ACT a cargo de Horacio Mesones, Director Ejecutivo de este Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio. Además, quienes participaron pudieron conocer el trabajo del Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS y la experiencia formativa de Ikumeni. El proceso continuará en 2024, convocando a iglesias, comunidades de fe, organizaciones ecuménicas y comunitarias con trabajo diaconal comunitario. Participaron del encuentro: Iglesia Presbiteriana San Andrés – Temperley, Lomás de Zamora Endepa -Equipo Nacional de Pastoral Aborigen – Tigre, CABA Centro Cristiano Nueva Vida – Berazategui, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Avellaneda, Lanús, Ezeiza, La matanza, Moreno, CABA (Constitución, Caballito, Barracas, Parque Patricios, San Nicolás, Retiro) Iglesia Metodista de Almagro – CABA Iglesia Metodista de Villa Diamante – Lanús Iglesia Metodista de Luis Guillón – Esteban Echeverría Iglesia Evangélica Metodista Argentina – Villa Lugano, Barracas, Balvanera Asociación Civil Nuevo Sol (Iglesia Católica – Movimiento de los Focolares)- José C Paz, La matanza, Almirante Brown Pastoral Social Evangélica – Quilmes, Almirante Brown, Esteban Echeverria, La matanza, Merlo, Moreno, Avellaneda, Tres de Febrero, San Isidro, CABA (Monte Castro, Villa Luro, Flores, Barracas) Iglesia de Dios Argentina – Quilmes “Para mi fue muy importante el encuentro de Diaconía porque a veces ante tanta necesidad sentimos que estamos solos, que el esfuerzo no alcanza y encontrarnos con tantas personas que dedican además de su trabajo, su ingenio, sus ideas, su entusiasmo fue un soplo de aire fresco que renueva y anima a pensar ideas. Además sentirse apoyado por una entidad como CREAS es esperanzador” Liliana Balcala, Iglesia Metodista de Almagro.   «Me acerqué al encuentro sin tener bien en claro de qué se trataba en un principio. Me sorprendió. Me pareció pertinente y hermosa la propuesta de CREAS. Recordé que las posibilidades de servir a Dios son muchísimas y qué cada pequeña acción suma. Creo que algo de lo que me aportó el intercambio, es tomar conciencia que hay muchas personas comprometidas con la diaconía, que no estamos solos en la tarea. Me llevo ideas concretas para talleres en mi comunidad, y preguntas nuevas que me gustaría pensar con esta red en un nuevo encuentro. Sin duda este tipo de convocatorias son súper útiles para tejer redes necesarias y darnos apoyo a los distintos equipos de servicio.Estos espacios nos ayudan a crecer y aprender con las experiencias de los demás. Nos ayudan a ampliar la mirada y abrir el corazón.» Maria Benavente, Iglesia Presbiteriana San Andrés   «El ecumenismo siempre me pareció interesante. Creo que la mejor forma de hacerlo posible es a través de las experiencias de cada uno y en este encuentro eso fue enriquecedor. La capacitación presentada con las palabras apropiadas y las terminologías justas recorrieron mi cabeza rápidamente al sentirme autodidacta en la tarea de ampliar el Evangelio, entendiendo que todo es inspirado por Dios y guiados por su Espíritu Santo, más allá de lo que podemos imaginar. Fue inspirador, práctico y necesario tiempo compartido, encontrarnos y poder hacer un alto en el trabajo diario nos llena de Fe y esperanzas renovadas. Deseoso de participar de muchos encuentros mas, espero pronto conocer a hermanos y hermanas de nuestra patria grande contando sus experiencias evangelizadoras en nuestras tierras bendecidas.» Claudio Bravo, Centro  Cristiano Nueva Vida  

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Más y mejores alimentos ante la sequía en Formosa

Argentina ha atravesado una de las peores sequías de los últimos años. Visto en perspectiva y según datos oficiales estamos en presencia de la peor sequía de los últimos 60 años, generando un profundo impacto en la economía y la vida cotidiana de su población, poniendo a algunas comunidades en serios riesgos para sostener la vida. No obstante, estas dificultades han sido aún más devastadoras para las comunidades de pueblos originarios ya vulnerables debido al desmonte, la falta de oportunidades de integración y situaciones de discriminación, como las que residen en la provincia de Formosa, en el norte del país. Tradicionalmente, estas comunidades encontraban sustento en el monte, pero la sequía y la deforestación de sus tierras han agotado paulatinamente sus recursos alimentarios. Para contrarrestar la emergencia alimentaria la Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo – APCD- contó con el apoyo del Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia de CREAS para el proyecto Apoyo Nutricional para niños, niñas y jóvenes de 3 comunidades indígenas afectadas por la sequía, que tuvo como objetivo mejorar el acceso y la calidad de los alimentos que consumen 375 niños, niñas y jóvenes de tres comunidades indígenas en Formosa. Como Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio fortalecemos la acción de organizaciones comunitarias y de la diaconía de las iglesias, que de manera rápida brinden respuesta ante situaciones que lo requieran y busquen mejorar y dignificar la calidad de vida de las comunidades. De igual manera, buscamos fortalecer las capacidades de los actores en los territorios y que estos se articulen en pro del bienestar común, como lo hizo APCD para este proyecto junto a otras organizaciones como Cáritas a nivel local. Con el proyecto, que tuvo una duración de cuatro meses, las familias pudieron acceder a nuevos alimentos – como frutas y verduras – y con esto a más de una comida fuerte al día. Aprender a consumir nuevos productos alimenticios y cómo prepararlos fue parte del proceso que vivieron las comunidades junto con APCD. Así mismo, las comunidades están tomando conciencia de la incidencia que tiene sobre su salud la dieta que eligen, considerando las limitantes del contexto, para su día a día. Poco a poco los platos que consumen las personas de las tres comunidades que formaron parte del proyecto se están completando con más verduras y frutas y menos harinas. Se implementó un sistema de vouchers para llevar los alimentos y se hicieron también acuerdos con los comercios de alimentos de la localidad. Las familias fueron encargadas de la organización para las ollas comunitarias. La provisión de la leña, organización de las cocineras, recibimiento de los alimentos, así como la comunicación a las comunidades y el seguimiento del acceso de los alimentos a niños, niñas y jóvenes. De igual manera, todos los utensilios de cocina, ollas y agua fueron provistos por la misma comunidad. Las mujeres tuvieron roles centrales de liderazgo: “Se acordó con los líderes que la preparación de las ollas se realizaría en la casa de una familia y desde allí se repartieron raciones al resto. En Lote 27 dos hermanas del grupo familiar más numeroso de la comunidad fueron las encargadas de cocinar; en Tres Pozos se cocinó en la casa del agente sanitario; en Lote 47 se cocinó en la casa de la hija de un dirigente de la comunidad con la ayuda de su vecina.” Informe del proyecto APCD Cáritas se sumó al proyecto con más alimentos que fueron distribuidos a través de la parroquia Nuestra Señora de la Merced, como parte de su servicio de diaconía. Los líderes comunitarios junto con APCD fueron encargados de la distribución e incorporación de estos nuevos alimentos a las ollas comunitarias. Durante el transcurso del proyecto, los miembros de la comunidad se unieron y buscaron maneras de organización que permitieran llevar adelante el objetivo de garantizar comidas a sus niños, niñas y jóvenes. Las mujeres de Lote 27 y los agentes sanitarios de Lote 47 y Tres Pozos siguen capacitándose y transmitiendo los nuevos conocimientos sobre la importancia de una buena nutrición, nuevas recetas para incorporar alimentos y cómo esto incide directamente en la salud de sus comunidades. De esta manera, en el marco de un proyecto de respuesta a la emergencia, apostamos que la experiencia y el aprendizaje motive a las comunidades a cambios que transformen sus maneras de vivir y fortalezcan sus capacidades. Las comunidades viven en un contexto desafiante en lo social y económico, a lo que se suman las condiciones climáticas que ponen en riesgo la vida. Frente a problemas complejos, la transformación social para una mayor dignidad de las comunidades, la calidad de vida y el cuidado del medio ambiente, requiere un trabajo en el que las organizaciones comunitarias ejercen el liderazgo. Es clave generar confianza, oportunidades de cambio y de acceso a derechos. Este camino que se comienza a recorrer permitirá responder a las problemáticas de las comunidades, partiendo de la convicción de que todos los actores implicados buscamos una vida plena y abundante para todas las personas, en igualdad en dignidad y derechos.

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Amasando Autonomía, proyecto productivo de jóvenes del Centro Comunitario San Cayetano

En Moreno, provincia de Buenos Aires, jóvenes del Centro Comunitario San Cayetano se organizaron para la producción de prepizzas y su distribución a otros centros comunitarios de la zona. De esta manera, veinte jóvenes que se capacitaron en panadería y participan en el emprendimiento nacido de un proyecto productivo, tienen un ingreso con el que financian actividades en San Cayetano. La falta de oportunidades laborales en condiciones dignas para los jóvenes del centro hizo que empezaran a pensar e investigar otras formas de trabajo. Ahí surgió la idea del trabajo cooperativo como objetivo, para que cada jóven trabajador pueda tener poder, un ingreso propio y así, una mejor calidad de vida. Además, el CCSC tiene un trabajo comunitario con niñas y niños, lo que ha significado nuevos desafíos. Para lograr su objetivo y empezar a trabajar en la conformación de la cooperativa, iniciaron el proyecto Amasando Autonomía, apoyado por el Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS. Con el financiamiento pudieron comprar equipamiento como un horno, heladera, amasadoras y una mesa que les dan autonomía a la hora de elaborar los alimentos pues antes usaban las herramientas habituales de la cocina del centro comunitario. Además, pudieron capacitarse en panadería y adquirir conocimientos profesionales para desarrollar el proyecto productivo. El Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS promueve el desarrollo de experiencias de nuevas economías locales populares, solidarias y sostenibles, con apoyos para equipamiento y capacitación, como una apuesta a dignificar la vida de las y los jóvenes en sus comunidades. Quince mujeres y cinco varones hoy producen prepizzas, churros y pan relleno. Han logrado alcanzar su público objetivo para esta primera etapa: los vecinos del barrio y otros centro comunitarios les compran las prepizzas cuando su propio menú lo requiere. El intercambio de experiencias con otros jóvenes de cooperativas fue parte del proceso de aprendizaje para llevar adelante el proyecto. La cooperativa del Movimiento Campesino de Santiago del Estero, productora de dulces y conservas compartió estrategias de venta. Por otro lado, conocieron estrategias de marketing de la mano de una cooperativa de diseño. En un primer momento, la panadería estaba ubicada en un salón que les prestó la capilla del barrio, ya que en San Cayetano no contaban con un espacio para poder trabajar cómodamente. Este salón empezó obras de refacción por lo que la panadería tuvo que ser trasladada a un espacio que les concede el centro comunitario Yakacuaha, del que son vecinos. Al estar en el mismo barrio no hubo inconvenientes para la continuidad del proyecto, por el contrario fue una oportunidad para que jóvenes de Yakacuaha se unieran e integrarse más como comunidad. Allí, identificaron que en las tardes niños y niñas se acercaban a jugar y participar de algunas actividades del centro, así surgió la idea de hornear panes para darles una merienda. El proceso de Amasando Autonomía ha fortalecido el grupo de trabajo de los jóvenes del centro comunitario San Cayetano. Varios de ellos se han convertido en referentes para otros jóvenes.   Por su trabajo, doce de los jóvenes pudieron acceder al apoyo estatal Potenciar Inclusión Jóven, así cuentan con un incentivo económico mientras la cooperativa sigue tomando forma y desarrollándose como tal. Las ganancias percibidas por las ventas las ponen en un fondo común con el que han comprado materias primas, material para otros talleres del centro y financiaron un viaje colectivo. También con este fondo, hacen compras grandes de mercadería que cada uno puede llevar a su casa y así ayudar con el mercado familiar. “Trabajamos la responsabilidad, venir en un mismo horario y cumplir con las tareas, no significa ser estrictos sino ser responsables con los compañeros y compañeras. Nos enojamos y nos decimos las cosas, para mejorar y es un aprendizaje para la vida que vamos dejando a quienes vengan, la responsabilidad de que trabajamos comunitariamente. Nos sirve para en el futuro pensar en un trabajo en blanco con lo que hemos aprendido acá. Un par de compañeros ya consiguieron un trabajo con todo registrado; nos hacen falta pero es una gran alegría para nosotros ver su progreso” Mario, CC San Cayetano   Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos y Jóvenes Juventud, empoderamiento y desafíos: Encuentro desde la educación popular Jóvenes creciendo: transformando realidades en San Miguel, Buenos Aires ¿Qué hacen los y las jóvenes para transformar los territorios? Algunos proyectos apoyados por CREAS ¡Casa Chaco Stylo en Resistencia! Mejorando la planta de Gestión de Residuos Eléctricos y Electrónicos de Nodo TAU en Rosario Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt  

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Caminos Abiertos: de la formación en costura a la producción

Por: Carmina Sánchez Corrales- Asistente de Comunicación El Centro Comunitario Caminos Abiertos es un lugar de encuentro para la comunidad del Barrio San Cristóbal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Entre sus actividades hay propuestas de talleres productivos de serigrafía y costura. La relación de Caminos Abiertos con CREAS no es nueva. En 2019 recibió un apoyo del Fondo de Pequeños Proyectos para el fortalecimiento y producción de los talleres, que pasaron de ser un espacio de aprendizaje y formación a un espacio productivo. Con la compra de herramientas y materiales, los y las integrantes organizaron mejor su trabajo y pensaron estrategias para generar ingresos propios a partir de lo producido en el centro comunitario. Durante la pandemia cerraron muchos talleres de costura, y personas que conocían la experiencia del taller productivo se acercaron para poner la realización de los productos que necesitaban en manos de quienes participaban del taller productivo. Con esto, las mujeres con conocimientos más avanzados empezaron a dedicar su tiempo exclusivamente a la producción y se sumaron más personas a la instancia formativa. Con el crecimiento de la demanda era necesario que el taller también creciera. Las personas que participan del taller de costura son, en su mayoría, mujeres en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas son migrantes de países como Venezuela, Colombia, Paraguay y Perú. Además, varias tienen niños a su cuidado por lo que les es difícil conseguir un trabajo fuera de su casa. La búsqueda del taller productivo de costura es que quienes asisten tengan una formación para el trabajo, con condiciones y formas de producción que se asemejan al de un taller laboral pero teniendo en cuenta las particularidades de cada persona que ahí trabaja. Abriendo Caminos, entonces, ha adaptado sus espacios para que las mujeres puedan ir con sus niños y niñas. Hay espacio de juegos, bibliotecas y el taller de costura está adaptado para que sea seguro. “Al principio hacíamos productos propios e íbamos a ferias, luego nos dimos cuenta que nos funcionaba muchísimo mejor hacer a pedido; cosemos para pequeñas marcas y emprendimientos que piden tandas chicas, el precio por producto se acuerda entre el cliente y los y las costureras, después colectivamente se decide cómo se reparte la ganancia” Agustina Pagano, docente de costura   Ampliación del taller   Este año, con un segundo apoyo del #FPPCREAS, el crecimiento del espacio físico del taller se hizo realidad. Lo que antes eran dos espacios separados, uno de corte y otro con las máquinas, pudo unirse en un solo gran taller donde la formación y la producción están juntas y pudieron destinar otro lugar para una oficina en donde se hacen las tareas de gestión del centro. Al duplicarse la superficie, el taller se ha fortalecido, más personas se están capacitando en costura y se ha generado más trabajo para satisfacer la demanda de producción que tiene el taller. Por otro lado, este nuevo espacio ha permitido que quienes forman parte del taller de costura se integren y se acoplen fácilmente con las demás actividades del centro, como el taller de serigrafía. Hasta ahora, 30 familias se han beneficiado por los ingresos que las mujeres generan en el taller productivo de costura. Si bien no todas las personas que ingresan a aprender a coser pretenden generar ingresos, todas buscan a partir de este oficio tener una mejor calidad de vida. “Hay mucho boca a boca, se van pasando la información de los talleres. Algunas mujeres se quedan mucho tiempo, otras vienen y se van al poco tiempo, hay quienes han aprendido y después consiguen trabajo en otros talleres. Hemos trabajado con personas mayores que aprenden un oficio después de jubilarse y así generan un ingreso extra ”. Agustina Pagano “Vine a Argentina a cuidar a mis nietos. Vengo al taller para salir de la casa, aprender algo nuevo y espero después poder tener algún ingreso de dinero propio” Lourdes de Venezuela.     Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos Casa Comunitaria Nora Cortiñas ayuda a mujeres vulneradas a integrarse a la comunidad Organización Yuraq Rumi: un bello ejemplo de autogestión por los derechos de la comunidad Transformando la comunidad con altura: Circrobacia en el Barrio Ramón Carrillo Jóvenes creciendo: transformando realidades en San Miguel, Buenos Aires Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt    

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Jóvenes creciendo: transformando realidades en San Miguel, Buenos Aires

En el Barrio San Ambrosio en San Miguel, provincia de Buenos Aires, Argentina, niños, niñas, jóvenes y mujeres adultas que asisten al Centro Comunitario Creciendo están llenos de preguntas sobre su cotidianidad y los cambios que implica crecer. El año pasado, para responder a las inquietudes de estas personas y como seguimiento al proyecto Kuñá Kacuáa, nacido en pandemia, presentaron al Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS el proyecto Mitarusu Kakuuá, que en guaraní quiere decir jóvenes creciendo, para seguir creando lazos comunitarios que puedan transformar las realidades de los y las jóvenes del barrio y sus familias. “Hay situaciones de violencia que viven o ven los chicos y chicas y son aprendidas desde la casa o la cultura misma, nosotros nos sentamos a replantearnos todo el tiempo este tipo de cosas” Daniela Del Valle, trabajadora social de Creciendo Este año la organización dio seguimiento a este proceso con el proyecto Mitarusu Kakuuá, que en guaraní quiere decir jóvenes creciendo, para seguir creando lazos comunitarios que puedan transformar las realidades de los y las jóvenes del barrio y sus familias. Desde el Fondo de Pequeños Proyectos de CREAS, comprometido con el fortalecimiento de la diaconía de las iglesias y de las organizaciones comunitarias para la vida digna en las comunidades, se apoyó la compra de libros, juegos y otros materiales didácticos. Así, desde CREAS fortalecemos acciones que apunten a vidas libres de toda violencia, en la que la paz social sea una realidad en los barrios y territorios donde las iglesias y las organizaciones comunitarias trabajan por la inclusión y la dignidad de todas las personas. Con este apoyo, los chicos y chicas que asisten al Centro Comunitario Creciendo, a través de la lectura de cuentos, biografías, el trabajo educativo con audiovisuales y juegos, reflexionan y comparten vivencias cotidianas en espacios de encuentro y contención seguros, para superar la desigualdad y los patrones de violencia con los que se encuentran día a día. ¿Cuáles son los temas de los que se habla en Mitarasu Kakuuá?   Buen trato, buen vivir, cuidado propio y de los demás Cuidado del cuerpo y salud Equidad de género, Derechos y diversidades Además, el barrio cuenta con mucha población inmigrante que llegó desde Perú, Bolivia y Paraguay, con culturas distintas y formas que en ocasiones difieren de las de sus hijos e hijas. De acuerdo con las referentes del Centro, muchas mamás se han acercado al centro a agradecer por darle el espacio a sus hijos e hijas para conversar y preguntar sobre temas que ellas no se atreven a abordar o no se animan a decir en voz alta, y tienen al centro comunitario y a Mitarasu Kakuuá como un elemento más en la relación que construyen como familias. Gracias a Mitarasu Kakuuá, los y las jóvenes y el centro comunitario se han vinculado con otras organizaciones, centros comunitarios y con la escuela del barrio. A estos otros espacios, han podido llevar lo que han trabajado en el proyecto. Contó Daniela Del Valle, trabajadora social de Creciendo, que han podido llevar otra mirada de la Educación Sexual Integral, desde la cotidianidad y los aspectos vinculares y afectivos.     “Dentro del equipo del Centro Comunitario también se ve una mejoría a la hora relacionarnos entre nosotros. De respetarnos los espacios y momentos de cada uno ante las situaciones y que no todos somos iguales, que con violencia no conseguimos nada. Pueden ser frases sueltas pero a la hora de trabajar se nota mucho en el grupo de adolescentes y en el grupo de trabajo” Daniela Del Valle, trabajadora social en Creciendo Más sobre el Fondo de Pequeños Proyectos y Jóvenes   ¿Qué hacen los y las jóvenes para transformar los territorios? Algunos proyectos apoyados por CREAS ¡Casa Chaco Stylo en Resistencia! Mejorando la planta de Gestión de Residuos Eléctricos y Electrónicos de Nodo TAU en Rosario Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt

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Sequía en Chaco

Una respuesta rápida a la sequía: alianzas para garantizar derechos en comunidades del norte de Argentina

Por Carmina Sánchez Corrales, Asistente de Comunicación, CREAS Para cubrir las necesidades de consumo e higiene básica una persona necesita, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, entre 50 y 100 litros de agua diarios. Sin embargo, en el mundo hay 2300 millones que no llegan a cubrir este mínimo básico debido a la escasez que existe de agua a nivel global.  El agua es vida. Además del consumo humano, también es necesaria para el desarrollo económico y social de un país, actividades como la agricultura y la pesca dependen de la abundancia del agua. Y para las comunidades originarias el agua tiene un profundo significado espiritual.  Según la Organización de las Naciones Unidas, las sequías han aumentado un 29% desde 2020 y Argentina no ha estado exenta de este fenómeno. En la región del norte del país, comunidades indígenas y pequeños productores han sido los principales afectados por la falta de lluvias, pues la cantidad de agua disponible no es suficiente para abastecer las necesidades humanas, ni de los animales o huertas. Como consecuencia, las comunidades pierden su seguridad alimentaria o los ingresos económicos que el ganado menor o las huertas les pueden proveer, y deben buscar alternativas para subsistir, por ejemplo, migrando a zonas urbanas. CREAS como organización de servicio y que trabaja por el cuidado de la casa común, el bienestar y la dignidad de las personas, reaccionó ante esta situación creando el Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de Efectos de la Pandemia.  Así aportamos enfocados en nuestra misión como organización, también al Objetivo de Desarrollo Sostenible – ODS- 6 “Hacer frente al reto: posibilitar el acceso al agua limpia y potable en todo el mundo”.     Con el FRR de CREAS ha sido posible establecer alianzas con otras organizaciones basadas en la fe – OBF – que están en la zona y conocen a las comunidades y sus necesidades más inmediatas. El Instituto de Cultura Popular – INCUPO y la Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo – APCD – tienen como fin ayudar a las comunidades de El Chaco y Formosa a superar los efectos de la sequía en sus territorios y en sus vidas cotidianas.  Si se garantiza el derecho al agua, se garantiza además el acceso a la alimentación de las familias de la región. Por eso, los proyectos en cooperación con estas organizaciones buscan garantizar estos derechos.  “Hemos tenido una sequía muy prolongada, las lluvias no alcanzan para tener el agua que se necesita y una persona no alcanza a tener más de tres litros de agua por día” Alberto Hug, INCUPO En Chaco, el proyecto “Recuperación de la producción de ganado menor de las familias de las organizaciones del departamento Sargento Cabral”, en cooperación con INCUPO, fue la respuesta a la falta de agua y alimento para los animales que tenían los productores. Con capacitaciones y entregas de kits veterinarios, los productores pudieron salvar animales y garantizar un mínimo consumo familiar mientras se hacía frente a otros de los efectos de la sequía en la región: un brote de rabia. Por otro lado, familias wichí de San Bernardo, Las tolderías y Lote 3, han podido construir aljibes con los que abastecen huertas en las que cosechan verduras para su consumo, el proyecto Derecho Al Agua Y Alimentación Saludable se adelanta, también, en cooperación con el Instituto de Cultura Popular.    En Formosa, la deforestación y la sequía han traído como consecuencia la disminución de los alimentos que se encuentran en el monte y que las comunidades solían consumir. Es necesario, entonces, introducir nuevos alimentos a las comunidades, que aprendan a usarlos y hacer un cambio de hábitos alimenticios. Allí, ACPD trabaja con 375 jóvenes, niños y niñas de tres comunidades indígenas en el proyecto Herramientas para la disminución de la violencia, mejora de hábitos alimentarios y recomposición de espacios comunitarios.   La construcción del aljibe que beneficia la nueva huerta es muy importante porque vamos a empezar a comer alimentos más sanos como verduras y dejamos de comer sólo fideos o harinas.  Estela Soria, Las Tolderías Antes de la llegada del aljibe teníamos que caminar varios kilómetros con baldes para traer agua y poder cocinar. Estoy contenta porque recibí una huerta y mi sueño era tener una huerta para sembrar verduras porque no podíamos consumirlas. Ramona Gómez, San Bernardo.   Más sobre el Fondo de Respuesta Rápida y el Chaco: Conoce el Fondo de Respuesta Rápida y Mitigación de los Efectos de la Pandemia De camino por el Chaco para la mitigación de los efectos de la pandemia Cooperación ecuménica en acción solidaria por la región del chaco argentino La conversación por redes sociales:  Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasLac

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¿Qué tienen que ver nuestros sueños con la innovación social? Descarga este Manual de Ecoalaene

En un mundo complejo, donde desigualdades multidimensionales crecientes y niveles de pobreza extrema alarmantes conviven con los inicios de una cuarta revolución industrial, se hace indispensable la innovación social, es decir, la generación de procesos descentralizados y disruptivos, que coloquen la infinidad de recursos tecnológicos, intelectuales y físicos, al servicio de la resolución de situaciones estructurales de pobreza y desigualdad multidimensional. Redireccionar la innovación hacia procesos que reviertan las desigualdades y que solo será posible si se pasa de un sistema centrado en el lucro a uno centrado en el florecimiento integral de cada persona. Ecoalaene, que es el proyecto que el PIDESONE – Programa Internacional de Democracias y Nuevas Economías de la Universidad de Buenos Aires (UBA) ha desarrollado junto a CREAS, nació con el objetivo de incidir en la promoción de una economía diferente en la cual prime la ética, la espiritualidad y la convivencia ecuánime entre todos los seres humanos y el planeta. Entre sus herramientas, dirigidas a diversos ciclos de formación que se elaboran de manera flexible en conjunto con centros educativos de América Latina, cuenta con el Manual Pedagógico ‘Taller de innovación social: Territorio, talentos y emprendedurismo social’, desarrollado por Cristian Varela, economista argentino (Universidad Nacional de La Plata), investigador principal del PIDESONE-UBA y parte del área de Formación de la Escuela Latinoamericana de Economías para la Vida – ecoalaene. Este manual surge de la necesidad de un instrumento didáctico (para la replicación de las metodologías), que identificaron los líderes de ecoalaene, en cabeza de su coordinadora María Belén Pérez, al llevar su Taller de Innovación Social a experiencias de formación con públicos diversos en edades, contextos, países y misiones. En Colombia se compartió con líderes de iglesias que conforman una red de apoyo psicoespiritual en la ciudad de Barranquilla acompañando iniciativas sociales en barrios vulnerables de la ciudad. En esta ocasión, para los participantes, fue importante conocerse más, entender la integralidad de la persona poniendo en juego todo nuestro ser a disposición de las personas y realidades que acompañamos. También en este país de la región, en la Universidad Reformada se llevó a cabo con un grupo de estudiantes y docentes en el marco de la Asamblea de Qonakuy, la red de universidades protestantes de Iberoamérica, donde se incorporó como taller adjunto al conversatorio ‘Bienes comunes y desarrollo sostenible: una mirada desde la teoría económica y el trabajo territorial’, liderado por José Oscar Henao, Economista Senior de Cáritas ALyC, investigador Principal del PIDESONE y docente de @ecoalaene En Argentina, en la Mariapolis Lia, se realizó con jóvenes que participan de una escuela internacional de formación a la fraternidad. Al ser una experiencia intercultural, la que estos jóvenes realizan conviviendo por un año con otros de diferentes países, durante el taller fue importante reconocer que ciertas problemáticas sociales son iguales en cualquier punto del planeta; por ejemplo el bullying o matoneo, la soledad, la incomprensión entre generaciones, entre otros. La implementación más reciente, fue en el mes de mayo, en el marco del encuentro ‘Jóvenes y Trabajo en ámbitos rurales y periurbanos‘ donde 30 jóvenes de 6 provincias argentinas pensaron juntos cómo comprometerse en sus ambientes para solucionar problemas comunes tales como la sequía, la falta de oportunidades laborales, los mecanismos de producción masiva que destruyen la tierra. La herramienta del manual conceptualiza y brinda instrumentos para el desarrollo del taller, pero en especial permite que lo aprendido e integrado pueda ser replicado, generando multiplicadores de cambio para la transformación social. Es su objetivo: «transformar paradigmas sobre el desarrollo como algo que, lejos de tener que aceptarlo como algo que se nos da, se co-construye a partir de cada cultura, (…) siendo esencial que cada uno se involucre al servicio de las pobrezas de su contexto para co-crear ese concepto o ese vivir del desarrollo; ese buen vivir que mencionan los indígenas también desde sus diversas comunidades«. En el taller, ecoalaene plantea fusionar nuestras vocaciones con un propósito y objetivos comunes, para lo que invita a unas actividades específicas en «4 pasos para iniciar procesos generativos de nuevas realidades que busquen el florecimiento multidimensional de las personas y la comunidad», a través de la puesta en común de sueños, talentos, miradas compartidas sobre realidades que nos tocan vivir e ideas creativas que lleven a la transformación en favor del Bien Común: Tu Sueño: Empezar por allí para crear ideas verdaderamente nuevas; semilla de un nuevo paradigma. El manual dice que la comunión es el nuevo nombre del desarrollo, retomando visiones de Paulo Freire. Mirar hacia afuera: Retomando la visión de Amartya Sen sobre el desarrollo como un proceso multidimensional de expansión de las libertades reales de las personas y de apoyo mutuo. Talentos: Poniéndolos “a fructificar” en la co-creación del bien común. Idea creativa: para re-encauzar la creatividad hacia el florecimiento multidimensional de las comunidades. A la hora de reconocer las problemáticas y los desafíos con los que cada persona está en contacto y buscar junto con otros soluciones creativas, es fundamental partir del aporte personal, de identificar qué sueños profundos nos impulsan, cuáles talentos podemos poner a disposición. Desde Ecoalaene se entiende, entonces, que cada desafío desata una energía generadora que tiene el potencial de transformar situaciones de vulnerabilidad en posibilidades de sueños cumplidos. Este manual es gratuito y está a disposición de quienes deseen incluirlo en sus propuestas formativas y de incidencia territorial. DESCARGA AQUÍ.

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Articulación e Intercambio: “Jóvenes y trabajo en ámbitos rurales”

Los pasados 26 y 27 de mayo, en Avellaneda, Provincia de Santa Fe, alrededor de 22 jóvenes de once organizaciones de distintas regiones del país se reunieron en el encuentro “Jóvenes y trabajo en ámbitos rurales”, con el apoyo de CREAS, el Instituto de Cultura Popular – INCUPO– y la Asamblea Campesina e Indígena del Norte Argentino –ACINA-.  Jóvenes y mujeres son poblaciones particularmente afectadas por la situación económica, social y ambiental que vivimos. Son además actores de cambio en sus comunidades, impulsando iniciativas económicas y sociales en su lucha por un trabajo digno, inclusivo y respetuoso del medio ambiente. Para nuestro Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio es importante acompañarles en el fortalecimiento de sus capacidades para abordar esos problemas locales y en la generación de espacios que expandan sus voces, para que sus propuestas puedan ser visibilizadas en ámbitos más amplios. Este encuentro específico invitó al intercambio de las experiencias organizativas, económicas y productivas que cada una/o genera o apoya en sus zonas rurales y periurbanas de Chaco, Santa Fe, Córdoba, Formosa, Corrientes y Buenos Aires.  Jóvenes de cooperativas de agricultores, pescadores y de actividades relacionadas a la producción del campo, compartieron sus sueños y desafíos personales, lo que abrió el camino para compartir las experiencias y desafíos relacionados a sus trabajos como pequeños productores.  Economía de Francisco, Trabajo y cuidado, Agricultura y justicia, fueron los temas que se trabajaron en el encuentro de la mano de María Belén Pérez y Deborah Petcoff de CREAS, y Laura Maldonado por parte de INCUPO.  «El trabajo y el cuidado están unidos por la palabra RESPONSABILIDAD. También ambas dan Independencia y salud. Debemos cuidar el ambiente, el suelo y el consumidor final». – Grupo 4 “El cuidado mejora el trabajo y crea lazos comunitarios”. – Grupo 1 “El trabajo implica empatía y amor”.   – Grupo 3 Además, ACINA y Obreros del Surco, la radio comunitaria FM El tero, La Asociación Sindical de Pescadores y la Cooperativa El Dorado, de Villa Ocampo e Isleta Norte, provincia de Santa Fe, organizaciones de larga trayectoria en la ruralidad, presentaron sus experiencias.   El principal desafío que expusieron quienes formaron parte del encuentro fue la falta de condiciones dignas para el trabajo en el campo. Por esta razón, los jóvenes migran a zonas urbanas a estudiar y buscar un trabajo en relación de dependencia y se pierde la conexión con el campo y sus tareas, con las consecuencias que esto trae, como el desarraigo de su lugar natal.  En este espacio los y las participantes pudieron llevarse nuevos conocimientos e intercambiar contactos para así generar nuevas articulaciones entre organizaciones. Destacaron la importancia de escuchar a otras personas de lugares geográficos distantes pero con desafíos similares que con el apoyo y las ideas de sus pares pueden superar.  Desde CREAS, reafirmamos nuestro compromiso para conectar en red estas experiencias con las de otros jóvenes y organizaciones comunitarias, y de la diaconía de las iglesias en la región. “Cuando nos abrimos al diálogo con los y las demás podemos encontrar aspectos que compartimos y nos identifican, aun cuando somos muy distintos.” y “Somos una generación que puede cambiar cosas.” son algunas de las frases que marcaron la conclusión de la jornada. Seguimos conversando en redes sociales: Facebook: @CreasLAC Instagram: @Creas_LAC LinkedIn: CREAS – Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio Twitter: @CreasTwitt

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