Mujeres reafirman derechos, actitudes éticas y voces proféticas

Escrito por Marilia Schüller (Koinonia) y Renate Gierus(COMIN)

Como brasileñas y miembros de la Comunidad de Práctica en Justicia de Género en América Latina y el Caribe, afirmamos la Declaración Pública de ACT Alianza sobre Solidaridad y Democracia en Brasil, elaborada por el Foro Ecuménico ACT Brasil y adoptada por la asamblea de ACT Alianza a finales de Octubre. Esta Declaración apunta al hecho de que la religión fue instrumentalizada por políticos en la campaña electoral en Brasil, donde obispos, pastores y párrocos usaron su influencia religiosa para apoyar proyectos políticos claramente contrarios a los derechos humanos.

Ante este cuadro expresamos nuestra preocupación con relación a los retrocesos en cuanto a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTI + y el recrudecimiento de esa tendencia en el futuro mandato del presidente electo, Jair Bolsonaro. Como mujeres de organizaciones basadas en la fe es esencial reafirmar los derechos humanos y otras garantías fundamentales consagradas en la Constitución. Es urgente reafirmar el Estado Laico, el desarrollo de acciones ciudadanas basadas en este principio y de iniciativas de combate a la intolerancia religiosa y, como afirma la Declaración, "asegurar la libre expresión de todas las religiones y orientar políticas públicas basadas en derechos civiles y constitucionales sin estar basado en una religión particular”. Se hace urgente la construcción del respeto a las religiones y, principalmente, a las religiones afrobrasileñas e indígenas.

La situación política, económica y socio - ambiental que Brasil vive, necesita de organizaciones y personas que tengan actitudes éticas y voces proféticas. Como resalta la Declaración, la fe "nos compromete incondicionalmente con la dignidad humana, el cuidado de los bienes colectivos, la cultura de paz y la no violencia y la promoción de los derechos humanos y la justicia expresados claramente en el Evangelio, principalmente en las Bienaventuranzas (Mt 5: 1 -12), y en las prácticas de la misericordia (Mt 25: 35-45).

A partir de esa fe, necesitamos actuar para que disminuya la violencia contra los pueblos indígenas, personas negras, mujeres, defensores y defensoras de derechos humanos. En segundo lugar, el feminicidio podría aumentar, cuando haya la liberación del uso de armas, pretendida por el presidente electo. "Mujeres y niños son las mayores víctimas de la violencia en el hogar. Con la liberación y aumento de la circulación de armas de fuego, la letalidad de las agresiones debe aumentar incidiendo sobre los índices de feminicidios ", explica Maria Letícia Ferreira, abogada de Bahía.[1] El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, el 25 de noviembre, cuestiona toda desigualdad, discriminación, injusticia y muerte en Brasil, país que ocupa el quinto lugar en el ranking mundial con más asesinatos de mujeres.

¡Como mujeres de organizaciones basadas en la fe clamamos por el fin de la violencia! ¡Proclamamos la paz, la democracia y la efectividad del Estado Laico!

[1] Se trata de Maria Letícia Ferreira, de Tamo Juntas, organización que presta asesoramiento jurídico, psicológico, social y pedagógico gratuito a mujeres en situación de violencia. Conforme a https://cebi.org.br/noticias/liberaca-de-posse-de-arma-pode-aumentar-casos-de-feminicidios-no-brasil/, página consultada en el 13.11.18.