Mujeres luchadoras de la vida en Santiago del Estero

Alejandra Miranda, participante de la iniciativa "Mujeres Luchadoras de la vida", en la firma del convenio de cooperación con Comunidades en Acción Gran Chaco Sudamericano para adelantar el microemprendimiento gastronómico en el barrio General Paz en la ciudad de Santiago del Estero, Argentina.

Alejandra Miranda, de 38 años y madre de 4 hijos en la ciudad de Santiago del Estero, denunció a su esposo por violencia de género, según ella la situación se dio por que su pareja no aceptaba que dedicara tiempo fuera del hogar para hacer otras actividades que le permitieran ganar algo de dinero, “Mi esposo consumía alcohol y yo dependía económicamente de él y estaba faltando dinero para cocinar y para el colegio de los chicos de 18,16, 11 y 8 años”.

Este es uno de los casos que viven diariamente las mujeres en el barrio General Paz de la ciudad de Santiago del Estero, al noroeste argentino. En esta provincia hay un alto registro de femicidios en el último año. Por fortuna Alejandra había recibido capacitación y ya sabía qué hacer en caso de violencia de género, gracias a que la Unidad de Pronta Atención de la zona, había brindado unos talleres a la comunidad del barrio.“Con ayuda de un agente sanitario que me acompañó, agarré valor para denunciar, luego fui al psicólogo junto con los niños y ahora tengo más confianza.”, afirma con convicción Alejandra.

Superar esta necesidad, animó a Alejandra a emprender una cooperativa con otras mujeres de su edad, que están pasando por esta misma situación y que dependen económicamente de sus parejas. Fue así como conformaron “Mujeres Luchadoras de la vida”, un micro emprendimiento para producir panificados, que les permitirá tener ingresos fijos para el sustento de sus familias.

Para arrancar con esta idea, Alejandra junto a otras 6 mujeres, pidieron en noviembre de 2016 un apoyo a Comunidades en Acción Gran Chaco Sudamericano, para construir un local donde elaborar distintos tipos de productos para este micro emprendimiento gastronómico.“No sabía nada de formulación de proyectos, ni siquiera manejar bien una computadora, pero con la colaboración del agente sanitario aprendí a manejarla y entre risas y mates, sacamos este proyecto adelante y lo presentamos a Comunidades en acción.”, recuerda Alejandra.

“El comité de proyectos de Comunidades en Acción GCS decidió respaldar este proceso, por que evidentemente se trataba de empoderar económicamente a un grupo de mujeres, que buscaban restablecer su derechos y sostener una iniciativa que a largo plazo iba a mejorar su calidad de vida y la de sus familias.”, aseguró Alicia Sevilla, responsable de Comunidades en Acción en Gran Chaco Sudamericano.

El local de 3 x 3 metros será inaugurado el próximo 24 de junio con una muestra gastronómica muy variada que va desde tartas y locro hasta tamales y amasados, elaborados por las 7 integrantes de esta naciente cooperativa, que con el apoyo de Comunidades en Acción, también logró adquirir una cocina con un horno eléctrico de 45 litros: “Esto es como cumplir un sueño, siempre había querido poner una rotisería, soy productora de bizcochos, facturas y  tortas, pero nunca había podido hacerlo por falta de apoyo. Para nosotras esto es un gran impulso para salir de los problemas que tenemos y de la violencia a la que estamos tan expuestas”, expresa con alegría Alejandra.

 “Es importante perseverar, yo digo que una mujer soltera puede salir adelante, en la medida en que insista en sus proyectos y pueda superar las heridas que deja la violencia, por eso yo las incentivo a que hablen y denuncien y les digo que aunque hay obstáculos, no hay que dejarse vencer, hay que ser fuertes”, concluyó Alejandra quien está terminando sus estudios de secundaria y halló en sus hijos la fuerza para convertirse en una gran luchadora de la vida.

 

Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los gêneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Con esta iniciativa CREAS busca contribuir a la meta 5.5 de la Agenda 2030:

Velar por la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles de la adopción de decisiones en la vida política, económica y pública.