“La mujer recicladora es una mujer que lucha”: Fundación Luterana de Diaconía

Foto: Cortesía de la Fundación Luterana de Diaconía-FLD. Mujeres participantes del proyecto "Mujer recicladora, mujer que lucha"  promovido por FLD en el municipio de Gravataí- Brasil.

La justicia ambiental es una preocupación sagrada, de las muchas creencias y expresiones de fe. “Fluya el derecho como las aguas, y la justicia como arroyo inagotable”, (Amós 5.24), es una declaración de teología pública para la diaconía profética y transformadora, hacia una espiritualidad reconciliada por medio de cambios concretos en la relación entre los seres humanos y la creación, y en las políticas internacionales neoliberales de explotación rentista de los recursos naturales.

Al afirmar que la creación es casa común, necesitamos renunciar a las prácticas predatorias y los privilegios adquiridos a través de la conquista violenta de la tierra y sus diversidades. Las prácticas sagradas de los pueblos y comunidades tradicionales son importantes también para nuestros diálogos interreligiosos, teológicos y pluriculturales. Nuestra fe se mueve hacia espacios donde la vida sufre y gime dolores de violencia y aislamiento. Allí es donde hacemos la diaconía profética, ecológica, feminista y participativa, para que la creación entera, principalmente las personas y las estructuras gubernamentales, paren de subyugar y colonizar la socio biodiversidad del planeta.

La Fundación Luterana de Diaconía ha actuado en conjunto con recolectores y recolectoras y recicladores y recicladoras de materiales reciclables en la implementación de la recolección selectiva solidaria, a través de contratos de prestación de servicios entre cooperativas / asociaciones y poder público municipal, según prevé la Política Nacional de Residuos Sólidos. Esta ley es fruto de la lucha de cientos de mujeres y hombres comprometidos en el Movimiento Nacional de Recolectores y Recolectoras de Materiales Reciclables (MNCR).

En Río Grande do Sul, decenas de asociaciones y cooperativas de recolectores y recicladores trabajan diariamente en los procesos de recolección, clasificación y comercialización de materiales reciclables. Las mujeres representan la principal fuerza de trabajo, sin embargo se ven, en general, excluidas de los espacios de toma de decisión. Las desigualdades de género sufridas y enfrentadas por las mujeres en la sociedad se reproducen en las organizaciones de reciclaje.

A partir del reconocimiento de esta situación, y sostenida en su Política de Justicia de Género, FLD  busca contribuir a transformar esta realidad a través del proyecto "Mujer recolectora es una mujer que lucha". Desarrollado en asociación con el Movimiento y financiado por la Unión Europea, asesora directamente a veinticuatro cooperativas y asociaciones de recolectores y recolectoras, para fortalecer la gestión democrática, la incidencia en políticas públicas el empoderamiento de las mujeres.

En una sociedad donde la justicia de género no ocurre, tal acción demanda desencadenar procesos de rompimiento con todas las formas de opresión y construir alternativas de protagonismo en todos los ámbitos de la vida. En términos metodológicos, comprendemos el empoderamiento como un proceso largo, y apostamos a los grupos de mujeres como una estrategia central.

Los grupos de mujeres se reúnen mensualmente y son un espacio de compartir experiencias, de vida y reflexión crítica de la realidad. Si en la sociedad machista y patriarcal, el poder se presenta como dominación, ese mismo poder, en los grupos, por la acción de las mujeres, se convierte en solidaridad y diálogo. Las mujeres recolectoras no entienden el poder como opresión, lo entienden como la energía que posibilita la búsqueda de una vida con justicia e igualdad. Dentro de los grupos ensayamos formas alternativas de ejercer el poder y de vivir la igualdad buscando nuevos caminos y maneras de ver el mundo y la vida, bajo la óptica de la lucha colectiva (de mujeres y hombres) por derechos y justicia para todas las personas.

Destacamos también las acciones de capacitación de recolectores y recolectoras en el área de género y autogestión, la participación de las recolectoras en espacios de incidencia política, la concientización y enfrentamiento de la violencia doméstica, la elaboración de planificaciones estratégicas y la adquisición de equipos para aliviar los esfuerzos físicos que el trabajo con el reciclaje impone a los cuerpos de mujeres y de hombres.

Aprendamos con las mujeres recicladoras, indígenas, ribereñas, quilombolas, con la mujer de Herom en la tradición del antiguo testamento, a resucitar y cuidar de la vida, a afirmar y dar testimonio de la justicia corriendo impetuosamente para hacer el mundo que vivimos en lugares de cuidado y sororidad.

Equipo de Fundación Luterana de Diaconía- Brasil

Para más información sobre este proyecto consultar: http://fld.com.br/mulhercatadora/