“La desigualdad es el debate ético más estratégico que tenemos.” (Panel 1 )

Así lo expresó, Teresa Campello, exministra te desarrollo social de Brasil y participante del panel sobre Eco economía y Desarrollo Humano inclusivo, del 3er Dialogo de ética y economía, desarrollado este 17 de mayo en San Pablo, Brasil. Campello subrayó que, sin este debate va a ser muy difícil lograr la justicia en la región: "Hay que poner en agenda el debate sobre el rol del estado en el proceso de la redistribución de la renta, así como el garantizar el acceso a bienes derechos y servicios. Es determinante ser conscientes de cuánto nos cuesta el proceso de exclusión de la población."

En este sentido, Nallu Faria, coordinadora de Sempreviva Brasil y parte del movimiento de mujeres en este país, enfatizó en este panel, que para pensar otro paradigma de sustentabilidad que promueva la dignidad humana, hay que poner en el centro la economía del cuidado y la interdependencia entre producción y reproducción, así como otras formas de organizar el trabajo entre hombres y mujeres de manera que sea más colaborativa. “ Se consideran esferas separadas la familia y la economía. Este debate es importante porque se trata de ver cómo conciliar la lógica capitalista con la vida humana.”

“Aunque las mujeres tengamos el mismo trabajo de los hombres, somos menos reconocidas, hay dificultad por conciliar los mundos del cuidado y el trabajo, debemos entender el nexo entre ambos, porque el no reconocer el trabajo doméstico de la mujer es una forma de explotación de la mujer y entender que lo que pasa es que cuando la mujer se inserta en el mercado laboral, también necesita continuar con el cuidado de su familia."

Por su parte Carlos Rauda Ayala , coordinador regional de ACT Alianza - América Latina,  presentó en este espacio  una ponencia sobre Justicia Climática como implusora de alternativas de sustentabilidad para América Latina y Caribe, e insistió en el llamado que desde ACT Alianza se ha venido haciendo en espacios como la Conferencia de las Partes (COP):

"Uno de los principales requerimientos es el pedido de suficiente financiamiento para la adaptación y para la investigación de perdidas y daños causados por el actual paradigma de desarrollo. La incidencia por un ética del clima también requiere de financiaciamiento para el cambio de la matriz energética en los contextos locales, la incidencia sobre estos temas, es una responsabilidad que atañe a organizaciones basadas en la fe e iglesias que acompañan a las comunidades afectadas por los impactos del cambio climático ", expresó Rauda.

Tomas Kang, del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias en Brasil, como moderador de este panel, sumo a la refelxión que la gran especialización de las disciplinas tiene un costo y deja a un lado otros temas que se entienden como no económicos y pierden importancia, como el caso de la justicia ambiental y de género y rescatar estas dimensiones es un llamado ético que deben poner sobre la mesa iglesias y OBFs.

"Desde las OBF una de las contribuciones a este debate, es poner el ojo más sobre los fines que sobre los medios de la economía.Los cambios climáticos tienen que ver con costos humanos que afectan a terceros, en un horizonte individualista, no vemos las próximas generaciones y las OBF ayuda a poner en perspectiva este apecto en términos morales."

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