El fruto de las alianzas eficaces para la misión de Dios

Compartimos un devocional especial realizado por Sandra López, Secretaria para América Latina y el Caribe de la Iglesia Metodista Británica, con ocasión de la mesa de redonda de CREAS ne 2018 y que se enfocó en las alianzas para el desarrollo inclusivo y sostenible. Est arfelxión fue de mucho fruto para iluminar y proyectar el trabajo de CREAS en diálogo con diversos actoes de fe que acompñan e impulsan nuestro trabajo para el fortalecimiento de organizaciones e iglesias en la región.

Por Sandra López

Agradezco a CREAS esta posibilidad de compartir algunas palabras con ustedes. El texto bíblico de este devocional es el de el Evangelio de Juan, capítulo 6 de 1 a 13. Es uno de los milagros del nuestro Señor Jesucristo que conocemos muy bien, y que esta presente en los 4 evangelios. Escogí este pasaje del evangelio de Juan, porque es la versión que para mí demuestra el fruto que pueden brindar las alianzas eficaces para la misión de Dios.

Reflexión:

1) Primero, ¿cuál era la necesidad de la comunidad presente en la historia?

Pues  el versículo 4 nos dice que Jesús vio a la multitud y percibió que tenía hambre. Estaban hambrientos del pan de vida Jesús, quien había estado sanando a la gente. Pero Jesús también percibió que ahora ellos tenían hambre física. Y como nuestro Dios es un Dios de la misión integral, quiso alimentar a la multitud, y a la vez poner a prueba la fe de sus discípulos. Pero los discípulos no tenían dinero para comprarle comida a tanta multitud. Sin embargo, un niño ofreció su merienda a los discípulos, y aquí es cuando Jesús produce un milagro, alimentando a 5,000 en esta ocasión.

2) En este pasaje podemos identificar a 4 protagonistas principales que participaron en el milagro:

  1. Jesús, el Maestro, el Hijo de Dios y Dios sobre la tierra.
  2. Los discípulos de Jesus, los 12, cuyos personajes eran muy diferentes, cuyas habilidades y experiencias eran diferentes las unas a las otras.
  3. La multitud, hambrienta por la palabra de Dios, por la mano de Dios y también hambrienta por el alimento físico
  4. El niño con 5 panes de cebada y dos pescados, su comida para el día, su almuerzo/cena.

Ahora, ¿cúal fue el papel que cada uno de estos actores jugó en el milagro?

Jesucristo ya tenía su estrategia para dar de comer a los 5,000. Pero también quería poner a prueba la fe de los discípulos, ya que cuando le pregunta a Felipe, ‘¿Dónde compraremos pan para que estos coman?”, el versículo 6 confirma: “Pero decía esto para ponerlo a prueba, pues él ya sabía lo que estaba por hacer”.

Él ya sabía lo que estaba por hacer, antes de preguntarle a los discípulos. Sin embargo, invita a la participación de los discípulos en esta historia. Los invitó a tomar parte activa del milagro y de la misión.

 a.Los discípulos. Los discípulos decidieron juntarse al plan estratégico de Jesús para este milagro. Organizaron a la multitud y los preparó para recibir el milagro que iba producir Jesus. Distribuyeron los panes y el pescado, y recogieron 12 cestas de panes y pescados sobrados.

b.El niño, ofreció lo poquito que tenía para compartir, se lo entrego a Jesús, quien le dio gracias a Dios por la comida y empezó a obrar, partiendo los panes y los pescados y entregándolos a los discípulos quienes estaba a cargo de distribuir la comida

c.La multitud decidió aceptar el plan de Jesus, y acepto ser guiados por los discípulos para asegurar que todo el mundo que tenía hambre pudiera comer. Sin la colaboración de la multitud, sin su paciencia, la organización de tantas personas hubiera sido caótica.

Tenemos aquí una alianza de 4 partes: primero el Maestro Jesús, el que tiene la visión y las ideas estratégicas y conoce y entiende profundamente las necesidades de la multitud. Y nada ha cambiado. Por más amor y compasión que nosotros sentimos por las comunidades que apoyamos en América Latina y el Caribe, nadie les tiene tanto amor y compasión como Jesucristo.

Segundo, la multitud, el pueblo necesitado quien tuvo que tener la voluntad de aceptar el milagro de Jesús, quien tuvo que tener la voluntad de aceptar el apoyo y ayuda de los discípulos de Jesús, y quien también tuvo que trabajar con otros para asegurarse que a nadie le faltaba de comer.

Tercero, el niño, cuyo aporte pareciera pequeño, pero que en las manos del Maestro se convirtió en una enorme provisión para los 5,000

Cuarto, los discípulos, seguidores siervos del Maestro y siervos del pueblo, actuando bajo la visión de Jesús para alimentar a la multitud.

Las lecciones del texto para nosotros como socios en la misión en esta región, son importantes.

 Todas las agencias aportan diferentes dones hacia la misión de CREAS, sean fondos para la misión, personal para la misión, etc, por más grande o pequeño sea el aporte. Según el Evangelio, la cantidad no es tan importante, pero el punto es que pongamos lo que tenemos para aportar en las manos de Dios. Él es el que hace el trabajo de multiplicación.

Además, nosotros somos los discípulos de Jesús. Tenemos un trabajo para hacer en conjunto. Tenemos diferentes dones y habilidades para compartir en la misión, y la clave para los discípulos era primero, tener fe y confianza en las estrategias de Jesús, y segundo, trabajar bien en colaboración tantos juntos como con la multitud para organizar a las 5,000 personas y asegurarse que la misión de Dios beneficiará a todos y a todas. La clave para nosotros en estos días y más allá de la mesa redonda, es ver cómo podemos trabajar mejor juntos para asegurarnos que las comunidades que estamos apoyando puedan ser acompañadas de forma eficaz hacia un desarrollo más inclusivo y sostenible.

Para mi, la clave principal, y termino con este punto, es que el milagro se produjo bajo las instrucciones y estrategias de Jesús, no de los discípulos. Mi deseo es que en estos días, tengamos la humildad como socios y la oportunidad de escuchar a la voz del espíritu Santo, dirigiéndonos, dándonos estrategias y también desafiándonos a visualizar con fe más allá de lo que tenemos en recursos económicos o desafíos actuales en la misión.

Que nos permitamos a soñar en comunidades cuyas necesidades son saciadas por la bondad, por la compasión, y por la misericordia de Dios, para la Gloria y honra de Su Reino en América Latina y el Caribe y en nuestros países respectivos.

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