Educación en línea que desafía la vida de jóvenes, comunidades e iglesias

Emprendemos Paz es un proyecto en cooperación entre CREAS y Christian Aid para el fortalecimiento de liderazgos jóvenes de las iglesias en Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, que desarrolla un componente de formación de emprendimientos en paz, equidad y sustentabilidad. Gracias a una modalidad mixta de formación en línea con el apoyo de tutorías, clases presenciales y videoconferencias, Emprendemos Paz está generando una comunidad de aprendizaje con visión regional que dialoga con los contextos locales particulares.

La modalidad en línea brinda un entorno virtual de aprendizaje en el cuál la comunicación y la interacción entre los y las jóvenes, permite la construcción del saber, sin la necesidad de reunirse presencialmente. “Así, sentamos las bases para que jóvenes, que de otra manera no tendrían oportunidades, puedan hacer efectivo su derecho a una educación de calidad. La apuesta de Emprendemos Paz es por una democratización del conocimiento y una mayor equidad en el acceso a la formación para los y las jóvenes.”, afirmó Horacio Mesones, coordinador del Proyecto Emprendemos Paz y responsable de área de Desarrollo de Capacidades en CREAS.

Para el Campus Virtual de CREAS se eligió una plataforma no comercial, que a través de la asesoría de PENT FLACSO fue adecuada para lograr un entorno enriquecido, fácil de navegar y motivador para los participantes. “A través de la plataforma Moodle y mediante otras herramientas Web 2.0, se distribuyen contenidos y actividades, animando a los jóvenes a construir conocimiento a través del diálogo, la reflexión conjunta y las actividades colaborativas.” expresó, Horacio Mesones.

Mientras el Campus Virtual permite la conexión fortaleciendo la visión regional, el apoyo en tutores locales, crea identidad grupal, mantiene la motivación y conecta a los jóvenes con experiencias de emprendimiento, paz y justicia social. Teniendo en cuenta las diferencias en uso de tecnología y conectividad en los distintos países, el proyecto ha reforzado la comunicación mediante un menú diverso de tecnologías de apoyo: redes sociales, grupos de mensajería instantánea, correo electrónico y encuentros en videoconferencia. 

“Estas tecnologías son de uso diario por los jóvenes, y de esta manera integramos un territorio tecnológico ampliado para acercarnos a los participantes. De esta manera, la experiencia del curso resulta más satisfactoria para los jóvenes.”, subrayó Mónica Trech, asesora de PENT-FLACSO, para el proyecto.

A partir de esta experiencia CREAS está siendo pionera en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para potenciar una propuesta de formación y desarrollo de liderazgo juvenil de las iglesias, “Hemos asumido el desafío de reducir las brechas entre diferentes culturas, países y entre sectores urbanos y rurales, inclusive de sectores poblaciones indígenas, quienes cuentan con poca accesibilidad a las tecnologías.”, agregó Humberto Shikiya, Director General de CREAS.

Para desarrollar una propuesta que articula el trabajo de cooperación con nueve instituciones educativas, en cinco países, con 65 jóvenes en condiciones de conectividad muy diferentes, y con 11 tutores cuya familiaridad con entornos virtuales divergen de un país a otro, CREAS asumió el reto de esta modalidad mixta de formación, fortaleciendo las capacidades institucionales y del proyecto a través de acciones concretas.

“Primero, apoyando la formación de un miembro de su propio equipo en Educación y Nuevas Tecnologías para la coordinación general del proyecto. Segundo, estableciendo un convenio con el Programa de Educación y Nuevas Tecnologías de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), que cuenta con una de las experiencias formativas y de asesoría más innovadoras en formación en línea en la región. En tercer lugar, se contrató a una profesional dedicada a la tutoría en línea y a la conexión entre docentes, tutores y estudiantes, para motivar y centrar las actividades de los estudiantes.“, agregó Horacio Mesones.

Mediante la educación en línea se ha logrado conectar a docentes de diversos países, intercambiado reflexiones de los jóvenes en actividades individuales y grupales, y avanzar en la formulación de emprendimientos mediante una tutoría personalizada en oficinas virtuales. Esta modalidad, también ha permitido ampliar la perspectiva teológica, social y política de los emprendimientos.

No menor, ha sido el impacto del uso de tecnologías para construir saberes, colaborar y fortalecer redes ecuménicas más allá de las fronteras. En este sentido, la cooperación entre instituciones y organizaciones se ha fortalecido a través de la participación de una iniciativa con impacto en la vida de los jóvenes, sus comunidades e iglesias y conformando una enriquecida comunidad de aprendizaje.