“Dignificar a otros es la misión desde nuestra Fe”: Juliana Gil, Armenia – Colombia.

Juliana Gil tiene 21 años y hace parte de la iglesia Menonita de Colombia, creció en Armenia, y  está terminando su carrera de sociología y con la ayuda de Emprendemos Paz está formulando un  proyecto que busca, a partir de un emprendimiento económico y de formación en construcción de paz, brindar oportunidades de empleo a los jóvenes de Circasia, su pueblo natal en Quindío- Colombia.

“Después del terremoto del 1999, Armenia (Quindío - Colombia) quedo muy afectada y muchas personas fueron  remitidas a Circasia, donde fueron marginalizadas en las periferias, formando barrios que han ido creciendo por los embarazos de adolescentes y por qué han llegado otros jóvenes. Los niveles de desempleo son enormes y eso está conllevando el aumento de la prostitución y  los robos, a esto se suma las llamadas “limpiezas sociales” que han tomado como blanco a los jóvenes.”, expresa con preocupación Juliana.

Para esta joven, el turismo está acallando esta realidad, los extranjeros están ofreciendo oportunidades a personas con capital que tienen posibilidades de montar empresas; de esta manera Circasia se está percibiendo como un lugar próspero desde el sector de la artesanía y la producción de Café, el problema es que estas dinámicas no están surgiendo con los jóvenes.

“Si se soluciona la necesidad económica del joven, se pueden generar otras oportunidades, nuestra idea es crear un proyecto de generación de ingresos que aporte con un capital semilla a ligar ideas de negocio productivas y viables con la  formulación de propuestas de paz “, afirma con convicción la joven colombiana.

Juliana hace parte del colectivo de objetores y objetoras de conciencia del servicio militar, proceso que conoció con Justapaz, aliado de CREAS en el desarrollo de Emprendemos Paz en Colombia.  “Tener a Jesucristo como centro también nos lleva a ser objetores de conciencia a cualquier tipo de guerra y servicio militar, porque creemos que las prácticas saludables no violentas contribuyen a la construcción de paz, cuando yo no le hago daño a mi hermano que también es creación de Dios y además contribuyo para que sus necesidades puedan ser satisfechas, estoy aportando significativamente a la trasformación social y a la construcción de paz, dignificar a otros, esa es la misión desde nuestra Fe.”,  expresa Juliana.

“Hablar de Dios y Jesucristo implica también hablar de acciones concretas que ayuden al prójimo y den ejemplo de amor con el otro,  eso permite que tú puedas tener una paz integral e individual que puedes replicar con tu comunidad y que tu comunidad como actor de Fe, también puede transformar en espacios sociales y políticos que contribuyen a la promoción de  derechos.” Concluyó la joven participante de la edición 2016 de Emprendemos Paz.