Devolviendo la paz a la juventud de Suárez en Colombia

Suárez, municipio colombiano ubicado al sur occidente del país, fue uno de los más golpeados por el conflicto armado interno que empieza a superarse en Colombia con los acuerdos de paz. De acuerdo al testimonio de Orfeny de 28 años, coordinadora de misiones en la iglesia evangélica, Alianza Cristiana y Misionera Colombiana de Suárez y participante de Emprendemos Paz, en el barrio de Belén de este municipio existen grandes problemáticas: “La falta de fuentes de empleo y las otras, que son originadas por la primera situación, son la deserción escolar y la adicción en los jóvenes de la localidad.”

Viendo este panorama, Orfeny Caravali junto a Yulder Guaza, otro joven de la zona y el equipo de misiones de la iglesia, decidieron emprender un proyecto en el cual puedan brindar una fuente de trabajo a jóvenes del barrio y abrir un espacio para escucharlos en un ambiente sano para su desarrolla personal.

“El motivo principal de la deserción es que la jueventud no tiene los medios económicos para estudiar, muchos de ellos tienen que trabajar para poder subsistir. Lamentablemente la fuente de empleo es escasa y poco digna, trabajan mucho, se les paga poco y no tienen seguridad social. La extracción en las minas de oro es lo más cercano que tienen y es un trabajo muy pesado. Por otra parte, los y las jóvenes que no encuentran una ocupación, están cayendo en la drogadicción, alcoholismo, prostitución, situaciones de pandillas, todo este entorno afecta el buen desarrollo de la juventud y del municipio.“

“Haciendo el diplomado de Emprendemos Paz, definimos que la necesidad de empleo que hay, era la clave para realizar nuestra propuesta de proyecto y pensamos en realizar un taller de estampados, con dos objetivos concretos: el principal es atraer jóvenes para que aprendan un oficio y también para ayudarles a construir una esperanza, una visión de que sí hay una oportunidad.” Para Orfeny, el taller de estampado no es solamente a una solución económica, sino que a va unido a un trabajo espiritual y de formación de la persona.

“El Proyectón (metodología aplicada por Emprendemos Paz para la formulación de proyectos) nos ayudó a centrar la idea, aclararla, organizarla y aterrizar a donde queríamos ir, a ver un modelo de cómo desarrollar proyectos muy diferente, más fácil de encontrar la respuesta de lo que uno quiere. Se trata de plasmar un proyecto no solo en papel, sino de llevarlo a la ejecución, entonces fue una oportunidad muy grande para ayudar a muchos jóvenes, para mi es como una respuesta de Dios, ver que si se puede llevar a la realidad.”

La idea de Orfeny y Yulder es que el taller de estampado funcione como una emprendimiento, que las prendas estampadas se puedan comercializar y que las personas que laboren dentro tengan seguridad social. A través del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, entidad público colombiana que ofrece formación gratuita, Orfeny y Yulder buscan gestionar las capacitaciones a los jóvenes en el área de estampado y en el manejo de computadores para aprovechar al máximo el mercado amplio mercado que han identificado en Suarez.

“Nosotros queremos dar oportunidad de trabajo, pero sobre todo queremos que los jóvenes sanen su interior y que eso se vea reflejado en el mundo exterior, porque así nosotros venimos en ese proceso de sanidad y nos ha ayudado mucho, sabemos que hay personas que tienen esta necesidad, y vemos el modelo de Jesús, que sanaba pero también proveía las necesidades de las personas, él hizo milagros ya que vio la necesidad física pero también espiritual, por eso ese es nuestro objetivo con el equipo de muchachos que tenemos en la iglesia, proveer en este sentido.” Concluyó, Orfeny.

Para más detalles sobre este proyecto, consultar en la plataforma Hackdash. Donde los participantes de Emprendemos Paz, están haciendo publicas sus propuestas de emprendimiento: https://hackdash.org/projects/598cea19f26a67647681bbaf

Esta nota fue elaborada en colaboración con:

Dennise Cedillo López, tiene 24 años, es de Ciudad de México y es estudiante de Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente está de intercambio en Buenos Aires como voluntaria de AIESEC en CREAS.

Sobre el autor