Desarrollo sostenible y el G20: desafíos de América Latina y Caribe

René Mauricio Valdés, Coordinador Residente de Naciones Unidas y del PNUD en la Argentina, abrió el 3er diálogo de ética con una ponencia que planteó orientaciones incidir ante el G20 desde la ONU y las organizaciones de la sociedad civil, de las que hacen parte también las organizaciones basadas en la fe (OBF) : “Los tres grandes ejes del G20, atraviesan la Agenda 2030.”, aseguró Valdés ante 30 especialistas en teología, economía y cooperación ecuménica que participaron en este encuentro.

“Hay dudas en la eficacia de las decisiones que se toman en el G20 y críticas de cómo las decisiones que se tomana allí afectan la vida de los grupos en situación de vulnerabilidad.Estamos pasando por un momento complejo en las relaciones internacionales, con el incumplimiento de los acuerdos vinculantes y la persistencia de conflictos armados en varios países.”, afirmó René Valdés.

En este contexto, la ONU quiere contrarrestar el lema de “Sálvese quien pueda” y fomentar la coordinación multilateral entre los estados que tengan normas y objetivos comunes, "así todos sabemos qué juego estamos jugando", enfatizó Valdés y agregó:"Este es el primer paso para la incidencia eficaz, promover mecanismos multilaterales que nos permitan enfrentar los efectos no deseados de la globalización y el G20 tiene la capacidad de articularestos mecanismos de coordinación."

Como segundo paso para esta agenda de incidencia, Valdéz subrayó la necesidad de promover la coherencia y convergencia de los compromisos de los miembros del G20 en el marco de la agenda 2030. El tercer punto, planteado tiene que ver con incentivar mecanismos que desbloquen la financiación para el desarrollo sostenible. “No es la falta de recursos la que nos impide invertir en desarrollo sostenible, recursos hay, pero se están invirtiendo de manera especulativa y a corto plazo.”, enfatizó Valdés.

Como cuarto punto destacó a importancia de impulsar y promover planes de acción entre los miembros del G20 para alcanzar estos objetivos en otros escenarios para incidencia como lo es el proceso de la agenda de acción de Adis Abeba, para la financiación del desarrollo sostenible y que tiene que ver con la agenda 2030.

Finalmente el representante de Naciones Unidas, resaltó la importancia de que desde la sociedad civil haya una coordinación con los grupos de afinidad ( C20, W20, T20, ect.) para el monitoreo y la implementación del plan de acción del G20 en relación con la agenda 2030 :" Esta discusión debe salir del working group de desarrollo, donde se encuentra ahora, para que pueda ser llevada a otros espacios", afirmó Valdéz.  En este sentido Cristina Calvo, del grupo promotor de los diálogos de ética y economía, afirmó que las organizaciones basadas en la fe han venido participando y aportando a los debates y documentos de incidencia  en los diferentes grupos de afinidad del G20 en Argentina.”

 

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