Lucila de 72 años y Nicolasa de 47, recorrían un camino de 3 horas en mula para conseguir agua apta para el riego, los animales y su propio consumo, en el departamento de Guasayán, al oeste de la provincia de Santiago del Estero, una zona semiárida y cálida de la Argentina, con una avanzada devastación de su monte nativo y grave deterioro de sus suelos.

Desde hace tres meses, estas mujeres que lideran el grupo de catequesis de la Comunidad Virgen de La Merced, cuentan con un aljibe comunitario que les permite aprovechar el agua-lluvia a través de un modulo de captación, construido con el apoyo de Fondo Ecuménico de Apoyo a Proyectos* y la asesoría de la Asociación Civil BePe, aliada de CREAS y CWS en el fortalecimiento de las capacidades de las organizaciones y comunidades en el Chaco argentino.

“Con esta iniciativa acompañamos a la comunidad eclesial de base Virgen de La Merced, en la búsqueda de una salida a las dificultades causadas por a la sequía de los últimos años y que afectó el consumo familiar, la siembra de hortalizas y la floración de las plantas nativas, provocando deficiencias en la sanidad y la mortandad de muchísimos animales vacunos y caprinos en esta zona del chaco argentino”, aseguró María Laura Fernández, coordinadora del equipo territorial en BePe.

Con el apoyo técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria - INTA, BePe, identificó que las áreas de captación no tienen las dimensiones acordes a las precipitaciones del lugar, ni al volumen que se requiere captar; sus materiales son inadecuados para poder captar el agua de lluvia en su superficie, para luego dirigirla al depósito.

“A esto se sumó el desarrollo de la investigación participativa con las familias experimentadoras, lo que permitió recuperar saberes ancestrales que las comunidades poseen y a partir de la observación desarrollar nuevas experiencias sobre la eficiencia de los diferentes sistemas de captación de los que ya disponen y el mejorado.”, agregó Fernández.

“Hace unos años, nuestras familias también recogían el agua lluvia, usábamos chapas, canales y cantinas para hacerlo, pero esta práctica se había ido perdiendo. Con este proyecto aprendimos a filtrar el agua- lluvia y a mantenerla limpia durante el almacenamiento, ahora sabemos que debemos tapar la canecas para conservar el agua más segura para nuestro consumo”, afirma Nicolasa, quien participó en el diseño del módulo de captación, que beneficia directamente a 4 familias que ahora cuentan con agua de calidad y en cantidad necesaria para cubrir su demanda durante todo el año.

El Fondo Ecuménico de Apoyo a Proyectos del Gran Chaco apoyó la publicación de una cartilla didáctica que será publicada este año y que servirá para la multiplicación de esta experiencia, que indirectamente beneficia a 215 personas (63 familias) de la comunidad Virgen de la Merced, quienes podrán involucrarse en un proceso de aprendizaje e intercambio para replicar lo aprendido en la comunidad.

País: Argentina

Provincia: Santiago del Estero, Dpto. de Guayasán.

Nº Beneficiarios: 12 directos y 215 indirectos

Tipo de beneficiarios: Mujeres adultas, jóvenes, niños y niñas

Organización: Asociación Civil Be Pe

Líneas de acción: Justicia Ambiental

Monto apoyado: AR$25.000

Nombre del proyecto: Recuperación de saberes sobre captación y aprovechamiento del agua en comunidades campesinas de Santiago del Estero para fortalecer sus capacidades de adaptación a la variabilidad climática