Chimibaleaburguer, alimento para el cuerpo y el alma

Equipo de jóvenes participantes de Emprendemos Paz

Canaán es una comunidad conformada por un grupo de familias en situación de pobreza que, como en el relato Bíblico de la tierra prometida de Dios para el pueblo de Israel, llegaron hace unos años buscando un lugar para asentarse y  construir un proyecto de vida, en San Pedro Sula, Honduras.  Allí un equipo de jóvenes participantes de Emprendemos Paz, programa de CREAS para el fortalecimiento del liderazgo juvenil de las iglesias, acompaña a esta comunidad con la formulación una propuesta para mejorar la calidad de vida de la niñez .

Hay 200 niños y niñas en esta comunidad que viven en la pobreza extrema. Los niños necesitan caminar a la escuela pública y después trabajan en la noche, o peor hay muchos de ellos que no van a la escuela porque los padres quieren que trabajen o pidan dinero en la calle. En la zona también hay delincuencia y presencia de pandillas.

Esta triste situación llama la atención de cinco jóvenes de la Iglesia Menonita de San Pedro Sula, quienes también son líderes del Ministerio Alfa (taller bíblico para los niños y niñas).  El primer paso que toman para transformar esta situación es planear la creación de un comedor solidario infantil, donde se prepare comida para los niños y niñas de la zona y donde se compartan un mensaje espiritual y se realicen talleres lúdicos. El equipo de jóvenes espera que esto pueda mejorar un poco la vida de estas familias y cuenta con el apoyo de su iglesia para ello.

Para financiar este comedor, el equipo de jóvenes ha creado un plato llamado Chimibaleaburguer, que es una fusión de la gastronomía mexicana, hondureña y americana, parecido a un burrito. Los jóvenes planean vender este plato, como almuerzo y cena cada fin de semana en las iglesias, las escuelas y las oficinas para recaudar fondos para el comedor solidario infantil.  

Para Ricardo y sus compañeros, el proceso de Emprendemos Paz les enseñó a hacer de un emprendimiento económico una iniciativa para beneficiar a una comunidad como la de y Canaán en San Pedro Sula. @Emprendemos Paz también les ayudó a pensar cómo promover una para dar, recibir, compartir, “una cultura de comunión”, en un contexto de pobreza.

Iniciativas como estas podemos en marcarlas en lo que se llama economía de comunión. El proyecto de Economía de Comunión fue lanzado por Chiara Lubich, con el fin de construir y mostrar una sociedad humana en la que, imitando a la primera comunidad de Jerusalén, "no haya entre ellos ningún necesitado.

En la Economía de Comunión (EdC) participan empresarios, trabajadores, directivos, consumidores, ciudadanos, estudiosos y demás operadores económicos. "A diferencia de la economía consumista, basada en la "cultura del tener", la Economía de Comunión es la "economía del dar". Nos puede parecer difícil, arduo, heroico. Pero no es tal, porque el hombre, hecho a imagen de Dios, que es Amor, encuentra la propia realización precisamente en el amar, en el dar. Esta exigencia está en lo profundo de su ser, sea creyente o no creyente. Y precisamente en esta constatación, apoyada por nuestra experiencia, radica la esperanza de una difusión universal de la Economía de Comunión" (Chiara Lubich - mayo de 1991).

Stephanie Setiawan

Sobre el autor Stephanie Setiawan

Joven de la Iglesia Menonita de Indonesia, con experiencia en el ministerio de niñez. Como parte del programa misionero Global Mission Fellow de la Iglesia Metodista Unida, actualmente trabaja como voluntaria en el equipo de comunicación de CREAS en Argentina.