El municipio de Benjamín Aceval, Paraguay,  es una activa zona agropecuaria  con un gran  potencial para la producción de alimentos orgánicos en el Chaco paraguayo,  sin embargo los pequeños agricultores y ganaderos, se enfrentan a la falta de políticas estatales que fortalezcan mecanismos para su producción y comercialización, esto  desencadena una situación de pobreza y falta de oportunidades, que sufre sobre todo la población joven.

”Tenemos huertas de autoconsumo pero no contamos con mecanismos de comercialización para llegar a mercados cercanos como el de Hayes o Asunción. Nos hace falta un puente con esos mercados”,  expresó Jorge Chávez,  jóven miembro de la cooperativa con sede en Benjamín Aceval, llamada Chaco Roké, nombre que en lengua guaraní quiere decir puerta al chaco.

En 2018, esta cooperativa, que asocia a 51 productores y productoras,  acudió a Comunidades en Acción Gran Chaco Sudamericano para fortalecer su capacidad organizativa y posicionar a la cooperativa, como un punto de intercambio de experiencias y capacitación comunitario que involucre especialmente a  los y las jóvenes .

“Nuestro objetivo es convertirnos en una sede amigable,  un punto de servicio a la comunidad, que sea reconocido también como un centro de comercialización de productos de la zona. Sabemos que la sustentabilidad de este proyecto, depende de cómo logramos transmitir esto a las nuevas generaciones, por eso estamos capacitando y motivando a la juventud en esta iniciativa.”, afirmó Chávez.

Comunidades en Acción se ha propuesto acompañar prioritariamente a la juventud del chaco paraguayo,  frente a las necesidades que plantea la situación de pobreza, desempleo y migración en las zonas  urbanas, por eso apoyó esta propuesta, con la perspectiva de generar  procesos de articulación y acompañamiento a organizaciones similares en la zona.

Durante el primer semestre de 2018, Chaco Roké avanzó de manera significativa en dos actividades que se propusieron alcanzar con el apoyo de Comunidades en Acción. La primera de estas,  fue la construcción de una sede social, donde funcionará  la parte administrativa y el local comercial de productos agropecuarios, esta tarea contó con la participación de algunos de los socios: "Acompañar la construcción de la sede, nos ayudó a integramos como cooperativa,  ahora compartimos las tareas de limpieza  y de arreglos. Estamos motivados y motivadas por la esperanza de que este lugar impulse la comercialización de nuestros productos y nos ayude a integrar a más mujeres en este proceso, especialmente a las que son jefas de hogar.", expresó Norma Pedrozo, productora agropecuaria y socia de Chaco Roké.

Otro eje de trabajo apoyado,  fue la capacitación en cooperativismo y administración, una de las actividades más importantes del proyecto: “Fue valioso reflexionar sobre cómo llevar a la práctica los principios del cooperativismo, sobre cómo dar participación en la toma de decisiones a las y los socios. Esto despertó mucho interés en los y las jóvenes que participaron, quienes solicitaron más espacios de formación sobre el tema.”, aseguró Jorge Chávez 

“La visita de monitoreo que realizó Comunidades en Acción fue otra instancia clave para fortalecer esta visión práctica que contribuye a nuestro fortalecimiento organizativo. Queremos continuar con este proceso de fortalecimiento y el programa de Comunidades en Acción ha mostrado ser un buen aliado para promover este espíritu y acción cooperativista.  ”, aseguró Norma.

Ademas de los 51 miembros de la Cooperativa, (37 son hombres y 14 mujeres); esta iniciativa beneficia a sus familiares, que son unas 200 personas.Estas familias están compuestas en un 50% de mujeres, cuyos hijos e hijas, son en su mayoría jóvenes y niños y niñas en edad escolar (75%).