Soledad es un municipio colombiano del departamento del Atlántico, ocupa el noveno lugar en cuanto a población en Colombia y el tercero en la región Caribe, después de Barranquilla y Cartagena de Indias, es uno de los municipios con mayor crecimiento poblacional en el país. Allí, Ada Luz y Melisa, de 24 y 25 años, estudiantes de teología de la Corporación Universitaria Reformada - CUR  y miembros de la Iglesia Pentecostal, lideran una vez a la semana un grupo de reflexión bíblica con jóvenes de varios sectores del barrio Soledad 2000. 

Las jóvenes, participaron en el diplomado realizado por Emprendemos Paz en el 2015, iniciativa desarrollada por CREAS y Christian Aid, para fortalecer las capacidades en construcción de paz y sustentabilidad de los y las jóvenes en Centroamérica y Colombia. Para las jóvenes colombianas, este espacio de capacitación fue una oportunidad para aportar a su comunidad y enriquecer su vida personal y profesional: “Lo que mas me gustó del diplomado fue el concepto de paz, el hecho de verla como bienestar integral nos motivó a trabajar por las mujeres del barrio, nos conmueve mucho su situación, aquí las jóvenes no se preocupan por estudiar, quedan embarazadas a muy temprana edad“, expresaron Ada y Melisa.

Esta situación descrita por ADA se vive en toda la región. Según el Fondo de Población de Naciones Unidas - UNFPA, América Latina y el Caribe tiene la segunda tasa más alta de embarazos adolescentes del mundo y se estima que casi el 18% de todos los nacimientos corresponden a mujeres menores de 20 años de edad. Casi una cuarta parte de las jóvenes de 15 a 24 años en América Latina ya fueron madres antes de los 20 años.

Ante esta realidad, Ada y Melisa decidieron emprender un proyecto enfocado en la formación de las jóvenes, a partir del bordado en punto de cruz. Con la ayuda de Emprendemos Paz, lograron concretar la iniciativa y convocaron a mujeres de la zona a participar:

“Antes que todo, planeamos capacitar a las mujeres en temas como autoestima, equidad de género y derechos humanos. También brindaremos cursos para que aprendan a hacer un presupuesto y llevar un control de costos. Nos parece importante ampliar su mirada para que puedan aprender a trabajar en comunidad e incidir en su entorno, se trata de brindar otras herramientas que les permitan desarrollar  creatividad y capacidad para resolver problemas, para que se sientan capaces de emprender algo por sí mismas”.

Actualmente, las emprendedoras han convocado a cinco jóvenes para comenzar el proceso de formación, la idea es que este sea un grupo semilla, que ayude a replicar lo aprendido a otras cinco jóvenes más, su objetivo es formar un grupo de 30 mujeres en el periodo de un año

“Este emprendimiento se dirige a mujeres que claman la paz y lanzan un grito por el Shalom, es decir por el bienestar integral. Creo que en la medida en que despertemos la conciencia de las mujeres y les ayudemos entender que son virtuosas y que tienen capacidades, estamos dando un gran paso para lograr el empoderamiento de las jóvenes, niñas e incluso abuelas que se quieran acercar a este proyecto”, afirmó Ada. 

Para hacer sustentable social y económicamente, esta iniciativa a la que llamaron “Bordando una cultura de paz”, las jóvenes hicieron cuentas y se arriesgaron a innovar con otros productos: “Estamos confeccionando piezas mas pequeñas y sencillas, pero sin perder la esencia de lo que es el bordado en punto de cruz. Un bordado de un cojín grande nos toma un mes, esto no es tan rentable, porque lograríamos solo 5 cojines, en cambio para hacer uno pequeño para un llavero, empleamos una hora y tenemos la seguridad de que se vende más.”, afirman las jóvenes emprendedoras.

Adicionalmente, Melisa y Ada han solicitado un capital semilla de 300 dólares a Emprendemos Paz, para invertir en materiales como telas, agujas e hilo y para adquirir una máquina de cocer plana que les permita realizar los acabados de los productos que tejen a mano, lo cual les permitirá optimizar tiempo y recursos.

A través de Emprendemos Paz, CREAS y sus socios, apoyan esta y otras inciativas que buscan contribuir al alcance del objetivo numero cinco de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030:

Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.